Empezaba a trabajar en el turno de noche, 3 noches seguidas. Las dos primeras estuve con una enfermera, y fui aprendiendo un poco todo el papeleo que se hace, los inyectables, los parches, las analíticas, la medicación... Una larga lista de tareas que con las justas daba tiempo a hacerlo para cuando llegase la enfermera de mañanas.
Me extrañó que fuera tan amable... me esperaba a alguna vieja antipática como yo, y resultó que era una chica que me lleva 3 o 4 años y simpatiquísima, que me explicó todo genial. Se me hace rarísimo hablar tanto con alguien que no conozco, aunque solo sea de trabajo...
La tercera noche me tocó estar sola. Las dos noches anteriores no hubo ninguna incidencia, pero así y todo me explicó lo que tenía que hacer si alguien se ponía mal y tenía que mandarlo al hospital, o si se morían.
Solo eran las doce cuando las auxiliares me llamaron mientras hacían su ronda para que fuera a cambiar la vía subcutánea de un anciano, que estaba edematizado. Mierda. Nunca había hecho eso. Fui a su habitación después de registrar todos los cajones buscando el material que necesitaba. Los dos lados del pecho ya los tenía mal, así que tuve que ponérselo en la pierna.
Unos pocos minutos más tarde el ingreso que habían tenido esa tarde decía que se encontraba mal. Que no podía dormir. Le tomé las constantes y todo bien. Así que a joderse y aguantarse, porque las de la tarde ya le habían dado la pastilla de dormir que le correspondía y el médico no me había dejado pautado nada.

De nuevo suena el teléfono. Las auxiliares, diciendo que vaya a la habitación 313, que no puede respirar. Mierda! Voy y estaba el señor con las gafas de oxígeno a tope, y le costaba horrores respirar. En toda la residencia yo sola. Menos mal que el médico había pautado inhaladores para cuando tuviera disnea, así que me libré de una buena.
Me sudaban hasta las cejas. Ya estaba a punto de ir al coche y sacar la pala para tener preparada por si tenía que dar entierro a alguien en el jardín.
Por suerte no pasó nada más durante la noche, pero con todo eso se me atrasó un montón el trabajo y tenía que andar de un lado para otro como correcaminos!
Hace un par de días empecé en el turno de tarde, con otra enfermera ( normalmente a las tardes solo hay una ), y tamién es majísima. Solo me lleva dos años. De nuevo, se me hace raro que me hable tanto. Aparte de explicarme las cosas sobre el trabajo, me cuenta cosas de los ancianos... y de los curas.
En esa residencia hay una planta donde viven curas, y hoy uno de ellos bajó a enfermería a dejarnos unos papeles. Cuando me vió me sacó la radiografía con la mirada. Me preguntaba de dónde era, y se me quedaba mirando sin quitarme ojo de encima. Arrgh! Odio que me miren tanto!
Resulta que el cura este es de los que tienen la mano larga. La enfermera me contó que alguna vez que subió con él en el ascensor, que se le acercaba demasiado, toqueteandole los brazos, la cintura... O_O Que le solía poner las manos en las rodillas cuando estaba sentada... Un verde! A mí que no se me acerque tanto, que no me corto ni un pelo en dejarle sin dientes de un puñetazo!

Una de las cosas extrañas que me pasó la segunda noche fue que tenía que ir a una habitación a hacer una glucemia y cuando miré el nombre de la anciana casi me da un infarto! El nombre y el apellido eran los mismos que los de mi abuela, que murió hace unos 4 años.
Y bueno, nada interesante que contar...
Me extrañó que fuera tan amable... me esperaba a alguna vieja antipática como yo, y resultó que era una chica que me lleva 3 o 4 años y simpatiquísima, que me explicó todo genial. Se me hace rarísimo hablar tanto con alguien que no conozco, aunque solo sea de trabajo...La tercera noche me tocó estar sola. Las dos noches anteriores no hubo ninguna incidencia, pero así y todo me explicó lo que tenía que hacer si alguien se ponía mal y tenía que mandarlo al hospital, o si se morían.
Solo eran las doce cuando las auxiliares me llamaron mientras hacían su ronda para que fuera a cambiar la vía subcutánea de un anciano, que estaba edematizado. Mierda. Nunca había hecho eso. Fui a su habitación después de registrar todos los cajones buscando el material que necesitaba. Los dos lados del pecho ya los tenía mal, así que tuve que ponérselo en la pierna.
Unos pocos minutos más tarde el ingreso que habían tenido esa tarde decía que se encontraba mal. Que no podía dormir. Le tomé las constantes y todo bien. Así que a joderse y aguantarse, porque las de la tarde ya le habían dado la pastilla de dormir que le correspondía y el médico no me había dejado pautado nada.

De nuevo suena el teléfono. Las auxiliares, diciendo que vaya a la habitación 313, que no puede respirar. Mierda! Voy y estaba el señor con las gafas de oxígeno a tope, y le costaba horrores respirar. En toda la residencia yo sola. Menos mal que el médico había pautado inhaladores para cuando tuviera disnea, así que me libré de una buena.
Me sudaban hasta las cejas. Ya estaba a punto de ir al coche y sacar la pala para tener preparada por si tenía que dar entierro a alguien en el jardín.
Por suerte no pasó nada más durante la noche, pero con todo eso se me atrasó un montón el trabajo y tenía que andar de un lado para otro como correcaminos!

Hace un par de días empecé en el turno de tarde, con otra enfermera ( normalmente a las tardes solo hay una ), y tamién es majísima. Solo me lleva dos años. De nuevo, se me hace raro que me hable tanto. Aparte de explicarme las cosas sobre el trabajo, me cuenta cosas de los ancianos... y de los curas.
En esa residencia hay una planta donde viven curas, y hoy uno de ellos bajó a enfermería a dejarnos unos papeles. Cuando me vió me sacó la radiografía con la mirada. Me preguntaba de dónde era, y se me quedaba mirando sin quitarme ojo de encima. Arrgh! Odio que me miren tanto!
Resulta que el cura este es de los que tienen la mano larga. La enfermera me contó que alguna vez que subió con él en el ascensor, que se le acercaba demasiado, toqueteandole los brazos, la cintura... O_O Que le solía poner las manos en las rodillas cuando estaba sentada... Un verde! A mí que no se me acerque tanto, que no me corto ni un pelo en dejarle sin dientes de un puñetazo!

Una de las cosas extrañas que me pasó la segunda noche fue que tenía que ir a una habitación a hacer una glucemia y cuando miré el nombre de la anciana casi me da un infarto! El nombre y el apellido eran los mismos que los de mi abuela, que murió hace unos 4 años.
Y bueno, nada interesante que contar...
8 comentarios:
¡Trabajo! Y sí, guárdate de los curas toqueteadores ;-)
Espero que la relación trabajo sueldo no se excesivamente explotador y que no tengas que sufrir ningún marrón, por lo demás disfruta todo lo que puedas de tu curro y procura no quemarte que te quedan muchos años.
Yo no trabajo en geriátricos en mi ciudad porque es una explotación laboral enorme y además como ya he trabajado para la sanidad pública, en la mitad de ellos no te contratan por si los dejas con el culo al aire en cualquier momento.
Un beso y lo dicho cuídate
Wolasssss mi niña,
A ver tengo mil cosas que decirte:
Gracias x tu comment en mi post sobre facebook, me vino genial, porque estuve varios dias dandole vueltas a ese tema.
Enhorabuena por el trabajo! Tal como están las cosas, es para alegrarse y muchísimo.
También es genial que tengas compañeras de tu edad mas o menos, yo creo que te puede ayudar bastante si vas a pasar tantas horas con personas mayores.
Y lo último, que pasada lo de tu abuela. Cuida bien de esa ancianita que se llama como ella. Menudo shock tuvo que ser en el momento.
Saludossssss
Curioso que se llamara igual que tu abuela.
vaya que diassss!!!
ojala te vaya mucho mejor y no termines estresadaa
q onda con ese cura? ehh??
pobre jajaja
q raro lo del nombre de tu abuela
boee nos vemoss
suertee
Odio los curas!
Pues que bueno que las mujeres con las q trabajas no sean unas pedantes antipaticas, y al menos no te hagan sentir incomoda.
Muy bueno tu trabajo, yo no podria hacerlo, jejjee
Me quedo solo en trabajar con la mente, de el cuerpo que se ocupen otros!
besos que estes bien"
q fea esa situacion,, q sea cura y no se porte bien,,,
al menos ya te advirtieron,,, prepara tu puño xD,,,
saludos,,,
lo de la abuelita si fue mismo sexto sentido...
ah, ese cura una patada en las hostias!!!
besotes, mi enfermera favorita!
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