Allí donde creí que estarías ya no había nada. No estabas; te fuiste. Y lo hiciste para siempre. Aun me pregunto porqué. ¿Por qué me duele tanto aun? Te pienso cada día, y ahí estás, en mis pensamientos. Las zarzas crecieron y la hierba está alta allí donde está tu lápida. Bajo aquellas rocas enterré tu cuerpo malherido y millones de lágrimas. Y en aquel mismo lugar enterré al pequeño Chester.
Después de casi siete meses fui al lugar donde te dije adiós. Y lloré tanto que se me agotaron las lágrimas. ¿Cómo saber si estás bien? ¿Cómo saber si alguna vez volveré a verte? ¿Cómo saber si aun te acuerdas de mí? No es justo que te fueras de esa manera. ¿Cuántas vidas necesitaré para dejar de llorarte?
Las cosas buenas siempre vienen juntas, al igual que las malas, y en mi caso se dan por meses. Un mes con cosas malas, y otra con buenas. Éste mes será el de las malas, me supongo. Entierro a Chester, tengo una gastroenteritis horrorosa, tengo la tripa tan inflada que parezco un pez globo, duro al tacto, pero por lo menos no duele. Algo es algo. A eso le añado hematuria (ya van dos veces en dos semanas). Estoy cansada a pesar de pasarme los días en casa sin hacer nada. Creo que ya he vomitado hasta el alma. Jamás pensé que podría guardar tanta mierda en mi cuerpo. No tengo ganas de hacer nada, sólo me paso el día viendo películas o tirada en la cama.
En el trabajo me hice análisis de orina pensando en una posible cistitis (para algo me tiene que servir trabajar en laboratorio). Todo negativo. Urocultivo negativo. Pero tengo que tener algo por cojones.
Paso de ir al médico de cabecera, esa y nada es lo mismo: me demostró su inteligencia aquel día que fui muerta de dolor por mi artritis reumatoide y me dijo que el dolor sería porque me habría dado algún golpe y no me acordaba. ¡Ja! Después de todo, si no es nada grave se curará solo. Y si es algo malo prefiero no amanecer un día a pasar mis últimos días pensando en "me quedan dos meses". Lo sé, soy una exagerada. Mañana estaré como nueva, pero después de esta semana de mierda, con las tripas dándome vueltas para todos los lados y meando sangre no es que esté demasiado animada. Y además se muere Chester. Y echo de menos a Yaku. Terriblemente. Es lo que más me duele de todo. Que han pasado siete meses desde que murió y le echo de menos tanto o más que el día que se me fue.
Después de casi siete meses fui al lugar donde te dije adiós. Y lloré tanto que se me agotaron las lágrimas. ¿Cómo saber si estás bien? ¿Cómo saber si alguna vez volveré a verte? ¿Cómo saber si aun te acuerdas de mí? No es justo que te fueras de esa manera. ¿Cuántas vidas necesitaré para dejar de llorarte?
Las cosas buenas siempre vienen juntas, al igual que las malas, y en mi caso se dan por meses. Un mes con cosas malas, y otra con buenas. Éste mes será el de las malas, me supongo. Entierro a Chester, tengo una gastroenteritis horrorosa, tengo la tripa tan inflada que parezco un pez globo, duro al tacto, pero por lo menos no duele. Algo es algo. A eso le añado hematuria (ya van dos veces en dos semanas). Estoy cansada a pesar de pasarme los días en casa sin hacer nada. Creo que ya he vomitado hasta el alma. Jamás pensé que podría guardar tanta mierda en mi cuerpo. No tengo ganas de hacer nada, sólo me paso el día viendo películas o tirada en la cama.
En el trabajo me hice análisis de orina pensando en una posible cistitis (para algo me tiene que servir trabajar en laboratorio). Todo negativo. Urocultivo negativo. Pero tengo que tener algo por cojones.
Paso de ir al médico de cabecera, esa y nada es lo mismo: me demostró su inteligencia aquel día que fui muerta de dolor por mi artritis reumatoide y me dijo que el dolor sería porque me habría dado algún golpe y no me acordaba. ¡Ja! Después de todo, si no es nada grave se curará solo. Y si es algo malo prefiero no amanecer un día a pasar mis últimos días pensando en "me quedan dos meses". Lo sé, soy una exagerada. Mañana estaré como nueva, pero después de esta semana de mierda, con las tripas dándome vueltas para todos los lados y meando sangre no es que esté demasiado animada. Y además se muere Chester. Y echo de menos a Yaku. Terriblemente. Es lo que más me duele de todo. Que han pasado siete meses desde que murió y le echo de menos tanto o más que el día que se me fue.
4 comentarios:
Pero ké pasó con Chester? Cómo es posible? o.O La verdad es q sí parece q empiezas el mes con mal pie, pero pasará, como todo. A mí no me gustan los animales en general, pero me di cuenta de q además de los cuidados y tiempo q necesitan es porke no soportaría q no fueran felices... El otro día me exé a llorar y a pedirle perdón a un perro pq pensaba q me miraba con cara de pena, un cuadro!
Espero q te mejores y, trankila, q te kedan más de dos meses seguro! ;)
Es como si se nos fuera alguien de la familia, xq lo era...
tranquila ziorzita, a yaku no le gusta verte asi.
muchos besos, amiga, perdona a este ingrato...
No te predispongas a que será un mal mes... las malas vibraciones atraen malas cosas. No es esoterismo ni nada, pero si estás negativa, te aseguro que las cosas te sabrán mal; relájate, tan solo y entonces, quizá también, mejore tu estómago. No sé tú, pero yo suelo somatizarlo todo. Cuando estoy mal de ánimo se me viene una cantidad de malestares... Así que para curarse, lo primero es buscar estar tranquila, espantar a las aves negras del pensamiento y recordar a tu perrito con una sonrisa; que el dolor de la pérdida se haga felicidad de haberlo tenido en tu vida. Sea como sea, todos llegaremos a eso en algún momento. Es el ciclo, ni hablar.
Recuerda que "no hay mal que cien años dure..."
Pasará.
Publicar un comentario