martes, 5 de enero de 2010

- Los Unicornios nunca vuelven.

Cuando era pequeña tenía una amiga: Isabella. Eramos inseparables, hasta venía conmigo y mis padres de vacaciones y algunos nos preguntaban si éramos hermanas.

Nunca fue buena en los estudios y un año tuvo que repetir curso. Fue entonces cuando la fui perdiendo poco a poco hasta llegar a no tener ningún tipo de relación. Ella comenzó a salir con otras chicas y yo comencé a ser la rara solitaria que soy ahora (aunque rara siempre he sido).

Desde entonces he estado sola, aunque ha habido periodos en los que he salido con alguna gente (unas chicas con las que salía de fiesta con unos 16 años, entre ellas Jeny; más tarde con mi ex).


Acabo de terminar un libro que habla sobre la infancia de una niña, Adri, que no tenía amigas (como yo). Conoce a otro niño que es su único amigo (como Isabella) y que el final tiene que ser tan triste que termina muriendo (Y se va, como Isabella). Pero antes de morir le hace una promesa: Que volvería a por ella. Y ella le espera, porque él no era ningún mentiroso, y si dijo que volvería, lo haría (como Rídallahg).

Paraíso inhabitado, de Ana María Matute, por si alguien quiere llorar.

Ya no recuerdo cuándo fue la última vez que creí en la palabra de alguien con la convicción de que si lo decía se cumpliría. No sé si alguna vez he creído en alguien como Adri creía en Gavi.

Pero creía en Rídallahg. Porque todo lo que decía lo cumplía. Un día en el que no hablara con él era como si cada minuto doliera. Por las noches siempre nos veíamos y por la mañana y por la tarde dependía si él estaba conectado y de si yo no tenía que trabajar.

Cuando recién conocido, tuve que trabajar por la noche (mi primera noche) me prometió que cuando se levantara a las 3 de la madrugada a tomar su medicación (lo acababan de operar) me enviaría un sms. Y lo hizo. Y me alegró la noche. Y me hizo sentirme segura o por lo menos, menos acojonada.

La siguiente vez que me tocó hacer el turno de noche me prometió que vendría a por mí por la tarde. Me lo prometió y lo cumplió. Hasta el día de hoy es la primera persona en la que he creído de verdad. Más allá de la estúpida necesidad de creer en alguien sabiendo que tarde o temprano terminaría fallándome (siempre ha sido así); y yo como imbécil volvía a creer. Pero él nunca falló.

Simplemente se ha ido, dejándome sola de nuevo tras aquel adiós que nunca se pronunció. De todas formas todo el mundo se va tarde o temprano, aunque yo creyera o quisiera creer que él siempre estaría ahí. Pero él no me lo prometió. Y se va. Y cada vez que lo veo tengo que recordar que debo dejarlo ir. De todos modos, el Rídallahg que me escribía desde el otro lado de la pantalla sólo era una sombra de lo que fue cuando lo conocí.

7 comentarios:

TeHezu dijo...

listo ya anote el libro en mi lista de libros para leer, es el cuarto! espero llegar a el muy pronto!.
Y bueeno yo creo que eso de confiar y no confiar en las personas...es algo dificil..pero el error esta en nosotras mismas cuando idealizamos a las personas y las hacemos perfectas en nuestra mente haciendonos creer que nunca nos fallaran!...cuando no es asi, nadie es perfecto...y es por eso que cuando una persona "nos falla" no hay que tomarsela tan personal..es simplemente un error de un ser imperfecto muchas veces no lo hacen con el afan de lastimarnos... pero cuando lo creemos asi...perdemos la confianza y dejamos de creer en las personas,si...eso ya me paso.

Bueno me ire a leer jeje

saludos sil!

LocAna dijo...

voya leer ese libro si lo encuentro en internet, jajaa

Neni! tan identificada, mi niñez fue solitaria y llena de cosas que aun hoy, casi terminando la carrera de psicologia, me hacen llorar.

Pero bueno la cosa es aprender de los errores, y seguir adelante, aunque siempre esta la opcion d epermanecer solas, que aunque mucho tiempo se disfruta, otras veces una quiere salir a tomar un cafe, y no se nos ocurre a quien llamar, darse cuenta de que realmente se esta sola, es feo. lo se.

pero bueno a disfrutar los raticos alegres y no dejarnos acongojar mucho por promesas que nunca se cumplieron, y dar gracias por las que si.

Unknown dijo...

Tu unicornio, el de la amistad con un poco de amor y de verdad, regresará, quizá en otra forma.
besos, loquita.

Len0re dijo...

Me alegra que finalmente te lo hayas leido, es un muy bonito libro. Sobre lo del unicornio, creo que t equivocas, vuelven, solo hay que saber esperarlos.
Un beso.

Anónimo dijo...

awwwww que triste siL sabes a mii me pasaa exactamente lo miismo con una de mis ex amigas! es muy feo!
graxxx por comentar el diario de un perro.
te kiere tu ^^*tokiitaahh hasta la muerte^^*

Nightmare dijo...

Sil, los hombres se van. Hoy escuché una canción que dice que dolores vienen y van pero no el amor. No he entendido cómo es éso de que se fue, pero bueno, no es relevante la manera, sino el hecho. Me duele -aunque suene a cliché- que él se vaya porque... no es justo contigo, pero recuerda que si es el destino, lo que tenía que ser... pues a aceptarlo porque no hay de otra.

Un beso, Sil.

Anónimo dijo...

Lo leere!!!

Un Beso.