Como todos sabemos hay dos tipos de regalos: Los buenos y los malos (claro está que esto es muy subjetivo).
Ayer me dieron regalos de los malos. Los de hoy han sido buenos.
- ¡¡¡Siguiente...!!!- grité desde mi chiringuito para que pasara el siguiente paciente a sacarse sangre (sí, grité, porque parece que todos están muy sordos o muy acojonados, que les cuesta la tira entrar. Ya sé que doy miedo, pero... no creo que sea para tanto; suelo poner cara angelical.)
Y entra un señor con el pelo para atrás pero no con
gomina, sino con grasa de no ducharse. ¡Madre mía, si le escurro el pelo de ahí me sale suficiente aceite como para freír 5 huevos! Y un olor... Y una cantidad de tubos para sacar... Y unas venas de pena que tuve que hacerle con la aguja de los niños... Y una eternidad para llenar los tubos con esa aguja... Y de mientras intentando no respirar, o por lo menos respirar mirando para otro lado y lo justo para no ponerme morada. ¿Verde y morado qué color dan? Verde me ponía lo mal que
olía, y morada de intentar no respirar. Total, que dicen que si juntas todos los colores te sale un marrón mierda. Pues de ese color debía de estar, aunque por mis cálculos diría que estaba más bien pálida. Pero la ciencia es la ciencia... así que en esos momentos tenía un color marrón mierda, medio mareada y rezando para que se fuera rápido.
También los hay que tienen una
halitosis que tira para atrás, pero a esos con no darles
conversación basta. Éste era de un hedor
contínuo rondando por mis fosas nasales.
Y su
regalito: Un aroma
riquísimo en mi chiringuito. ¡Ay, qué fatalmente!
Después de que pasaran un par de pacientes más entra una señora, toda arreglada, y cuando la estaba pinchando viene el celador a recoger las muestras sacadas... ¡con un olor a sobaco infernal!
-¡Dios! La gente podría ducharse alguna vez... - dice la señora.
- Ya te digo... Antes ha venido uno que casi hecho la pota...
Y hablando de olores, de las zonas de roña y del sobaco sudoroso de hace días del celador (supongo que sería el traje, que no lo había echado a lavar... y casi nos mareamos las dos).
Lo de hoy...

- ¡¡¡Siguiente...!!!
Y pasa un
abuelito medio sordo. Se sienta en el trono del rey...
- A mí de la mano eh, que tengo las venas muy profundas eh... a ver pues...
Así que al gusto del consumidor. He ido directa a la mano sin mirarle el brazo. Le pincho, llevaba ya un tubo sacado... y el abuelo todavía mirando para abajo como si lo estuviera machacando...
- ¿Qué? ¿Ya has
enganchao o qué?- me dice...
- Claro... hace ya rato...
- ¡Ni sentir, oye! ¡De maravilla!
Y me empieza a hablar del accidente de avión que hubo hace años y que fue él quien llevó a la gente al hospital; que es dueño de un bar a sus 90 años; etc, etc... Total, que después de echar unas risas con el abuelo y sus anécdotas termino de sacarle la sangre, se levanta, y me regala un monedero de los que vende en el bar. Qué gracioso el hombre... Encima el color del monedero hace juego con mi cartera; ambos granates.
Terminé mi trabajo y me fui a la sala de fotocopias a por la llave del vestuario para cambiarme. Allí siempre hay un celador que se encarga de la
fotocopiadora; un
salao. Le suelo llevar música (¡¡¡yo creo que casi le he grabado todas las canciones que tengo!!!) y anda más contento que un niño con juguetes nuevos. Parece ser que a todo el mundo le pide música,
"ahora que me jubilo voy a tener música hasta aburrirme..." Parece que le gustan las canciones que le grabo... Y hoy me regaló un poema que está haciendo para repartir al personal antes de jubilarse. En un papel verde (me ha dado a elegir colores) y plastificado:
Una sonrisa.
"Ya que tú siempre vienes sonriendo..." La verdad que es un tipo muy alegre... La poesía no es mi fuerte, y ese poema (no lo ha escrito él, y me parece que ya lo tenía leído de antes) es un poco "
topicazo". Pero me ha gustado el regalo.
Iba a ir para casa, pero total, para llegar, comer, ponerme como una foca, tirarme en la cama y dormir, pasar la tarde delante del ordenador sin hacer nada... Al final he optado por ir al centro comercial. No sé para qué compro ropa, si no salgo. Hoy por lo menos me he comprado un pijama verde color pradera de
Heidi que lo llevo puesto... ¡Qué calentito!
Rídallahg al final no me contestó al
mail. Ni un simple
"Gracias por felicitarme". Le echo de menos pero no voy a ir detrás de él siempre. Si quiere algo ya me hablará. Y sino que le den por el culo. Ahora mismo voy a eliminarlo del
msn, no quiero volver a ver su
nick. Si quiere algo ya me lo dirá, no pienso marcar la opción para que no pueda hablarme. Pero paso de comerle el culo. Hasta aquí llego.
(Ay, me ha
dao penilla darle a
"eliminar contacto", pero como esa frase tan horrible: "muerto el perro, se acabó la rabia" y últimamente me estaba
jodiendo demasiado.)

Ya no sé qué más escribir. Eliminar a
Rídallahg me ha dejado la mente en blanco, y eso que pensaba contar algo más...
:S