miércoles, 30 de marzo de 2011

¡Tengo agujetas hasta en el alma!

Bueno, ya se me pasó el mal día, por fin. Odio estar así, no me aguanto.

En estos momentos en el único sitio donde no tengo agujetas son en los dedos, porque madre mía, no me extraña que la gente no haga deporte. Si el deporte es malo, y correr es de cobardes, o eso dice un amigo.

Me ha llegado la inspiración que me llega una vez al año y que me suele durar como mucho y siendo optimistas unas dos semanas. Llevo 4 días haciendo bici, abdominales, flexiones y escalera. 4 días, que se dice fácil, pero es todo un logro para mí. La bici por lo menos tenía 5kg de polvo acumulado de estar tirado en una esquina, olvidada de la mano de Dios (si es que es muy duro ser bici).

Y ya tenía olvidado de porqué no la usaba aparte de lo de siempre: pereza. Me aburre hacer deporte. Pero la otra razón era que me duele el culo. Joder, por lo menos ya que te vas a tirar ahí sentada sudando la gota gorda podían poner un sofá cómodo, ¿no? ¿A quién cojones se le ocurrió poner ese sillín tan incómodo? Tengo la zona del isquion que ni la siento. Casi prefiero que me hubieran salido almorranas (y eso que me pongo un cojín. Sí, aun es más duro ser cojín que bici... todo lo que tienen que aguantar los pobres...)


Y esta fiebre anual no viene tanto por adelgazar, que casi se va convirtiendo en la única razón, sino que quiero preparar esta maquinaria oxidada por el desuso para hacer unas pruebas físicas. Sí, voy a hacer pruebas físicas, o eso quiero pensar, porque cada vez me decanto más por dejarlo, porque total, no me va a servir de nada.

Hará cuestión de un par de meses Gaizka me dijo que su amigo se iba a presentar a las pruebas para municipal (si pasas las pruebas, que son un calvario, te quedas con un puesto fijo). ¿Cómo? ¿Que tu amigo, ese que es cilíndrico, que por la parte de la panza tiene el mismo radio hacia cualquier lado va a hacer las pruebas físicas? Joder, pues si ese arrea el culo corriendo me cago en todo, ¡yo también me apunto! Y lo que empezó en plan pique me lo he ido pensando mejor... porque un puesto fijo, es un puesto fijo ( y quiero arrear unas hostias con la porra, qué pasa).

El problema viene cuando no son sólo las pruebas físicas, sino estudiar geografía, historia y legislación. He conseguido los apuntes y puffff, menudo rollazo. Pero eso es cosa fácil comparado con lo siguiente: entrevista y test de inteligencia y psicológicos. Si en las anteriores las posibilidades son mínimas.... de esto sí que no paso. Tengo que preparar las preguntas, y sé lo que me digo.

En el mismo ayuntamiento donde voy a presentarme para las oposiciones de munipa pidieron enfermeras para hacer sustituciones en el geriátrico. Fui y tal... a ver qué se cocía. La cosa es, que a parte del título y demás papeleo había que hacer una entrevista. Y la cagué. ¿Por qué? Pues por no preparar las respuestas de antemano y decir la verdad. (Decir la verdad es malo) Algo así fue...

- Buenas, siéntate ahí.- (una silla delante de 5 personas que te miraban fijamente como si fueras una atracción de feria.
- Hola, buenos días.- De los sudores que tenía se me escurría hasta el pote.

Y después de las típicas preguntas de edad, estudios etc....
- ¿Cómo te enteraste que pedíamos enfermeras?

Joder, podría haber dicho que me lo dijo una amiga (pero como no tengo ninguna en ese momento no caí en esa mentirijilla).

- Pues entré en la página web porque estoy esperando a que saquéis las oposiciones de municipal y como vi que pediáis enfermeras pues he venido. - La gente flipada, como diciendo ¿tú de munipa? Anda canija, vuelve por donde has venido...
- ¿Y cómo siendo enfermera te presentas a municipal? ¿Qué te gusta de ese puesto?
- Que es fijo.- Zasss...

Y joder, es la verdad. Todo empezó en plan pique, pero lo único que me interesa de ser municipal es que es un puesto fijo y no me desagrada... (si las oposiciones fueran de mecánico no me presentaría, y punto). Pero es que.... ¿Qué podía haber dicho? ¿Que quiero trabajar como agente de la ley para reducir la delincuencia y ayudar al mundo a deshacerse de despojos? Joder... que no cuela.


Si tú le preguntas a un niño qué quiere ser de mayor te dice que astronauta, bombero, profesor, caramelera (eso quería ser yo), criminólogo como en C.S.I o yo que sé. Tal vez militar o un héroe. Pero jamás ningún niño sueña con ser municipal. Es un puesto relegado al olvido. Un trabajo con el que nadie sueña... porque... ¿qué hace un municipal? Si ni siquiera lleva pistola y la porra es un palo liso, no como el de los polis con una empuñadura transversal y tal... No investigan crímenes. Mientras el forense está en el lugar de los hechos el municipal tiene que estar con la porra dando de leches a las viejas marujas para alejarlos de ahí mientras se pierde todo el espectáculo. El bombero llega, saca la manguera (no pensemos mal) y va a por la señora que se ha quedado atrapada, mientras que el municipal saca esa porra cutre y de nuevo se pierde toda la acción espantando a los curiosos.

Ser municipal es muy duro. Nadie se acuerda de ellos. Nunca son héroes, ni salvan a viejas de casas quemándose, ni detienen a unos delincuentes a balazos, ni nada de nada. ¿Entonces, qué esperan oír cuando preguntan qué es lo que me gusta de ese puesto? Pues joder, que es un puesto fijo, y el que diga lo contrario miente.

Como iba contando... que me enrollo... que me he puesto a arrear esta maquinaria oxidada. Es que hay que correr casi 1km en 2 minutos. ¿Cómo quieren que corra 1km en 2 minutos si no puedo correr ni 200 metros sin que me de el dolorcillo ese típico a la derecha del estómago que te quita el aire y te acalambra hasta los pies? (¿Cómo se le llama a eso en castellano? Es que sólo me acuerdo en euskera...) ¿Y 50 abdominales en 1 minuto? Joder, que ayer hice 20 y casi no lo cuento. Hoy no me puedo ni reír, ¡qué dolor! Aparte de lanzar el balón medicinal y otras cuantas torturas más.

¿Nunca he comentado que tengo un cierto pánico a las cosas esféricas? Por ejemplo, si piso un parque abarrotado de niños jugando con una pelota...la pelota siempre termina contra mi cara. Si me lanzan un balón jamás soy capaz de cogerlo sin que se caiga (lo cojo al quinto bote). ¿Y tengo que tirar un balon que pesa un tonel a no se cuántos metros? Pues vamos apañaos...

Así que, ¿para qué voy a hacer todo esto si al final lo que de fijo no pase van a ser las entrevistas? Que soy muy bocas, joder. Y eso se nota. Da igual que te curres unas respuestas cojonudas, que en alguna acabas cayendo.

Así que de preparame para las pruebas, y de paso bajar estas lorzas... la idea está pasando a sólo bajar estas lorzas. Lo cual desistiré de este esfuerzo sobrehumano en menos que canta un gallo.

Da igual. El día 3 Hago 1 año desde que conocí a Gaizka y dice que tiene una sorpresa para mí y que va a llevarme a algún lado. ¿Allí también podré practicar ejercicio, no?

Me cago en tó, ¡que voy a poner un culo más duro que el hormigón!

domingo, 27 de marzo de 2011

Hacía tiempo que no me sentía así; como antes. Desde el viernes ni siquiera me he quitado el pijama. No he salido de mi habitación. Y lo único que se me ocurre para pasar el rato es entrar a un chat de mierda donde no hay nadie decente.

A veces tengo ganas de terminar con todo, de todos modos... si lo que me espera de aquí en adelante es esto.. ¿qué me queda por ver?

Gaizka entre semana está trabajando, y ahora comienzan las bodas, por lo tanto los sábados también los tendrá ocupados. Ayer tuvo boda, y por la noche se fue de fiesta con su amigo. Dice que le da pena que me quede sola un sábado. ¿Qué más dará? Si siempre estoy sola, da igual que sea sábado. Dice que podía haber ido con ellos cuando ya están saliendo. Dice que ya no sale tanto de fiesta porque sino yo me quedo sola. ¿Y qué?

Me llama y me dice que se queda con mal sabor de boca porque tengo un fin de semana aburrido para acontinuación decirme que me cuelga porque se van ya.

¿Quieres dejar de restregarme de una puta vez que estoy sola, que mi vida es una mierda y que tú te pasas toda la boda bailando con la gente y toda esa mierda? Y no me utilices de excusa de que ya no sales, porque jamás te he dicho que no vayas. Jamás.

Así que déjame en paz. Búscate a otra con una vida perfecta, simpática, que le gusten los niños y las reuniones familiares... y con un millón de amigos. Porque yo no soy esa.

Deja de recordarme a cada rato de una puta vez que cada vez tengo más ganas de terminar con esta mierda de existencia.

lunes, 21 de marzo de 2011

Entre cenas, comidas y bodas...

Me duelen los hombros, me despierto cada mañana sin casi poder moverme. Me duelen las manos, menos que los hombros. Y me duelen los dedos de los pies. Sé que en un par de meses dejarán de dolerme para convertirse en una pequeña molestia que me hará recordar que en unos años mis manos empezarán a deformarse y que cada vez me costará más moverme. Un dolor que dura unos dos meses. Ya se vuelve costumbre, pero cada mañana de esos días, cuando no soy capaz de coger dos platos con una sola mano, sólo pienso en cómo terminaré.

Ayer Jenny me envió un sms para ver si el sábado que viene iba a cenar con ellos para celebrar el cumpleaños de su novio. También irían otras dos parejas.

No tengo ganas de quedar con nadie. Le puse la excusa de que habían elegido un restaurante caro y ahora que no tengo trabajo y no sé hasta cuándo no tendré, que mejor quedábamos otro día para ir a otro lado. Y la verdad, prefiero utilizar ese dinero para comprarme unos libros o lo que sea antes de gastarmelo en una cena al que no me apetece acudir. Si luego siempre me lo paso bien, pero no me apetece ir a ningún lado.


Gaizka también me dijo que fuera al cumpleaños de su madre, que lo celebraban el domingo que viene. Qué manía de invitarme a comidas y cenas, que no quiero saber nada de nadie. También me invitaron a una cena el sábado pasado, con toda su familia. No fui, no estaba de humor para poner buena cara a todos y sacar sonrisas. Gaizka me dice que su madre cree que no me cae bien (lo cual no es del todo mentira, porque tela) o que ha hecho algo que me haya sentado mal. Lo siento, simplemente no me apetece conocer a nadie, no tengo mal rollo con ninguno.

Y en septiembre se casa su hermana. En aquella cena dio las invitaciones, menos mal que no fui. Dice que va a invitarme, pero es lo último que me apetece: una boda. Prefiero 5 cenas con toda su familia. Que te inviten a una boda es una putada, se mire por donde se mire: Tengo que comprarme un vestido (¿yo con un vestido? voy a parecer un embutido.) y tacones (odio utilizar zapatos y más si son con tacones. Ultimamente sólo me compro zapatillas o botas planas, me duelen los pies por la mierda de artritis como para ponerme tacones). Hay que hacer un regalo a los novios (¿Qué cojones voy a comprarles? No me apetece pensar en nada. ¿Dinero? Es un poco...frío). Ir a la iglesia a tragarte un sermón horrorosamente aburrido. Saludar a toda su familia, vaya ganas. Luego la comida, esas comidas tan aburridas que comienzan al medio día y no terminan hasta que pase toda una eternidad. Y lo peor: el baile. Bailo como un pato. Me niego. Y SIEMPRE hay algún imbécil que no para de insistir para que bailes. En fin, que para mí la invitación a una boda es lo peor.


Le dije a Gaizka que ni siquiera me dijera a ver si iba a ir a alguna cena cuando pensaran reunirse todos. La respuesta es clara: No. Así que para qué molestarse en preguntarme.

Lo sé, es un poco rotundo, pero para la cena pasada su madre daba por hecho que iba a ir y dice que le sentó mal que no fuera. Que tenía que empezar a ir, etc. Son Andaluces, qué quiero, allí las cosas son de otro modo. Allí y en todos los sitios. Pero no me gusta estar con mi familia, como para estar con la de otra persona.

Así que para no crear confusiones en si voy a ir o no, mejor dejo las cosas claras.

Soy una puta antisocial, lo sé. Y rara. También lo sé. Y mil cosas más. Así pues, ahorremos a esa gente de tener que pasar un día conmigo y todos contentos.

jueves, 17 de marzo de 2011

Un día más de mierda.

Nada interesante que contar estos días. Ayer fui al ayuntamiento de un pueblo que queda cerca de aquí a presentar el título de enfermería para la bolsa de trabajo que estan preparando. Salí con la sensación de haber dado vueltas para nada, gastar dinero en gasolina para que luego no me llamen. Y si llegan a llamar, sólo sería para unos pocos días. Luego fui al hospital a por un papeleo que pedían en el ayuntamiento (más vueltas), y pregunté en personal haber si había algo de un turno, mañana o tarde, para poder seguir haciendo el curso de foto hasta junio. La respuesta: No. Imbéciles. Ojalá os despidan a todos.

Me pasé toda la tarde dando vueltas por el centro comercial esperando a que llegara la hora de ir a clase de foto. No iba a volver del hospital a casa para volver a salir después. Total, que todo el día perdido para nada. Y encima no me podía comprar nada porque no tengo curro. Hay que joderse.

Y además llovió con todas las ganas y con ese puto viento. Y frío. Lo odio. No pudo ser peor el día.

Ojalá que reviente la central nuclear esa de Japón que está a punto de caramelo y nos vayamos al garete todos. Por lo menos liberaríamos al mundo de un parásito tan asqueroso como es el ser humano.

viernes, 4 de marzo de 2011

¡Por fin un curro!¡... y a tomar por saco!

El viernes pasado se estropeó no sé qué del módem y he estado sin teléfono ni internet hasta el martes. Ya veis, los gilipollas de las compañías telefónicas, que son un puto asco todos.

El jueves pasado me llamaron para ofrecerme un trabajo. Comencé el sábado y el lunes lo dejé. Ya véis qué maravilla, ¿eh? Dos horas y media para reponer en un supermercado. Me llaman y me dicen que vaya al día siguiente para las 10.30h para firmar el contrato y recoger el uniforme. Va la hija de puta de la tía y me dice: "Bueno, pues cobrarás X y el horario es éste. Ven a la tarde para que te expliquemos lo que tienes que hacer". A ver, ¿entonces para qué me haces venir a la mañana? Qué pasa, ¿Que tengo que regalarte el día entero o qué?

Así que a dar veinte mil vueltas.

Vuelvo a la tarde, firmo el contrato, recojo la ropa y me dice: "Bueno, ven mañana y busca al encargado para que te diga lo que tienes que hacer". Aquí la cosa es pasar el marrón y no hacer nada.

Desde antes de empezar a trabajar ya me andaban haciendo dar veinte mil vueltas. Total, que sacando cuentas me iba a gastar más en gasolina que la miseria que me iban a pagar.

Fui el sábado a trabajar. Rajar caja, colocar producto, tirar caja. Un trabajo en el que estaba en paz. ¿Qué podía hacer? ¿Tropezarme y tirar un palé con cajas llenas de botellas de cristal? ¿Colocar algo en una balda equivocada? Aquí no voy a matar a nadie de descuido ni tengo que aguantar a familiares porculeros. Me gustaba el trabajo.

La putada era una (aparte de la mierda de sueldo, claro): Que no me dejaban cambiar de horario para poder compaginar con otro trabajo si es que tenía la gran suerte de encontrar otra cosa. Y digo yo... si las cosas tienen que estar puestas para cuando abran, qué más da ir a colocarlas a las 5 de la mañana que a las 8h? Aunque bueno, los horarios se respetan... y punto. Le dije a la que me hizo el contrato que si no podía compaginar éste trabajo con otro y si me ofrecían otra cosa que me las piraba.

Sil: Sincera hasta doler.

Segundo día de trabajo: Lunes. Llegaron por fin las 10:30h, mi hora de salir. Me llamó mi madre y el encargado me dijo que estaba prohibido tener el móvil en la tienda. Le dije que no iba a dejarlo en la taquilla porque había echado currículums y no quería perder un trabajo por no atender el teléfono. Fui a hablar con la que me hizo el contrato, y me dijo lo mismo: que lo dejara en la taquilla.

A tomar por el culo. Firmé la baja voluntaria y me piré. Qué pasa, ¿que no me dejáis poner los productos a otra hora y encima no queréis que atienda una llamada que pueda ofrecerme algo mejor que vuestra miseria de mierda?

Por esa mierda de sueldo no me merece la pena que me estén tocando las pelotas.

No he perdido gran cosa. Me he ahorrado levantarme temprano, gastar gasolina, venir con dolor de espalda y dedos por la artritis de mierda porque me ponen en el pasillo de detergentes y aguantar a esa panda de inútiles. Total, quedándome dormida hasta las 10h y ahorrando lo que iba a gastarme en gasolina casi me sale lo mismo. Lo poco que me quedaba para mí no me daba ni pa´ pipas, así que prefiero conservar mi humor.

Así que nada, he vuelto a la vida del vagueo. Clases de foto y tareas de casa. Nada más.

Echar algún que otro currículum de vez en cuando para pasar el rato, porque para lo que me sirve... Para dar un paseo y respirar otros aires.