viernes, 7 de septiembre de 2012

"El sábado te confirmo si voy".

El domingo, antes de que me fuera de su casa así de repente porque ya no se podía hablar con él, le dije si quería que hiciéramos juntos el viaje a Pamplona como teníamos previsto. Hace un par de días me envió un sms preguntándome si aun quería ir con él. Le dije que si él quería venir por mi bien, pero que pasaba de discutir y estar todo el finde viéndole cara de perro, que para eso mejor me quedaba en casa o me iba sola.

En realidad no sé si realmente quiero ir con él, sería una situación muy rara y estoy al 99% segura de que terminaríamos discutiendo por cualquier cosa.

Y ir sola... no sé, el otro día estaba decidida a ir, y aunque esté deseando ir estar sola no era la idea que tenía. Me moría de ganas por ir a Pamplona y ahora es como si ya todo fuera una mierda, todo el plan de echar unos vodkas, quedar con el Dj del grupo a echar unas risas... todo eso ya no va ha pasar y se me quitan las ganas de todo.

Me contestó: "el sábado te confirmo si voy". ¿Se hace el interesante? ¿Quiere que le suplique para que venga? Pues no lo haré, más que nada porque ni siquiera sé si quiero ir con él.

En algo he tenido suerte este año, no me quejo: empecé a trabajar en la residencia de ancianos en junio, tenía cartelera hasta el 31 de agosto y me han alargado el contrato para hacer septiembre entero y comienzos de octubre. Ya me he acostumbrado a la gente, todos son majos y el trabajo me gusta. Me cago en la mar salá, para cuando me acostumbro me tengo que ir. Y ahora como está la cosa sé que no encontraré nada hasta el verano que viene ( con suerte) o tal vez los días de navidades, el típico 25 y 1.

La médico de la residencia cogió libre todo agosto y hasta diciembre está a media jornada. Viene a sustituirle un chico con el que me lo paso pipa, me echo unas risas que te cagas. Siempre estoy esperando que llegue el día que le toque venir a él. El tipo es un poco raro. Al principio un poco tímido pero ahora siempre me dice " bueno, no te voy a contar mi vida", pero siempre acaba contando algo sin que yo se lo pregunte, me hace gracia el tío. Y lo mejor ya es cuando viene la monja y empiezan a discutir. Porque el médico quiere salvar a todo el mundo y quiere meterles todo tipo de tralla a los abuelos y la monja siempre parándole los pies, si pudiera los grabaría en vídeo para que os echarais unas risas, son tal para cual.

El tipo es un sustituto como yo, así que aprovecha el verano para trabajar en diferentes sitios, total, que trabaja 25 horas al día y siempre anda llegando tarde y con un sueño de flipar. Se le olvidan las cosas y me pregunta lo mismo como mil veces. ¿Te he dado este papel para el sintrom? ¿Quién era Eugenio? ¿Hasta cuándo tienes el contrato? Antes le decía que hasta finales de agosto, luego que hasta mediados de septiembre y ayer  hasta primeros de octubre (según me iban alargando el contrato). Total que su respuesta siempre es la misma: "Qué pena que te vayas, aquí rodeado de monjas me voy a aburrir, contigo por lo menos me echo unas risas." Digo yo que de aquí hasta octubre tiene tiempo más que suficiente para aburrirse de mí, pero bueno, por lo menos me lo paso bien cuando le toca venir a él (La otra médico también es simpática, pero no he coincidido tanto con ella y es más seria O_O). El trabajo me distrae y por lo menos durante 7 horas al día estoy fuera de casa sin comerme el tarro.

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