Sólo hay que dar un paso para pasar de un estado semicomatoso a un estado de angustia/tristeza/o lo que sea que sienta en esos momentos (ni siquiera sé explicarlo). Y a veces la cosa más estúpida puede hacer que olvides lo que ibas a hacer en esos momentos para salir de ese estado al estado anterior en el que estás más muerta que viva. A veces es preferible. Comenzaba a hacerme una raja en la muñeca izquierda donde pongo la correa del reloj y tenía el ordenador encendido. Cuanto menos afilada esté la tijera más hay que apretar, más veces hay que repasar y más duele. Perfecto. Acababa de comenzar a hacer la que sería mi cruz de sangre, una raja, otra un poco más fuerte... y veo que un tal "striperboyculto" me abre privado con un "ola". Me pone de mala leche cuando me dicen "ola". Lo cerré y seguí. Y el cansino de él volvió.
-Ola.
- Hola con H.- y encima pone en el nick "culto" ¿? Hay que joderse.
No sé que estupideces más me dijo hasta que le corté el rollo...
- ¿Sólo vas a decirme que hola es con H?
- Sí.
- Y no quieres hablar de nada más...
- Bueno, si tienes algo interesante que contarme dejo de hacerme una cruz de sangre en mi muñeca con unas tijeras y te prestaré atención.
Hay que ver lo rápido que se alteran algunos. Total, que no dejaba de dar la coña con el porqué de esa cruz, así que no tuve otra opción de mandarlo a paseo. Qué extraños son algunos... se alteran por nada. Sé que esas cosas a veces no les caen bien a las personas, pero es que me salió decirlo tal cual y su asombro me entretuvo hasta volverme al estado semicomatoso. Me fui a dormir antes de arrepentirme de hacer estupideces en los brazos en vez de en las piernas. Hay que cuidar detalles como que el uniforme del trabajo es de manga corta etc. No quiero preguntas. Y los gatos no saben dibujar cruces con sus arañazos: R.I.P En este cuerpo murió Sil.
Es día 8, cerca del día de la muerte de Yaku. Cuando murió nevó, un mes después nevó y ahora que van a ser dos meses desde su partida ha vuelto a nevar. Es como si el mundo llorara su pérdida y yo con él, estos días lo recuerdo más que nunca. Cuánta falta me hace...
Puse el despertador a la hora de siempre pero mi madre se adelantó:
- Sil, levántate que ha nevado y tienes que ir en autobús porque no podrás sacar el coche. Llama al hospital y avisa que llegas tarde.
Es lo que tiene vivir en la punta del monte rodeada de la nada, que los autobuses comienzan tarde, tengo que coger varios para ir a cualquier lado y desde que sale a las 7.15h no llegaría al hospital hasta las 9:00h (en coche tardo 40 minutos).
Me visto rápido, me hago una coleta sin peinarme, salgo de casa sin maquillarme y voy al garaje a por mi paraguas... Salgo y veo a mi madre con el pijama, la bata de casa, pelos de loca, botas de monte y una pala en la mano. Había quitado la nieve de la cuesta mientras me preparaba y mi padre me esperaba en el coche:
- Sil, corre, que igual tengo que ir con vosotros abriéndoos el camino...
Casi me muero de la risa. ¡Vaya pintas! Tenía que haberle sacado una foto. Cogí mi cámara y nos fuimos antes de que la nevada que caía lo cubriera todo.
Llegué al hospital media hora antes, y ya que tenía la cámara conmigo pasé el rato sacándo unas fotos.
¿Alguien se atreve a prestarme sus venas?
Mis marcas casi imperceptibles... Hubiera jurado que al despertar no habría absolutamente nada...
El hospital a esas horas de la mañana...
Éste miércoles había cogido hora para esterilizar a Karmela, pero vamos, que ha entrado en celo y va toda cachonda por toda la casa. ¡Es un caos! He tenido que anular la cita y me ha comentado el veterinario que tendré que esperar por lo menos una semana. ¿Una semana con la gata con el culo en pompa? La que nos espera... O la que le espera, una semana sin salir a la calle. El zorro y Txitxo, sus amantes, le esperan en la ventana y ella va y les pone todo el chumino en el cristal... ¡Qué gracia verles a los otros dos con los ojos redondos, casi saliendo de sus órbitas! Así que la pobre como no se las apañe sola...