miércoles, 21 de septiembre de 2011

El sótano. Acojonante.

Acabo de terminar de leer un libro que cayó en mis manos hará un par de semanas. Lo compré en El Corte Inglés, en un montón donde suelen tener libros a unos 6 euros. Me llamó la atención su portada, una persona vestida con un jersey rojo, con el gorro puesto y sentado en el suelo con un fondo lúgubre. Pensé que hacía tiempo que no leía libros sobre asesinatos, misterio o de investigación, que con aquella portada daba a entender que trataría.

Me lo compré pensando en que sería algún tostonazo de esos que ponen más barato para deshacerse de ellos; ocupan sitio en el almacén.

Su comienzo es bastante flojo, hasta que los okupas se sitúan en la casa y el periodista comienza su investigación. Cuando comencé a leerlo, al principio de todo ponía que los datos facilitados eran verdaderos, lo cual fue lo que me hizo seguir leyéndolo.

Una novela muy recomendable. Y muy acojonante.

Si queréis pasar miedo, pero no miedo mientras se lee la novela, o por el suspense. El "qué pasará ahora". Miedo por los datos expuestos. En cuanto he terminado de leerlo he mirado en internet sobre el tema y de verdad os digo que hubiera preferido que todo fuera la imaginación de los dos autores que han escrito el libro.

Ostras, es hora de irse a la cama ¡y no tengo ganas de dormir! xD Quiero ir a la boda para beber vodka y olvidarlo todo... (Aunque mejor retiro lo dicho, que el poder de las palabras es muy grande, y el de los que están manejándonos como títeres aun más.)

Libro: "El sótano". Autores: David Zurdo y Ángel Gutiérrez. Tema: Control de la mente humana.

domingo, 18 de septiembre de 2011

Me siento como el culo después de decirle a Gaizka que no quiero que hoy venga con Jeny, su novio y conmigo a echar un café. Íbamos a quedar los 4, pero no quiero verlo en esta semana. Le dije que ya nos veríamos en la boda.

Le quiero, pero tengo que acostumbrarme a estar sin él porque son tantas cosas ya que dudo que duremos demasiado.

Tengo el mal presentimiento de que después de la boda se termine todo. Al fin y al cabo, yo voy como parte de los complementos de su traje que en seguida dejará en una esquina y se irá a hablar con todo el mundo por ahí, como en el entierro. Me pide que vaya por él, que sino se va a sentir mal, y me pregunto para qué cojones quiere que vaya porque sé que va a ser igual que en el entierro, que me encasqueta con unas viejas y él se va a la calle con su primo.

Joder, que me escaqueo de las comidas y demás chorradas que hace mi familia como para tener que ir a los de otra familia. Pero bueno, ya es lo que hay. Espero que cumpla su palabra y no me deje con unas viejas aburriéndome como una ostra mientras que él se va a echar unas risas con otra gente.

Como sea así me largo de ese sitio para no volver a verle jamás.

sábado, 17 de septiembre de 2011

Algo más de esa boda del Averno

El día de ayer creo que fue el más aburrido de mi vida, o sino, uno de los más aburridos.

Quedamos con la hermana de Gaizka y su futuro marido para hacer las fotos y cenar. Fuimos a su casa y de ahí a la tienda de fotos. La fotógrafa un asco, y las fotos peores aún. Toda una decepción (a ellos les gustaron las fotos). Después habían quedado con sus amigos para echar un trago en algún bar (ni sabíamos eso) Así que pasé media tarde esperando a que nos fuéramos de ese aburrimiento de sitio. Total, que fuimos a su casa a cenar y al principio bien. Luego se pusieron a hablar de la boda y pufff, no sé ni cómo no me dormí allí mismo.

Hablaron de los invitados, de lo que beberían, de las borracheras que se cogerían... y de la música. El Dj de la boda es el que trabaja con Gaizka y él me imagino que algo hará también. Y viendo qué música se podía poner... yo congeniaba más con el futuro marido, que tenía algo de gusto musical. Su hermana se negaba en rotundo a esa MÚSICA, y quería poner lo más mierdoso entre lo mierdoso.

Eran las 23.00h y ya pensaba que Gaizka enseguida diría para irnos... pero mis deseos fueron al garete y tuve que estar allí hasta las 00.30h. Cómo odio ir con Gaizka por ahí, se enrolla como las persianas. Una y no más, ya no vuelvo a quedar con su hermana y su marido ni loca.

Y poniendo buena cara y prometiendo que después de la luna de miel ya volveríamos a quedar nos piramos a casa. ¿Volver a quedar? ¡Y una mierda!

Total, que he sacado en claro que si no es después de la iglesia, después de comer me iré a casa. Seré la única que vaya al restaurante en coche (es en un sitio abandonado por la mano de Dios y no pasa ni un alma para poder bajar al pueblo) y luego me largo. Sino ya me veo hasta las doce de la noche esperando al primer bus para salir de ese Averno esperando sentada mientras Gaizka desaparece entre los invitados (me ha prometido que no volvería a hacerme lo que me hizo en el entierro, pero no me fio de él ni media mierda).

¿A quién coño se le ocurre hacer una boda que empieza a la 13.00h y termina a las 00.00h? Sólo de pensarlo se me quitan las ganas.

jueves, 15 de septiembre de 2011

Pasé el fin de semana en un hotel perdido en las montañas con Gaizka. Jacuzzi en la habitación, un montón de películas para escoger, alcohol, cámara de fotos... Perfecto. Excepto Gaizka.

Me lo pasé muy bien, como lo hubiera podido hacer con cualquier amigo (si los tuviera). Me he dado cuenta que la relación entre Gaizka y yo ha pasado de ser una relación de pareja a ser una relación de amigos. Será que cuando ya conozco a alguien me aburre porque no espero nada nuevo. No sé si sea eso o que en un año haya engordado 10 kilos, que tenga las tetas casi más grandes que las mías y parezca que está embarazado de gemelos. No me pone en absoluto. Es como un Homer de carne, hueso y grasa. Así que en el aspecto sexual nada de nada excepto cuando no me queda otra opción que dejarle que haga lo suyo para que me deje en paz.

O tal vez sea que la rutina acaba por matarlo todo, hoy será igual que ayer y mañana igual que hoy.

A veces pienso que deseo conocer a alguien nuevo. Alguien que me haga sentir esa ilusión de verlo cada día, alguien que me sorprenda, alguien con quien hablar... no sé, ese alguien que fue Gaizka los primeros meses, ese alguien que fue mi ex los primeros días... Ese alguien que se acaba de conocer y que aun puede sorprenderte.

Mañana tenemos una sesión de fotos con el fotógrafo de la boda de la hermana de Gaizka, que quiere hacer un regalo a sus padres (no sé yo qué pinto, pero da igual, todo lo que suena a fotografía me entusiasma). La semana que viene será la boda.

Hoy pensé que después de ese día (no quiero arruinarle la boda de su hermana) podría volver a mi vida, la de la soledad, la de no hablar con nadie. Porque no sé esta relación a dónde nos lleva. No sé si tenga futuro. Él dice que siempre busco la solución más rápida, la de abandonar lo que me molesta en vez de arreglarlo. Pero no puedo arreglar sus tetas, ni su barriga, ni la imagen que tengo de él en ese aspecto.

Es verdad que me daría pena terminarlo todo y no volver a saber nada más de él, porque es una buena persona, de esas que ya no quedan... Quién sabe lo que será. Ni yo misma sé qué quiero. Todo se verá con el tiempo.