domingo, 31 de octubre de 2010

¡Y no se enfada!

Increíble. ¿No va el tío y me habla por el msn como si nada? ¡Y no se enfada ni nada! Yo flipo... Siempre dice que no merece la pena que por un enfado tonto pierda algo que le importe, pero joder...

A veces pienso que de lo bueno que es, es tonto. ¿Qué cojones hace conmigo?

Vale que tiene su lado de muy cerdo, en serio. Le he dicho que una más, y adiós muy buenas. Y que vale, que tengo razón (como pa no). A ver qué pasa.

Tal vez quede con él mañana.Todo se verá.

Hay que joderse.

sábado, 30 de octubre de 2010

Dame unos días.

Jamás pensé en escribir la entrada anterior. Y mira que hace tiempo que ando peleando con él por las mismas cosas. No los escribía porque me daban hasta vergüenza ajena, en serio. Pero el otro día terminé por cabrearme y ya no aguanté más. Y no voy a pensar en ello, porque me pongo de mal humor.

En los comentarios me preguntastéis a ver si él leía el blog. No, no lo lee. Pero lo que está escrito ya está dicho. Primero discretamente y luego tal cual está escrito, a ver si lo pillaba. Pero nada.

Ayer estuve hablando por el msn con él. Que le dijera a ver qué pasaba. ¡Ja! ¿Estás seguro? Porque vas a salir escaldado... Y chaparrón, una tras otra. Cuando comencé con el primer punto ya me estaba diciendo que mejor hablábamos otro día, que parecía que en ese momento estaba cabreada. Qué pasa, que preguntas algo y luego no quieres oírlo. Así que continué. Todo. (Claro, todo estaba ya dicho, terminé de repetírselo por enésima vez.) ¿Lo vas pillando?

Insistía en quedar para que se lo dijera a la cara. ¿De nuevo? Pues no me apetece. Que el msn no le gustaba. Pues es lo que hay. Es esto o nada, la X la tienes al alcance. Le dije que me diera unos días, que no quería quedar.

Es el segundo día que no le veo. Y para cuando empiezo a echarle de menos me viene todo esto a la cabeza y me cabrea. Que le den, pienso. Pero también pienso que no estoy haciéndolo bien. De todos modos él ya comenzaba a cambiar. Lento, pero es un comienzo. Joder, aunque tampoco me parece que a estas alturas tenga que andar con la escoba detrás de él para que haga algunas cosas. Me pone de los nervios.

Estos días lo dirán todo. Y él, claro está. Después de todo lo que le dije (todo verdad) no debe de estar muy a las buenas.

Paso de preocuparme de eso ahora.

Lo que sea, será. De todos modos ya me estoy preparando para mi vida de antes, el de estar delante del ordenador. No me importa nada ya. Tengo mis clases de foto, es todo lo que necesito. Y internet. Los blogs. Y mi perra. ¿Para qué más? Con un curro ya sería de puta madre. Pero no quiero nada que tenga que ver con enfermería. Cada día me gusta menos. Con sólo pensar en que me vuelvan a mandar a planta se me heriza el pelo.

jueves, 28 de octubre de 2010

En la cuerda floja.

Joder, no estoy cabreada, en serio. Sólo hasta los huevos (y eso que no tengo).

¿Cuántas veces hay que decir las cosas para que te entren en la cabeza? ¿Y todavía me dices que quieres hablar? ¿Para qué? ¿Te lo repito de nuevo? Paso, me aburre.

La gente me aburre. No me gusta. Creo que es imposible para mí poder estar mucho tiempo con alguien. Termino por aburrirme de ellos. Porque siempre es lo mismo, o a peor.

- Imbécil. Que dejes de hacer el gilipollas todo el rato, que ya no tienes ni puta gracia, joder. Qué pasa, ¿que crees que si te pones a hablar a un árbol me hace gracia? Pues no, sólo me dan ganas de darte una hostia.

- Que no te disperses. Estate a lo que hay que estar. Si me pides venir al monte conmigo a coger hongos, pues eso, a coger hongos, no a mirar ramitas y estar 5 horas al lado del perro mirando a ver qué escarba como si estuvieras esperando que va a desenterrarte un tesoro. Lo hace porque habrá pasado algún bicho. Lo huele y punto. No me hagas perder el tiempo esperándote. Las dos veces que te he llevado he tenido que dejar un montón de sitios sin mirar. Tengo que tirar de ti y no me gusta. No me vuelvas a pedir que te lleve al monte conmigo, porque prefiero ir sola. Tú me pones de los nervios.

- Si vuelves a venir a donde mí sin limpiarte los dientes, so cerdo, no vas a pasar la tarde entera sin besos, sino que no volverás a saber nada de mí. Piensa un poco joder: que me da asco. Paso de comerme tu mierda. Y lo mismo con las uñas. Las de las manos, y por supuesto las de los pies. ¿Te han dicho alguna vez que hay que cortarlos? Pues eso. Que no hago carrera contigo y no eres un niño. Eres un cerdo. Y eso que bastante he conseguido con lo que he logrado a costa de rayadas absurdas por lo cerdo que eres. En serio, último aviso. ¡Orco!

- ¿Puedes dejar un momento de pensar en meter la picha sea como sea? Que si para ti follar es que yo me abra de patas y tú echas tu polvo va a ser que no. Así que ni para ti ni para mí. Hoy la última vez que me tocas. Ni te acerques, porque estoy hasta los huevos de decirte siempre lo mismo. Joder.

- Pero. Hubiera/hubiese. Que no me sirven tus intenciones. Que vives de intenciones, que me parece de puta madre. Tienes unas ideas cojonudas, pero deja de pensarlas y hazlas. Ejemplo: Hubiera hecho/había pensado en hacer (X cosa) PERO (excusa). Y ya para el colmo me sale una úlcera cuando va el tío con toda la geta y me dice: "Quería haberme limpiado los dientes, pero me he sentado a leer unas recetas y no me ha dado tiempo." A ver, ¿pero qué excusa del Averno es ese? ¿Que son las 12 de la mañana y que no te ha dado tiempo a limpiarte los dientes? Venga hombre... "Iba a limpiarme los dientes pero no sé dónde estaba el cepillo... ya sabes que mi madre lo mueve todo de lugar..." Sí, claro... ¿Se te ha ocurrido mirar en el baño?

- Gaizka es lo más. ¿Que tú rompes una nuez con una piedra? Él la rompe con los dientes. ¿Que tú te bebes una cerveza en 10 minutos? Él bebe 5 de trago. ¿Que tú le das más de 3 bocados a un donuts para comértelo? Él se lo come entero. No sabes cómo odio que vayas de macho man. Que sólo haces el imbécil, joder. Que no me impresionas, simplemente me parece patético.

Y joder, cuidate un poco, tío. Que casi tienes las tetas más grandes que las mías y no tengo ganas de compartir sujetadores. Y yo pensando que los tíos no podían quedarse embarazados... ¿Cuándo das a luz?

Y es un tío de puta madre, en serio. Es majo y es buena gente. Pero esos detalles me están cansando demasiado. Y no, no me he cabreado hoy. Simplemente he terminado hasta los huevos. Y no me apetece hablar. "Sil, pero dime algo, ¿quieres que vayamos a hablar?" Pues no. Estoy cansada.

Y no sé si es que ya ha terminado lo que se tenía que terminar. O que simplemente sea un mal día. No sé lo que quiero. Ahora sólo estoy cansada de él, no quiero pensar más.

Miento. He terminado cabreándome. Porque cada una de las cosas por separado me cabrea. Pero pensarlas todas a la vez me provocan úlceras.

¡Mierda!

Mañana otro día será.

domingo, 24 de octubre de 2010

A veces siento que ya no te quiero. No sabes qué poco me gustan algunas cosas. Si no las cambias terminaré por cogerte manía y asco.

martes, 19 de octubre de 2010

¡Ya han empezado las clases!

Ayer empecé con las clases de foto. ¡¡¡Genial!!! Parece que por fin podré aprender algo de lo que de verdad quiero. Ojalá estén bien las clases y que sirva para esto. ¡¡¡Mañana vuelvo de nuevo!!!


Y joder, ¡quiero un curro por las mañanas de lo que sea! (menos puta esquinera; paso de tirarme a camioneros gordos y sudorosos por cuatro duros! ja!)

lunes, 11 de octubre de 2010

Uno menos, joder.

El viernes enterré al Zorro. Salí a sacar unas fotos y me lo encontré muerto. No sé qué le pudo pasar. Estaba tirado en la campa; le salía sangre por la boca y por la nariz. Ninguna herida. Ningún signo de pelea. No sé qué cojones le pasó. Lo cogí y lo enterré. Mierda.


El fin de semana lo he pasado en casa de Gaizka. Sus padres no estaban así que estuvimos haciendo el vago todo el fin de semana. Me preguntó cuál había sido la mayor locura que he hecho estando con él. Y la verdad... no he hecho ninguna, o no me parecen locuras. Cuando le pregunté lo mismo a él...
- No es que sea demasiado normal bañarse en la calle en pelotas, ¿no, Sil?
- Bueno... pero aquello tampoco fue una locura. Lo sería si lo hiciéramos en una ciudad...

Es verdad. No me acordaba de aquel día. Había venido a mi casa a pasar el día y fuimos al monte a pasear con los perros. Hacía algo de sol y me dijo que por qué no nos dábamos una ducha antes de que llegaran mis padres... Le dije que bien, y que así de paso bañábamos a la perra. Y ahora es cuando le dije en bromas:
- A que te despeloto en la calle y te doy un manguerazo. Así te baño con la perra y ahorramos tiempo. xD
- Si tú te desnudas te dejo que me bañes. A que no tienes dos...
- Vale.

Llegamos a casa y fui a mi cuarto a por las toallas, me desnudé y se quedó flipado al verme en pelotas en la calle. Y da la casualidad que mientras estábamos en la calle, en pelotas, con agua fría y bañándonos con los perros llegan los vecinos. Total, que seguimos a lo nuestro, pero joder, ¿no tienen otras horas para venir?

Me lo pasé bien. Y dicen que el agua fría es bueno para la circulación, ¿no? Pues eso.

No sé qué más contar. Ahora mismo ando descargándome un libro de cómo pintar miniaturas. Ya comenté que Gaizka es un friki y le gustan los ejércitos de warhammer. Yo la verdad ni sabía lo que eran. Me pasó unas figuritas para que se las pintara y me encanta hacerlo, así que de vez en cuando le ayudo con eso. Tampoco se me da tan mal. Ya colgaré fotos de algunos que le haya pintado. No son una obra de arte pero... es lo que hay. Espero aprender.

La cosa es que como no me empapaba de cómo iba esto de los ejércitos me he puesto las pilas mirando por internet algo del tema y haciéndome la tonta iba preguntándole cosas a él... Hasta que he caído en la cuenta que hay dos tipos de ejércitos y dentro de ellos hay varios. Como sea, que me fijé en los que tiene y tal... y he estado mirando para comprarme yo uno, montarlo (cosa difícil y pintarlo) y regalárselo. Mira que son caros los joíos...


Y será casualidad, destino o no sé... pero hay un ejército de Elfos Silvanos. Hay que joderse. ¿Silvano? Pues nada, que los he pedido por internet, el ejército básico, después ya lo iré completando, y unas pinturas. A ver qué sale. Lo que me acojona es montarlos. Seguro que les pongo el culo en la cara. Así que a ver si para navidades me curro un regalo decente. Aparte, le estoy haciendo un árbol de miga de pan. Me he puesto a toda máquina y ya tengo montadas las hojas y sus frutos, falta pintar y barnizar. He ido haciendo fotos de cada paso por si a alguien le interesa probar. Cuando lo termine los pongo y explico cómo va el tema. Es fácil, pero también es eterno. Apto para los que tienen paciencia con las manualidades. Si es que Gaizka me pide lo que menos me apetece hacer. Le dije que no se lo haría porque se tardaba mucho... así que no se lo esperará, ¿no? Quiero que ambas cosas sean inesperadas.


Cómo tarda en descargarse este puto libro de los cojones. Ya estoy deseando de que me lleguen las figuras para empezar el desastre de montarlos. ¡¡¡Lo que me gusta es pintar!!!!

martes, 5 de octubre de 2010

Con objetivo nuevo.

Gracias por los comentarios del post anterior, me han gustado todas las ideas menos la del anónimo que me decía que le regalara un consolador para metérselo por el orto y que no me gaste dinero (¿Tengo que atracar un sex shop? Me parece un poco cutre, la verdad).

Al final le compré una pluma que quería él y se lo envolví en unos papeles en los que había escrito varios post de éste blog. Siempre me decía que algún día le leyera algo etc. ... así que nada, me quedé con esa cutrez. Y aparte tinta y unos papeles y sobres en plan con color envejecido, que la caja donde venía la pluma sólo traía tinta de oro y cobre y como que éste es un poco más clásico y le va el negro. Otro día pensaré algo mejor. No iba a dárselo, ¿pero qué cojones iba a hacer yo con una pluma? Y para ser perra, cómo no, le envolví el regalo como con unas 15 capas de periódico, pegado con celo...

Él estaba impaciente por darme su regalo, que lo tenía encargado de hace meses. Todo el rato me estaba hablando de lo mismo... ¬¬ Así que terminó dándomelo el viernes. Le dije que yo tenía una tontería pero que estaba en casa, como había dicho de dármelo el domingo... Pero nada, que lo abriera.

Antes de abrirlo ya sabía lo que era. Y efectivamente, era un objetivo. ¿Para qué se gasta tanto dinero? Le dije que lo devolviera y que se comprara algo para él. Cosa impensable. Si hasta me regaló un trapito con un conejo que se usa para secar las babas de los bebés.

Así que nada, el próximo tendré que pensarlo mejor, que los regalos rápidos no son lo mio...

Os dejo algunas fotos, probando el objetivo nuevo: