martes, 22 de octubre de 2013

Demasiada distancia.

Demasiado tiempo sin Ale. Llevo unos días que uff... me da el bajón no saber de él. Está ocupado con su nuevo cd. Y yo me he metido en una empresa de network marketing para ocupar el tiempo en algo. Sé que esto no me durará demasiado, en cuanto me aburra lo dejaré, pero por ahora me entretiene, quedo con gente y paso el rato. Hay que ver, pagar para poder distraerme, ¿dónde se ha visto eso?


Echo de menos sus besos, sus abrazos, reirme con él, mirarlo como si el tiempo se hubiera detenido, cogerle sus manos, tumbarme abrazada a él, escuchar su voz llamándome... todo. Lo echo de menos todo de él. Y llego a casa después de haber pasado el día por ahí con los del network. Tengo claro que yo no voy a conseguir nada, pero la idea es muy grande, va a ayudar a muchas personas y de aquí a un par de años mucha gente que ahora no llega a fin de mes tendrá trabajo. Pero vaya, no es lo mío lo de hablar con gente. Marketing relacional lo llaman. Y en parte me metí en eso para ponerme a prueba. Hablar con desconocidos. Cómo entrarles. Decir un "hola" y no salir corriendo. 

Y voy a inglés. De nuevo para ocupar las horas en algo. Lo necesito. Pero sólo son dos días semanales.

Y llego a casa y se me cae el mundo. Ayer salió su disco. Estoy montando un album con nuestras fotos... Y es escucharlo, verlo y sentirlo tan lejos que se me cae el mundo. Y es empezar a llorar y no parar. Lo echo demasiado de menos. Y siento que ya no puedo más.

Ayer hablé con él por teléfono. "Te echo de menos" me dijo. Bajón. No puedo soportar tenerlo tan lejos. Y más sabiendo que él siente lo mismo. Las horas del día parecen años. Es como si se hubiera parado el tiempo y que jamás avanzará hasta que llegue el momento de verlo de nuevo. ¿Cuándo será? ¿Algún día pasará?

Y a veces pienso que lo mejor es olvidarlo. Intentar olvidarlo. No volver a saber nada más de él y hacerme a la idea que debo volver a quedarme en mi habitación. Ni hablar con la gente es lo mío ni soporto tener tan lejos lo que más quiero. El único "te quiero" que he dicho en toda mi vida fue para Ale. El primero y el último.

domingo, 13 de octubre de 2013

5 de Octubre, sábado. DÍA 3

Día de mercadillo. Me llevó a ver a los gitanos y a las chonis. Cojonudo. Todo tal y como me lo había dicho:

"Nenaaaa....!!! Calzoncillos Calvi Klei a dó euro, bragah a uno! Quien no se viste eh porque no quiere, nenaaa!!!" 

Frases de esas que me daban tanta risa. De verdad, qué arte vendiendo, increíble. A mí no se me ocurriría decir "Bragah a un euro nenaaa, para los masculinos y las masculonas..!!!" Me partía. También vi las famosas camisetas de basket que se ponen, rositas y demás... Vi las camisetas, y vi a un montonazo de tías con la misma puesta... Me tenía que haber comprado uno rosa fosforito, me lo apunto para la próxima.



Después de dar unas vueltecillas por el mercadillo me llevó a un castillo desde donde se veía todo el pueblo. Un lugar muy chulo la verdad. Estuvimos haciéndonos fotos, poniendo el temporizador para salir juntos... y el tipo me coge aupas como si fuera un monigote, con lo flaco que está nunca hubiera dicho que me levantaría con tanta facilidad.... Alucino.

Fuimos al super a comprar ingredientes para hacer rosquillas y cuando llegamos a casa pusimos una pizza al horno para comer que salió calcinada. Africano total... pero aun así... se podía comer. De todas formas hizo fajitas y yo de mientras las rosquillas, para salvar un poco el desastre... Comimos en la terraza, al calorcito del sol en octubre... algo impensable en el norte. Y después un vodka. Unos cuantos serían,... porque uno solo me parece raro a mí.

Terminamos en  la cama y antes de metermela tuvo que parar porque se iba... Vamos, que si no era yo, era él... un show... Demasiado extraño todo. Ahora mismo estoy un poco... no sé, pienso en todo y no sé qué pensar... el tío debe estar flipando conmigo, debo de ser la peor tía con la que ha estado.

Cenamos cola cao con las rosquillas y vuelta a beber vodka. Después no me acuerdo si fue ese día o en otro momento, pero volvimos a intentarlo... y era exagerado, pero el tío flipaba porque no me la podía meter y nunca le había pasado... No sé... ya lo digo... que lo pienso y no lo entiendo!Nunca me había pasado algo así... será que no le molaría demasiado hacerlo conmigo y no me extraña. En fin...

Esta noche fue la que me emborraché yo sola. Él tenía dolor de cabeza y apenas bebió... yo me terminé lo que quedaba de botella y empecé otra... Ale terminó leyendo las dos últimas entradas del blog. Ya veis, que si bebo no sé ni lo que hago. Pero me fio de que no entre, es un tío de palabra y además escribe, entiende cuando le dije que pasaba de que alguien leyera cosas personales y me dijo que lo respetaba porque a él tampoco le gustaba que nadie leyera sus cosas. Es un tío de palabra. O yo muy gilipollas que me lo creo todo siempre. Así me va. Pero Ale... nada...es un encanto de hombre.

sábado, 12 de octubre de 2013

4 de octubre, viernes. DÍA 2

Nos levantamos a eso de las 9h porque su madre venía a casa a esa hora con un trabajador que les está haciendo una obra a coger medidas o algo de eso, así que nos duchamos y nos preparamos para irnos. Todo genial, Ale super simpático en todo momento... me derrite este hombre...

Bajamos al pueblo a desayunar. Teníamos en mente comer el gofre de chocolate que habíamos apuntado en las cosas que teníamos que hacer cuando nos viéramos. Fuimos a un bar y pedimos dos gofres. Imposible acabarlos, casi nos da algo.  Segundo día, sin alcohol, pero mejorando. Dimos un paseo por el pueblo, nos echamos unas risas haciéndome la choni, le puse música de discoteca en el coche a todo volumen y me puse gafitas rosas... Grabamos vídeo y todo. De hecho, hemos hecho vídeos de varias cosas y dijo que lo iba a juntar todo. Me muero de ganas por verlo.

Fuimos al super a comprar comida y comimos una paellita mientras vimos una peli. O vamos, vimos algo en la tv... pero no me acuerdo el qué. No entiendo por qué no recuerdo muchas cosas, si ese día no había bebido... lo del día anterior vale... pero este??? Tengo la memoria como el culo, en serio.

Total, que era mirarlo y bufff... se me caían las bragas, de verdad, me encanta este tío... pero no sé, no pude. El tío todo majo para quitar el rollo raro que había se levanta y trae unas pinturas. Las pinturas que llevé yo para pintarnos las caras, de la lista de cosas que hacer cuando nos viéramos. Somos como niños. Primero le pinté yo, de mariquita. Aquello parecía de todo menos mariquita pero vaya, me partí el culo. Después él me pintó de perro, quedó más decente la verdad.... vaya fotos que sacamos... de esas fotos de no enseñar a la gente, vaya. Si alguien hubiera venido a su casa en ese momento y nos hubieran visto así... ahora mismo estaríamos encerrados en algún lokero.

Nos frotamos las caras casi hasta despellejarnos para quitar aquella capa de pintura y fuimos a dar una vuelta al pueblo. Fuimos a su local a visitar al Dj que es amigo mío y a recoger unas revistas que me iba a dar y después decidimos ir a visitar Elche.

"Si... ya conozco Elche... vamos a dar una vuelta...". Tengo que decir que Alejandro es muy despistado. Demasiado. Y me hace gracia. En serio, me encanta cómo es. Vamos a Elche y nos perdemos. Y lo que es peor, aparcamos y no sabemos volver al coche. 

Esa noche nos partimos el culo. Hacía mil años que no me reía tanto y de una cosa tan absurda. Entramos a Elche y no sabíamos por dónde andaría el centro. Los carteles una mierda. Total, que vimos hueco y aparcamos. Preguntamos a unos que pasaban por ahí a ver por dónde quedaba el ayuntamiento y nos fuimos para allí a buscar un sitio donde cenar. Y no sé cómo, pero empezamos a hablar de transportes acuáticos.

- Barca
- Submarino
- Lancha
- Antena parabólica
- Kayak
- Pez espada
- ¿Pez espada? Eso no es un barco...
- ¿Y antena parabólica sí? Tu filtro de barcos en tu mente ha dejado pasar a la antena parabólica como válido?

A partirnos el culo. Porque en serio que no me di ni cuenta. Yo iba toda feliz jugando a decir nombres de diferentes embarcaciones pensando que él jugaba a lo mismo y me quedé con cara de gilipollas. En realidad lo de antena parabólica se me pasó por una adivinanza de esas, que salen dos círculos, uno grande, uno pequeño dentro del grande y dos picos que salen a los lados, que es un mexicano en barca, y no sé, me vino esa imagen y seguí tan ancha.

Esa noche la antena parabólica dio para muchas bromas. Y los días posteriores también. "Sil, dónde has aparcado la parabólica?" 

Encontramos el ayuntamiento, todos los bares de la plaza estaban petadas así que empezamos a dar vueltas por las calles de alrededor en busca de un sitio donde sentarnos a tomar algo. Cenamos en un bar de tapas, con la bebida nos sirvieron un pincho de queso con algo raro, como tomate confitado que estaba un poco malo la verdad... y pedimos una ración de croquetas y patatas con huevo y jamón. Nos pusimos hasta el culo.


Total, que salimos del bar y yo seguía a Ale para ir hacia el coche. Después de escuchar su gran frase de "Si aparco el coche y voy a pie, siempre lo encuentro después". Pues aquella vez no. Dimos tantas vueltas por las callejuelas que se desorientó. Y mi opinión no cuenta en esos temas, tengo la orientación en el culo aunque hayamos andado en línea recta. Así que hicimos varios intentos de encontrar el coche. Ya estábamos flipando, porque caminamos un montón y nada, que no sabíamos ni por dónde andábamos. Me lo pasé genial, qué despistadito mi Ale... una monada. Eso sí, llegamos muertos a casa.

Y creo, si mal no recuerdo, que esta noche comenzaron los problemas con el sexo. Bueno, comenzar no, seguir. Porque íbamos a hacerlo y... no se pudo, no del todo por mi culpa. Supongo que se pondría nervioso el tío, qué se yo... pero nah de nah. Tampoco voy a entrar en detalles.... pero vaya... todo muy raro. 

Apagar la luz y dormir. Eso sí, abrazados. Qué monada de tío... ufff.... me pierde.

3 de octubre, jueves. DÍA 1

Después de las gafadas de no poder bajar el día 2 me rayé tanto que decidí no ir. Todo me salió al revés, los de la residencia esa de mierda como siempre jodiendo planes y le escribí a Ale diciéndole que no iba a ir. De nuevo alejándome de lo que duele, porque llevaba esperando ese día con demasiada ilusión. Pensé que en cuanto lo leyera se enfadaría y que ya no volvería a saber de él, después de todo tendría la razón, le prometí que iría y en ese momento estaba rompiendo una promesa. A mi me hubiera jodido.

Para mi sorpresa, que este tío tan pronto se pica por una tontería como que te aparece todo majo, me dijo que no me rayara, que bajara para 6 días en vez de 7, que al menos nos veríamos y bla bla bla... 

Total, que el día 2, después de la reunión que me salió por la noche me fui a casa a dormir 4 horitas y a las 4 de la mañana me puse rumbo a Alicante.

Ya llevaba un montonazo de horas conduciendo cuando me quedaba como hora y media para llegar y se me empezó a revolver el estómago. De los nervios. Parecía que llevaba un alien dentro. ¡¡¡Madre mía, a hora y media de Ale!!! Estaba con esa cara de gilipollas riéndome yo sola mientras con una mano me agarraba la barriga porque ufff... se me movía todo por dentro.

Llegué a su pueblo y le llamé para decirle que estaba debajo de su casa esperándolo. Minutos eternos. Salgo del coche para estirar las piernas, guardo el gps, viene un bus y no puede pasar, tengo que mover el coche del sitio... parece que pasa un siglo cuando en realidad fue cuestión de un par de minutos. Aparco más adelante, vuelvo a salir del coche, miro para todos los sitios, no sé ni qué hacer... y aparece. Me regala su palestino, que ya era mío, después de un tímido "hola" y fui de cabeza a abrazarlo.

Si me llegan a decir que yo haría eso alguna vez, nunca me lo hubiera creído. ¿Lanzarme a donde un tío para abrazarlo? Pero Alejandro... ufff. Nada que ver en persona que en las fotos. Monísimo, con su carita todo sonriente en plan tímido... me abrazó tan fuerte que casi me ahogo. Y se lo dije. De ahí salieron nuestras primeras risas. Desde entonces ha sido una semana de no parar de reír... pero también de no parar de llorar. Muy raro todo.

Creo que ha sido la semana más extraña de toda mi vida. Con diferencia.

Fui pensando que sería... no sé, no como fue desde luego. Pensé que sería divertido, que lo ha sido, y que sería... más normal. Más como cuando fui a ver a Chico de Bolsillo. Pero nada que ver. No puedo decir si ha sido mejor ni peor. Con Ale ha sido todo... extraño. Nos juntamos dos raros y es lo que pasa. Pero eso sí... creo que jamás me he reído tanto y tan seguido como con él. De hecho, y como otra cosa rara de esta semana, he pensado en él como jamás he pensado en nadie: podría tener un futuro con alguien como él. 

¿No os pasa que a veces conocéis a alguien, que os gusta, os encanta pero que en el fondo tienes esa idea de que no va a haber un futuro? No hablo de distancias ni cosas de esas, hablo de ese sexto sentido que te dice que aunque intentes estar con esa persona, no te va a llenar del todo. Pues con Ale me pasó que en vez de sentir eso, sentí que con él un futuro sería posible. Vale, que sé que no lo es, por la distancia y porque él pasa, pero me refiero a su persona... que me encanta. Que no llegaría a cansarme de él.

Bueno, al tema. Después de ese pedazo de abrazo que me encantó subimos al coche y fuimos a su casa del campo a las afueras del pueblo. Los dos super cortados. Hacía falta un vodka urgente pero YA. 

Me ayudó a descargar las maletas, me enseñó la casa y en la habitación tenía esperándome el muñeco que me hizo él, con una notita de "bienvenida" en la mano, una botella de vodka al lado y un bote de golosinas. Un amor de hombre. Y después me regaló una rosa negra.

Yo ya no sabía ni dónde meterme. Estaba super contenta de tenerlo, sorprendida por la rosa, me hizo gracia el muñeco... y joder, que lo tenía al lado por fin! Y estábamos los dos como tontos, sin saber qué hacer. Me dijo que podíamos bajar al pueblo a tomar algo y a dar una vuelta... y fuimos. Y como tontos dimos mil vueltas, que el pobre no sabía ni a dónde llevarme y regresamos a la casa del campo a por el vodka, que creo que debería de haber sido la primera opción para habernos ahorrado ese momento de "no sé qué hacer, ni qué decir, ni qué nada".


 La pulsera azul con abalorios de brillantina y una cartera rosa con cremayera color oro super chonis que me regaló Ale.

Así que cogimos la botella de vodka y a darlo todo. En la primera copa todo muy formal, bien sentada y tal y sin abrir mucho la boca... pero ya unas cuantas copas después a mí se me va la pinza, hablo hasta por los codos casi siempre de cosas sin mucho sentido y cuando se levantó para entrar dentro a por más hielos y traerlos a la terraza donde estábamos bebiendo... se acercó a mí y me besó. Unas cuantas veces. Y se fue a por los hielos.

Para escribir las entradas primero he ordenado las fotos en orden por días... y de este día saltan las fotos desde el momento en el que estamos bebiendo al medio día a unas fotos de noche en sujetador y tanga a la orilla de la piscina. Qué hice en toda la tarde no lo sé. Y me da un poco de corte preguntárselo. De hecho, me acuerdo de momentos que ni siquiera sé en qué día han pasado... todo muy raro, ya lo digo.

Estábamos en la piscina por la cosa esa de que en verano dejó de cuidarlo y estaba el agua ya todo verde... y por la tontería esa de "vamos a bañarnos en agua verde"! Y en serio que iba a meterme... pero metí los pies y estaba muy fría el agua, así que se quedó en los pies. Cosas raras. Creo que esa tarde íbamos a liarnos, me acaba de venir la iluminación, pero fue quitarme el sujetador y no sé, se me fue la pinza, me dio demasiado corte todo y lo dejamos. Creo que fue entonces, o tal vez otro día, ni idea.  Pero juraría que fue el primer día... sí.

Total, que por la noche se quedó en mi habitación a dormir conmigo. A eso de las tantas de la madrugada sí que recuerdo que me desperté con sus caricias y que empezamos a liarnos y demás... pero en serio que si no tengo mucha confianza con alguien me bloqueo. Y creo que cada vez me cuesta más.

Para que os hagáis una idea, es algo que nunca he contado a nadie excepto a mi Lokero y muy por encima. Después os hablaré de él, porque hace años que está ahí, lo sabe todo de mí y nunca lo he mencionado.

Uno de los motivos por el que jamás he tenido relaciones sexuales con un tío que conozco de una noche es entre otras porque tengo hipertrofia de labios menores. Vaya, que no es nada malo, simplemente es una cuestión estética, pero me da muchísima vergüenza desnudarme delante de alguien. Que la solución es tan sencilla como hacer una labioplastia y arreglado. O pasar del tema y arreglado. Entonces se me hace imposible estar liándome en este caso con Ale, y que empiece a toquetearme. Es que me bloqueo, no puedo. Al comienzo sólo con que me desnude un poco me pasa y mientras más confianza coja con la persona más me atrevo a ello, pero eso me lleva demasiado tiempo y solo tengo una semana allí. Y eso me bloquea más, porque parezco gilipollas, en serio. Y aparte que soy una puta gorda que desnuda no es nada apetecible vaya, así que juntándolo todo... un asco.

Con el primer chico no me pasaba nada,  no me daba vergüenza, supongo que con esa edad tampoco era consciente de ello. Después vino Gaizka que era o follas, o follas, no había más opción. El peor sexo de mi vida. Qué asco le cogí a ese tipo, me daba grima hasta que me tocara el culo cuando íbamos por la calle o lo que sea. Y después pasó tiempo sin estar con nadie y vino Chico de Bolsillo con el que me costó un montón soltarme, pero que al final empecé a estar agusto con él, y en una semana de mierda me tuve que volver a casa y no me da tiempo de nada. Y ahora Alejandro, que me costó el doble que con Chico de Bolsillo,no por él, sino porque cada vez me cuesta más, que si después de Ale viene otro yo creo que antes paso del tío por mucho que me guste que cagarla en el tema.

Es algo del rollo, solo que las imágenes reales del google... son horribles. Para haceros una idea.

Entonces eso, me despierto con Ale a mi lado, empezamos a besarnos, estamos a tope... pero se me hace imposible que me toque. No puedo. Y que me vea aun menos. Y el tío se rayó. Pero no me refiero a enfado, sino que se rayaba pensando que él hacía algo mal y no era así y yo no era capaz de decirle nada. ¿Cómo cojones le digo que me da vergüenza que me vea en bolas, o que me toque o lo que sea? ¿Que aunque me muero de ganas de hacerlo con él que no puedo? Es que no se cómo explicarlo, no es que no lo haga porque no me de la gana, sino que me bloqueo y no puedo. Y encima me hace sentir fatal porque no quiero que con él las cosas sean así ni tampoco que se raye por mi culpa. Pero no puedo evitarlo. Y se hace todo... raro. No sé lo que pensaría Ale, pero seguro que se dijo que conmigo todo sería un asco, y con razón.

Y cuando me pasan esas cosas o me evado como si no estuviera dentro de mi cuerpo, o pienso en tierra trágame, y solo quiero irme de allí. Olvidarlo todo y no volver a conocer a nadie nunca más.

Me he perdido ya por dónde iba... Pues eso, que sin más, que siempre la cago en todo y encima hago sentir fatal a Ale que es lo que más me jode en todo. Y la cosa sigue... el tipo debió de flipar conmigo los días siguientes.

miércoles, 2 de octubre de 2013

Día 2 y sigo en casa.

Estoy gafada, totalmente. Ya lo contaré. Por el momento todo a la mierda, sobre la marcha... y después de una reunión que tengo dentro de una hora... me marcho a ver a Ale. Ya contaré qué tal, si me pasan más gafadas o qué... porque estoy hasta el chocho ya. En serio.