Mi madre me llamó el martes por la tarde porque no encontraba a la perra. Mi padre lo había soltado al medio día y cuando mi madre llegó a casa no aparecía. Me pasé toda la tarde recorriendo el pueblo buscándola. Todas las personas decían que la habían visto con dos montañeros.
Me han robado la perra.
Seguí buscando. Fui hacia la carretera general para salir del valle, a 5 kilómetros de mi casa. Con un poco de suerte aun no habrían llegado allí porque iban a pie. De algo me tenía que servir el coche.
Llegué al último barrio del valle, di varias vueltas con el coche llamándola, Gaizka de mientras recorría el camino por el que habían visto a los montañeros con la perra. Y nada. Hasta que la vi en la plaza con una pareja joven. La llamé, paré el coche en medio del paso de cebra y bajé a por ella.
- ¿La perra es tuya?
- Sí. -con cara de pocos amigos.- Y vosotros sois los que me la habéis traído hasta aquí así sin más?
- ...sí,... es que estaba sola...
- Pues no lo volváis a hacer. Como volváis a acercaros a mi perra os mato.- cogí la perra, nos metimos en el coche y nos fuimos.
Se quedaron flipando, y la verdad podía haber sido más amable porque no creo que quisieran llevársela.
¡¡Putos domingueros de mierda!! Que cada uno se vaya a su puta casa en vez de andar trasteando en el de los demás y llevándo los perros por ahí. En serio, no me faltaron ganas de darle 5 hostias al niñato ese de mierda.
Ya casi es 12 de enero. Hace casi un año se repitió la misma tarde. Buscando a Yaku. Pero esa vez no tuve la suerte de encontrarlo. Me lo devolvieron muerto al día siguiente. Me lo mataron y no pude hacer nada por él. Sólo de pensar que un año después me estaba pasando lo mismo me estaba entrando un mal. Sólo me faltaba que me robaran a la perra. Si algo de eso pasara y me enterase de quién lo hizo ya puede empezar a rezar desde ya porque no sé ni qué le haría.
Y encima el niñato ese mirándome con cara de asco. La verdad que parecía una loca, pero me habían quitado a mi perra. Que no lo hubieran hecho. En esos momentos sólo sentía rabia por los comentarios de la gente que me decían que la habían visto con los montañeros y tristeza de no volver a verla más, como a Yaku. Y miedo de lo que podían hacerle.
Esta noche he soñado con Yaku. Que me lo quitaban y que no volvería a verlo. Que no lo encontraba. Tenía la certeza de que no volvería a verlo nunca más, que algo malo le había pasado pero no podía dejar de buscarlo. Cuando me he despertado sólo tenía en mente la imagen de su cuerpecito en mis brazos. De cómo la tierra le tapaba la cara cuando estaba siendo enterrado. Su cuerpo herido, sus ojos sin expresión...
Creo que jamás dejará de dolerme su recuerdo.
Me han robado la perra.
Seguí buscando. Fui hacia la carretera general para salir del valle, a 5 kilómetros de mi casa. Con un poco de suerte aun no habrían llegado allí porque iban a pie. De algo me tenía que servir el coche.
Llegué al último barrio del valle, di varias vueltas con el coche llamándola, Gaizka de mientras recorría el camino por el que habían visto a los montañeros con la perra. Y nada. Hasta que la vi en la plaza con una pareja joven. La llamé, paré el coche en medio del paso de cebra y bajé a por ella.
- ¿La perra es tuya?
- Sí. -con cara de pocos amigos.- Y vosotros sois los que me la habéis traído hasta aquí así sin más?
- ...sí,... es que estaba sola...
- Pues no lo volváis a hacer. Como volváis a acercaros a mi perra os mato.- cogí la perra, nos metimos en el coche y nos fuimos.
Se quedaron flipando, y la verdad podía haber sido más amable porque no creo que quisieran llevársela.
¡¡Putos domingueros de mierda!! Que cada uno se vaya a su puta casa en vez de andar trasteando en el de los demás y llevándo los perros por ahí. En serio, no me faltaron ganas de darle 5 hostias al niñato ese de mierda.
Ya casi es 12 de enero. Hace casi un año se repitió la misma tarde. Buscando a Yaku. Pero esa vez no tuve la suerte de encontrarlo. Me lo devolvieron muerto al día siguiente. Me lo mataron y no pude hacer nada por él. Sólo de pensar que un año después me estaba pasando lo mismo me estaba entrando un mal. Sólo me faltaba que me robaran a la perra. Si algo de eso pasara y me enterase de quién lo hizo ya puede empezar a rezar desde ya porque no sé ni qué le haría.
Y encima el niñato ese mirándome con cara de asco. La verdad que parecía una loca, pero me habían quitado a mi perra. Que no lo hubieran hecho. En esos momentos sólo sentía rabia por los comentarios de la gente que me decían que la habían visto con los montañeros y tristeza de no volver a verla más, como a Yaku. Y miedo de lo que podían hacerle.
Esta noche he soñado con Yaku. Que me lo quitaban y que no volvería a verlo. Que no lo encontraba. Tenía la certeza de que no volvería a verlo nunca más, que algo malo le había pasado pero no podía dejar de buscarlo. Cuando me he despertado sólo tenía en mente la imagen de su cuerpecito en mis brazos. De cómo la tierra le tapaba la cara cuando estaba siendo enterrado. Su cuerpo herido, sus ojos sin expresión...
Creo que jamás dejará de dolerme su recuerdo.



















