viernes, 5 de febrero de 2010

Hay días en los que me encantaría inyectarle ClK directo por vena.

Menos mal que anda con exámenes y no tiene mucho tiempo. Cada vez que me conecto aunque ponga "ausente" o lo que sea siempre me tiene que hablar. Mejor dicho; darme el coñazo con sus quejas en plan: mis compañeros de clase son unos niñatos, qué mal, quiero que se termine ya, no sé si dejar las clases, qué mal que todavía queda mucho para terminar, el profe es un imbécil al que no aguanto, estoy agobiado con exámenes, y un largo ETC.

Por motivos personales ( y yo creo que por geta y vago también) mi ex dejó los estudios después de terminar la ESO. Cuando le conocí creo que iba a bachiller, o por lo menos estaba apuntado, ir no iba. Y total, siempre se quejaba porque llegaban los exámenes, no tenía ni puta idea (normal), y suspendía todas. Y yo, gilipollas desde nacimiento, que estaba haciendo bachiller (estaba apuntada, iba a clases y me presentaba a los exámenes) intentaba ayudarle en algunas asignaturas. Le hacía los ejercicios de inglés porque no tenía ni puta idea. Intentaba de mil maneras que aprendiera a hacer frases, usar verbos etc mediante ejercicios que yo le ponía. Total, que se llevaba a casa ejercicios, le decía que me escribiera textos cortos y no hacía nada. Me esforzaba para nada. Lo mismo explicándole lo que podía de filosofía, mates, euskera (aquí de nuevo los ejercicios que me curraba para nada, intentar enseñarle cosas para que ni siquiera hiciera el esfuerzo de aprenderlas), lenguaje (le hacía ejemplos de comentarios de texto y le explicaba cómo tenía que hacerlos) etc, etc, etc...

Todo para nada.

Ese año, el siguiente, el siguiente... Hasta le enseñaba asignaturas que ni siquiera había dado yo (las optativas). Toda una puta tarde para que aprendiera 3 hojas de mierda. Y tampoco era tan complicado.

De nuevo para que no se presentara al examen, no me devolviera mis ejercicios hechos para que se los corrigiera ni me presentara ni una sola vez un escrito en inglés o euskera.

Y yo, gilipollas, cada año le ayudaba, le animaba a que estudiara, me pedía ayuda (siempre a última hora) y yo ahí: GILIPOLLAS.

Discutimos millones de veces por sus "estudios". Quería llegar a la cima sin hacer el mínimo esfuerzo. "Ay, es que yo no sé...", "Ay, es que no puedo porque he tenido problemas...".

Hasta que dije que pasaba del tema. Y siempre volvía con lo mismo: "¿Éste año qué hago? Venga, que voy a hacer bachiller..." Y yo como gilipollas, viendo que se iba a pasar otro año tocándose las pelotas, le insistí que se metiera en un módulo o que se pusiera a trabajar de una vez.

Claro, se lo tuve que decir millones de veces, como con todas las cosas con él. Que insiste y me cansa hasta el infinito.

Y ya de decirle que pasaba del tema, pasé de verdad. "Ayúdame con los verbos del euskera..."; "No, paso de trabajar y de perder mi tiempo contigo porque no vas a hacer nada"; "Ésta vez sí...". Y de ser gilipollas, pasé a ser borde. No volví a ayudarle.


Ahora está haciendo el segundo año del módulo. Aprueba todo con muy buenas notas y enseguida va a entrar a hacer prácticas. Y aquí está el tema de discusión de hoy y de otros muchos días. Que me dice mil cosas sobre sus estudios, los niñatos de su clase etc. y no me da la gana de atenderle. No me importan ni sus notas, ni sus prácticas, ni nada de nada. Y él a lo mismo: todo a última hora, se agobia, y a darle la puta brasa a Sil con todo. Y claro, Sil es casi indiferente.

Hoy me envía un sms: "El profesor me ha dicho que puedo ir a un polideportivo a hacer prácticas, que lo tengo cerca de casa y le he dicho que sí." A lo que le contesto "Ahí no vas a aprender una mierda, pero como lo quieres todo cerca de casa para no moverte... está bien."

Y en el msn de nuevo con lo mismo. Que a ver qué me parece. Y que él verá lo que quiere. Que no me importa nada, que soy indiferente con todo, que tal vez sólo le apetecía oír lo mismo del sms... "También quieres que te diga lo mismo por telegrama?", "No, por señas". "Deja de tocarme los cojones. ¿Qué quieres? ¿Tengo que repetirte las cosas mil veces?". Lo sé, soy una borde. Pero en vez de enfadarse, dejarme de hablar o cualquier chuminada, va y sigue diciéndome chorradas. Y hoy no ha seguido con la conversación con ganas de discutir como otras veces; hoy simplemente se ha puesto a escribirme chorradas sin sentido que no me interesaban una mierda.


Me cansa tanto... Y lo cojonudo es que siempre vuelve. Ya no sé cómo ser más borde para que me deje en paz. A todas horas tiene que hablarme, y claro, yo contestarle porque sino "estás sosa, ya no me hablas..." Menos mal que ya ha dejado de tocarme las pelotas. He tenido buen día, pero él se encarga de jodérmelo.

¡Ay!, escribiendo toda esta basura ya se me ha pasado un poco el cabreo. Menos mal, porque me iba a estallar la venita de la frente. Bendito el que inventó blogger.

jueves, 4 de febrero de 2010

No escarmiento, en carnavales a beber más.

El martes me llamó Jeny para que la acompañara a por un disfraz. Fuimos a Bilbo, compró el disfraz, una cámara de fotos y fuimos a comer a un bar. El día anterior había estado borrando algunas fotos que me hice con el Rabioso en la nieve en bañador, y realmente me di cuenta de lo inmensa que estoy. Horribles las fotos. Bueno, las fotos no, sólo yo. Esa vez en serio pensé que tenía que dejar de comer tanta mierda, o simplemente dejar de comer lo que sea. Pero a la mierda; terminamos comiendo patatas fritas y un bocadillo de lomo. Bah, ya paso, con no ponerme en bañador asunto arreglado. En verano al monte a tomar el sol, la playa para los guiris.

A este paso voy a quedarme con este tipazo.

Después nos fuimos al centro comercial con intención de comprar algo, pero no compramos nada. Estuvimos probándonos vestidos y tacones (cosas que no me pondría). Vaya pintas, me puse un vestido azul cortito con tacones enormes; parecía un salchichón de colores.

Me encantaron unos zapatos que tenían un tacón altísimo. Jeny y yo tenemos el mismo número en el pie, así que después se los dejé a ella para que los probara. Empezó a quitarse el calcetín y zas, se le escapó a mi cara, todo sudado. O_o Y no podía ponerse el zapato. "Ay Sil, que no puedo meterlo, serán las uñas, que no me las he cortado..." Me pasé la tarde entera riéndome de eso. En otra tienda vimos más zapatos "Mira, en estos tienes el 39, un número más, para que puedas meter las uñas..." Cómo me pude reír.

Ese día quedamos en que el miércoles después de que saliera de trabajar iríamos a San Blas a emborracharnos.

En cuanto llegamos a San Blases pasamos de ver los puestos (animales, comprar rosquillas y los cordones, etc) Fuimos directas al bar a comer (cómo no) y a beber.
Jeny- Entonces cogemos dos bocadillos y... ¿dos sidras?
Sil- Vale.
Nos miramos y dijimos las dos a la vez: ¡La botella entera!

Así que cogimos los bocadillos, la botella de sidra y fuimos por ahí a comer. Hacía un tiempo estupendo y mientras terminábamos la botella fuimos a ver los puestos. No duró mucho el recorrido, enseguida estábamos en un bar yo pidiéndome mi tradicional vodka y Jeny otra botella de sidra para ella. "Venga que sois jóvenes" y echaba otro chorrito de vodka a mi cubata. Fuimos a otro bar, y otro vodka. Después a otro, y otro vodka (esta vez bien cargado, sólo vodka con un chorrito de lima) Para estas alturas yo ya no veía tres montados en un burro. Nos quedamos toda la tarde en ese bar. Conocimos a unos chicos y nos quedamos con ellos echando unas risas. No sé cómo, pero terminé en el suelo y una chica se cayó encima mío. Fatal.

Otro cubata más; esta vez de malibú piña, para ir aflojando...

No me acuerdo bien de todas las cosas. Sacamos un montón de fotos y en algunas salgo con tíos que ni siquiera recuerdo haberlos visto. Se nos juntó un abuelo y nos sacamos fotos con él también; cómo agarraba el joío. Tengo una foto en la que salgo con cara de "Suéltame" mientras me agarra del cuello y no para de darme besos. Orrrgh. No tengo que beber tanto... aunque ayer tampoco bebí mucho. No sé por qué terminé tan mal, si otras veces que he salido he bebido el doble...

Nos fuimos para casa a eso de las 20:00h, vino la madre de Jeny a recogernos. Nos quedamos en su casa, acompañé a Jeny a sacar de paseo al perro y volví a casa en mi coche. No sé cómo acerté a meterlo en el garaje sin quedarme sin espejos. Nunca he conducido estando tan mal (otras veces a las 8 o 9 de la mañana después de volver de fiesta he estado en mejores condiciones) Es lo bueno que tiene vivir en la punta del monte, que no hacen controles y no pasan muchos coches. Sólo me crucé con uno y la carretera se me hizo estrechísimo. Creo que frené y pasó él.

Llegué a casa y resulta que me encuentro con mis padres, mi primo y dos de sus amigos que habían venido para hacer unas cosas. Y yo haciendo eses entro en la cocina. Ahora que lo pienso me da un poco de vergüenza que él me haya visto así; la próxima vez que lo vea seguro que me toma el pelo.

Vine a mi habitación y me conecté al msn; estupideces que hago. Y puse la tontería del post anterior. Sin remedio. No tengo que beber tanto.

Vaya resaca con la que me he levantado. Como otra más de mis estupidas manías, después de beber no puedo comer cosas dulces, así que a las 6 de la mañana me he puesto a hacer una tortilla de salchichas. ¿Quién desayuna una tortilla de salchichas? Me he pasado todo el día comiendo mierdas; es lo que me pasa cuando estoy de resaca, que como sin parar. Después normal que esté inmensa.

En carnavales tal vez salga con Jeny y otra chica. ¡A emborracharse se ha dicho! Toda la noche para beber vodka...

miércoles, 3 de febrero de 2010

Una de borrachera

Estoy fatal. Estoy borracha simplemente. Si hay muchos foallos de ortografía no los tengáis encuenta. Mañana contaré si es que sobrevivo a la borrachera. Trabajo de mañana y son las 22.oo. Ya escribiré otro día. Hoy no puedo por más que quiero. hasta otra, viene mi mom.

Mañana os cuento. Estoy fatal. No se como iré a trabajar mañana por la mañana. Uops.

lunes, 1 de febrero de 2010

Gilda, una más en la familia.

Txitxo, el gato que me queda, ya casi ni aparece por casa. Hacía un par de días que nadie lo había visto y yo ya pensaba lo peor: que me había quedado sin ningún gato. Esta mañana parece ser que ha venido a comer, y al medio día mi padre también le dio comida... así que por lo menos sé que está vivo, algo es algo.

Para hacerme compañía en mi soledad el sábado mi tío apareció en mi casa con una gatita. Me la regaló. Sabía que había muerto mi perro y había pedido la gata a un amigo. Se llama Gilda, mi madre se lo puso. Yo quería Katya o cualquier otra cosa... ¿pero Gilda? Pues sí, Gilda. (Y eso que íbamos a ponerle Karmela, porque mi tío se llama Karmelo xD)

¡Es listísima! Calculo que tiene unos 4 meses. En la casa donde estuvo ya la acostumbraron a estar con gente y a cagar en la caja de arena (Un trabajo que me ahorro xD) .Cuando llegó le enseñé la casa. Lo único que buscaba eran las puertas y ventanas que daban a la calle... Y olía todas las esquinas. Probablemente andaba cogiendo el olor de los gatos y del perro. Estuvo en la silla de Yaku y se quedó oliendo sus cojines.

Después lo bañé con mi gel de caramelo y café; la pobre venía con un olor... ¡Y vaya risas con la secadora! La verdad esperaba que no se dejara meter al agua, pero estuvo tranquila, y con la secadora... en cuanto se le acercaba un poco le pegaba un zarpazo hasta que se cansó y saltó de mis razos. Pero vaya, yo pesando que me llevaría arañazos hasta en el carnet de identidad y nada.

Después de bañarla en brazos de mi madre... ¡Qué carilla tiene la pobre!

Enseguida se ha acostumbrado a nosotros. Casi todo el rato la tengo conmigo (ahora mismo está dormida en mi regazo). Lo que le falta a esta gata es aprender a jugar. No es como Txitxo o Isidoro, que les hacía rabiar y terminaba con las manos llenas de arañazos. Ya aprenderá... ¡voy a convertirla en una diablilla! Con lo buena que es...

Con el gato pequeño del vecino... vaya circo. Ayer la saqué a la calle para que fuera viendo por donde tiene que andar. El otro gato la seguía y ésta le echaba la bronca para que la dejara en paz y venía a donde mí. Hoy por lo menos ha dejado que se acercara para que pudieran olerse. A ver cómo se llevan... Y Txitxo como no aparece por casa no sé cómo se llevará con ella, pero van a tener que acostumbrarse.

Hoy fui al veterinario a por el jarabe para desparasitarla y a preguntar con cuántos meses se les esteriliza (no quiero miles de gatitos con los que no sepa qué hacer). Se lo haré antes del primer celo, así que en un mes o mes y medio tendré que llevarla.

Mi madre fue a casa de mi tía a hacerles una visita. Vio que la perra de un vecino estaba embarazada y le ha gustado la perra y un hijo que ya era grande. Así que cuando los tenga iremos a verlos a ver si nos regalan uno. Me había hecho a la idea de coger a un posible hijo de Yaku, pero bueno, me da igual. Sólo quiero un perrito, no me importa cual, ni el sexo, ni el color, ni si es bonito o feo... Mi madre quiere que tenga cara bonita, y hemos pensado en una hembra... pero todo se verá. Sea cual sea, quiero un perrito.

EDITO: En la cena, al final mi madre no quería llamarla Gilda, así que se queda con Karmela. La cosa es marear a la gata... Pobre, ¡Vaya nombre!

viernes, 29 de enero de 2010

Jota y Edgar.

Jota- Hola, te saludo un poco. Ayer salí, me duele todo, me quiero morir.
Sil - Vaya, me apunto. A lo de morir, me refiero.
- Pues vente, moriremos juntos. Quiero que te metas en la cama conmigo y que me pongas la almohada encima.
(...)
- Tiene que ser de una manera en la que vayamos a morir los dos.
- Nos metemos en la bañera, juntos, agua tibia, calentita, y una cuchilla...
(...)
- ¿Sabes lo que de verdad me gustaría ahora?
- ¿Un vodka con limón?
- Eso estaría bien. Y abrazarte.
- ¿Como despedida?
- No, como algo cariñoso.
(...)
- La verdad que has dado en el clavo. Siempre me ha gustado esa manera de morir. En un hotel, en el jacuzzi, con un vestido largo...
- Muy romántico, con la tela adherida a tu piel... Póntelo para mí. Salgamos a cenar y volvamos al hotel. Calienta el agua, dame tu mano y acompáñame a la habitación. Quítate los zapatos, dame un abrazo de verdad. Yo me desnudaré y me meteré en la bañera contigo. Quiero que tengas tu vestido y yo desnudo, en el agua...
- A mí dímelo en serio, y lo haremos...
- Si estuvieras aquí ahora, tendríamos un problema.
- ¿Cual es el problema?
- Dejarnos llevar...


Ya comenté que alguna vez hablaba con un tipo que conocí en el chat hace tiempo, del que no he sabido nada hasta ahora... Al único que le conté lo de Yaku; Jota. No se conecta mucho, y cuando lo hace se va rápido. Hace poquito lo dejó con su pareja y desde entonces ha sido cuando lo he vuelto a ver por msn. Hoy tenía mal día, se conectó y hemos hablado toda la tarde. Tonterías varias como lo que habéis leído y algunas otras cosillas. Me encanta hablar con él. Me da confianza.

He empezado el año como el culo. Un brote de artritis que no me dejaba ni darme la vuelta en la cama. Con catarro. Me matan el perro. Se va Rídallahg. Se jode el coche viejo (ya está arreglado)...


Estos días me sentía tan sola que para compensar lo malo han aparecido dos personas que no veía desde hace tiempo. Jota y Edgar. Me encanta hablar con ambos. No pienso en lo mierda que puedo sentirme o ser durante ese rato.


¿No os ha pasado conocer a alguien y cogerle un cariño especial que por mucho que intentéis no hay manera de pasarlo por alto? Pues me pasa con éstos dos. Hablo con más gente por msn, simpáticos, pero no es igual. No sé por qué. Solo me pasa con unas personas en concreto...

Rídallahg también era especial, de otra manera, pero demasiado especial...

miércoles, 27 de enero de 2010

Una de regalos....

Como todos sabemos hay dos tipos de regalos: Los buenos y los malos (claro está que esto es muy subjetivo).

Ayer me dieron regalos de los malos. Los de hoy han sido buenos.

Lo de ayer...

Un poquito de porfavor, hombre...

- ¡¡¡Siguiente...!!!- grité desde mi chiringuito para que pasara el siguiente paciente a sacarse sangre (sí, grité, porque parece que todos están muy sordos o muy acojonados, que les cuesta la tira entrar. Ya sé que doy miedo, pero... no creo que sea para tanto; suelo poner cara angelical.)

Y entra un señor con el pelo para atrás pero no con gomina, sino con grasa de no ducharse. ¡Madre mía, si le escurro el pelo de ahí me sale suficiente aceite como para freír 5 huevos! Y un olor... Y una cantidad de tubos para sacar... Y unas venas de pena que tuve que hacerle con la aguja de los niños... Y una eternidad para llenar los tubos con esa aguja... Y de mientras intentando no respirar, o por lo menos respirar mirando para otro lado y lo justo para no ponerme morada. ¿Verde y morado qué color dan? Verde me ponía lo mal que olía, y morada de intentar no respirar. Total, que dicen que si juntas todos los colores te sale un marrón mierda. Pues de ese color debía de estar, aunque por mis cálculos diría que estaba más bien pálida. Pero la ciencia es la ciencia... así que en esos momentos tenía un color marrón mierda, medio mareada y rezando para que se fuera rápido.

También los hay que tienen una halitosis que tira para atrás, pero a esos con no darles conversación basta. Éste era de un hedor contínuo rondando por mis fosas nasales.

Y su regalito: Un aroma riquísimo en mi chiringuito. ¡Ay, qué fatalmente!

Después de que pasaran un par de pacientes más entra una señora, toda arreglada, y cuando la estaba pinchando viene el celador a recoger las muestras sacadas... ¡con un olor a sobaco infernal!

-¡Dios! La gente podría ducharse alguna vez... - dice la señora.
- Ya te digo... Antes ha venido uno que casi hecho la pota...

Y hablando de olores, de las zonas de roña y del sobaco sudoroso de hace días del celador (supongo que sería el traje, que no lo había echado a lavar... y casi nos mareamos las dos).

Lo de hoy...



- ¡¡¡Siguiente...!!!

Y pasa un abuelito medio sordo. Se sienta en el trono del rey...

- A mí de la mano eh, que tengo las venas muy profundas eh... a ver pues...

Así que al gusto del consumidor. He ido directa a la mano sin mirarle el brazo. Le pincho, llevaba ya un tubo sacado... y el abuelo todavía mirando para abajo como si lo estuviera machacando...

- ¿Qué? ¿Ya has enganchao o qué?- me dice...
- Claro... hace ya rato...
- ¡Ni sentir, oye! ¡De maravilla!

Y me empieza a hablar del accidente de avión que hubo hace años y que fue él quien llevó a la gente al hospital; que es dueño de un bar a sus 90 años; etc, etc... Total, que después de echar unas risas con el abuelo y sus anécdotas termino de sacarle la sangre, se levanta, y me regala un monedero de los que vende en el bar. Qué gracioso el hombre... Encima el color del monedero hace juego con mi cartera; ambos granates.

Terminé mi trabajo y me fui a la sala de fotocopias a por la llave del vestuario para cambiarme. Allí siempre hay un celador que se encarga de la fotocopiadora; un salao. Le suelo llevar música (¡¡¡yo creo que casi le he grabado todas las canciones que tengo!!!) y anda más contento que un niño con juguetes nuevos. Parece ser que a todo el mundo le pide música, "ahora que me jubilo voy a tener música hasta aburrirme..." Parece que le gustan las canciones que le grabo... Y hoy me regaló un poema que está haciendo para repartir al personal antes de jubilarse. En un papel verde (me ha dado a elegir colores) y plastificado: Una sonrisa. "Ya que tú siempre vienes sonriendo..." La verdad que es un tipo muy alegre... La poesía no es mi fuerte, y ese poema (no lo ha escrito él, y me parece que ya lo tenía leído de antes) es un poco "topicazo". Pero me ha gustado el regalo.

Iba a ir para casa, pero total, para llegar, comer, ponerme como una foca, tirarme en la cama y dormir, pasar la tarde delante del ordenador sin hacer nada... Al final he optado por ir al centro comercial. No sé para qué compro ropa, si no salgo. Hoy por lo menos me he comprado un pijama verde color pradera de Heidi que lo llevo puesto... ¡Qué calentito!

Rídallahg al final no me contestó al mail. Ni un simple "Gracias por felicitarme". Le echo de menos pero no voy a ir detrás de él siempre. Si quiere algo ya me hablará. Y sino que le den por el culo. Ahora mismo voy a eliminarlo del msn, no quiero volver a ver su nick. Si quiere algo ya me lo dirá, no pienso marcar la opción para que no pueda hablarme. Pero paso de comerle el culo. Hasta aquí llego.

(Ay, me ha dao penilla darle a "eliminar contacto", pero como esa frase tan horrible: "muerto el perro, se acabó la rabia" y últimamente me estaba jodiendo demasiado.)


Ya no sé qué más escribir. Eliminar a Rídallahg me ha dejado la mente en blanco, y eso que pensaba contar algo más...

:S

lunes, 25 de enero de 2010

Os dejo un par de chapuzas.

Desde que se fue Yaku me he distraído con la fotografía. El viernes después del trabajo fui a la playa a probar la cámara, a conducir por un montón de sitios y a escuchar música. Cuando estoy en casa me paso las horas leyendo cosillas sobre fotografía, viendo algunos tutoriales e intentando hacer algo con el photoshop. Pongo algunas de las fotos que hago en un foro en el que voy aprendiendo cosillas y allí la gente me los va corrigiendo y diciendo lo que está mal. Realmente son unas verdaderas chapuzas y tienen millones de fallos, pero nunca he estado tan convencida de algo, y ese algo es que quiero ser fotógrafa. Y que algún día lo seré (aunque quedan millones de años luz para eso).

Hoy con mi madre estuve mirando perros en webs de perreras que me quedan cerca. Y gatitos. Algún día tendré que acercarme a uno y adoptar uno. Pero me aterra ir a un lugar de esos, porque se que si veo a los perros en jaulas y en malas condiciones voy a querer llevarme a más de uno a casa; se me rompe el corazón viendo a los animales en malas condiciones y sin hogar. Por lo menos uno va a poder tener una casa y familia, pero el resto... No creo que pueda resistirme a esas miradas. Y todavía lo de Yaku lo tengo muy reciente. Me da miedo ir a un lugar así. ¿Cómo voy a decidir a quién darle una familia? ¿Cómo se puede elegir uno y dejar el resto allí? No podría.

La casa está vacía. La ausencia de Isidoro y Yaku se nota terriblemente. Antes estaba llena de vida, perros, gatos, la cobaya... Y ahora ya no queda nadie, sólo un gato, el cual casi ni aparece por casa. Me imagino lo solo que debe sentirse. Se pasa el día con el gatito del vecino.

Hoy son los cumpleaños de Rídallahg. Le envié un mail felicitándole su día aunque no haya sabido nada de él desde el día 2. Ya ni me importa que no me conteste ni nada. ¿No dicen que un clavo saca otro clavo? El dolor que sentía cuando Rídallahg se fue no es nada comparado con la muerte de Yaku. Es como si ya no me importara nada, sólo la fotografía. Aunque sí es verdad que un hombre que conocí hace mucho tiempo y del que no he sabido nada hasta hace poquito me ha animado estos días cuando lo he visto por el msn. Es con la única persona que he podido hablar y contarle lo ocurrido con el perro. Ni siquiera se lo he contado a mi ex. Al Rabioso le dije que me lo mataron, pero sin más detalle, se me hace imposible hablar de ello.

Desde que lo enterré no he vuelto a ir a aquel lugar. Allí sólo está su cuerpecito sin vida. Ya no era él. Supongo que más adelante y cuando no haya nadie por casa iré a verlo. Lo echo tanto de menos...

Ya dejo de hablar de él porque se me saltan las lágrimas...

Os dejo un par de chapucillas que hice el viernes. Ninguno termina de convencerme... ¿Qué opináis?









jueves, 21 de enero de 2010

Es imposible olvidarse de él.

El lunes se me terminaba el contrato y me lo han alargado hasta el 8 de febrero. Algo es algo. Este puesto realmente me gusta. Voy haciendo record: ¡en lo que va de semana no he pinchado a nadie más de una vez! A ver si mañana no fallo ninguna y hago la semana entera sin fallos... Si es que es como un juego. Me encanta sacar sangre. Y cuanto más difícil lo tengan más me entretiene.

Ayer una de las enfermeras del servicio de traumatología me envió un mail diciendo que teníamos que hacer una quedada todas las de trauma, para juntarnos las que todavía siguen y a las que nos han echado. No suena nada mal...

Últimamente Jeny me llama para ir de compras o lo que sea. Cuando lo dejó con su novio fuimos por ahí (me llamó porque nadie más le cogió el tlf ¬¬), hace dos días también fuimos a dar una vuelta, hoy hemos quedado para tomar algo... Se me hace extraño. Realmente no me apetece nada salir de casa ahora, pero así me entretengo y salgo de mi habitación que aun sigue llena de fotos de Yaku. No las pienso quitar. Es más, ya puedo mirar sus fotos sin llorar. Se me va pasando el palo del principio, pero tengo miedo a que algún día pueda olvidarlo. No quiero olvidarlo.

Le dije a mi madre que quería dos perritos de mi tío. Lo primero que no quiere dos, sólo uno. Lo segundo que los perritos de mi tío son grandes y quiere uno de raza pequeña como Yaku. Así que nada. Me dijo que se lo pediríamos al vecino. Seguramente su perra estará embarazada y tal vez Yaku pueda ser el padre.

Se me hace raro pensar en tener un perrito pequeño. Me acuerdo de cuando Yaku era un cachorro, hará ya diez años. Ya puedo empezar a guardar los calcetines y las zapatillas... Mordía todo lo que pillaba delante. Siempre había zapatos en el portal, sin cuerdas o rotas de haber sido mordidas... Y pensar que ahora voy a tener un terremoto así en casa... ¡Qué ilusión!

Enanin, el perro del vecino, ya me saluda cuando llego a casa, incluso entra conmigo en la cocina. Cuando Yaku vivía si hacía eso mi madre enseguida ponía el grito en el cielo y lo sacaba porque "él no es de esta casa". Ahora siempre que lo veo lo meto conmigo y en vez de echarlo le llama y lo acaricia. Supongo que será porque Yaku no está y de alguna manera llena el hueco que él dejó aunque no se parezcan en nada. Éste es totalmente silencioso. Yaku era un trasto, como un niño pequeño. Sólo le hacía falta hablar nuestro idioma para ser persona, aunque no le hacía falta, porque se hacía entender a la perfección.

He podido escribir sobre él sin llorar, voy avanzando. Algo es algo.

sábado, 16 de enero de 2010

No vuelve.

Al día siguiente me desperté con los ojos hinchados y rojos. Pero un poco de maquillaje y una sonrisa bastan para que todo vaya como siempre. La gente sólo ve lo que quiere ver. Si no tuviera fobia social estoy segura de que sería tan buena actriz o incluso mejor que Richard Gere.


Esta semana tenía que ir a recoger el DNI y antes de que a Yaku se fuera había quedado con mi madre en que iríamos el miércoles y después de tiendas en un rato. Ese día no me apetecía ni una mierda ir de compras, ni a por el DNI ni a por nada. Estaba rota. Pero no me quedaba otra que poner una enorme sonrisa e ir. Así por lo menos se me pasó rápido el día.

El perro del vecino, Enano, ya ni siquiera viene a saludarme cuando llego a casa y tampoco aparece tanto por aquí. El gato tampoco pasa tanto tiempo como antes, en cuanto come se va. Parece que Yaku era el que nos unía a todos. Y ahora que él no está es como si todos quisiéramos huir del que fue su hogar, de su recuerdo tan doloroso. Su silla, su cama, su cepillo... todo sigue en su lugar, como si esperaran que su dueño los reclamara. La cadena aun cuelga de la pared. Sus fotos siguen en las paredes de mi habitación. Su recuerdo en mi corazón. Y la última imagen de él, de su cuerpecito destrozado en mis brazos, en mi mente. Las 24 putas horas.

Murió solo y sufriendo, a tan solo unos minutos de mi casa. Y cada día tengo que ver ese maldito lugar, lo que él vio antes de morir, donde pasó horas de agonía tumbado en la nieve, destrozado. Y yo en mi habitación. Y él muriéndose. Solo. Y yo en mi puta habitación. ¿Cuánto sufrió? Veo a los perros que lo mataron corriendo por la zona. Y mi Yaku no está. Está enterrado. ¿Por qué? ¿Por qué tuvo que morir de esa forma?

El viernes me llamó Jeny, y quedamos en ir a comer al centro comercial con otra amiga y después de compras. Todo era mejor que quedarme en casa con su recuerdo tan doloroso. De todas formas no lo pasé tan mal, aunque tampoco allí lo olvidé. Eso es imposible, su recuerdo me duele tanto que se hace notar todo el rato.

Aun no le he dicho a nadie que él murió. No puedo pronunciarlo en voz alta. Siento que si dijera eso ya no fuera a volver más. Y yo quiero que vuelva. Lo necesito tanto... La casa está vacía sin él.


Hoy al medio día vino mi tío a hablar con mi padre. Y de repente dijo que su perra había tenido perritos y que la otra estaba para parir también. Que enseguida iba a hacer un gran "perricidio". Cuando lo escuché casi me da algo. "Sil necesita una perrita, ¿no?" dijo mi padre. Me levanté de la silla y me fui sin decir nada. De verdad que casi me da algo. No necesito perritos. Necesito a mi Yaku. No estoy preparada para tener un nuevo perro tan pronto. No puedo.

De tarde me llamó Jeny llorando, que había dejado a su novio con el que llevaba 5 años. Bajé para estar un rato con ella, pero tampoco es que fuera la alegría de la huerta. La vi demasiado bien, me hablaba de lo que había pasado y que no quería volver con él, que encontraba bien pero que tenía miedo a echarlo de menos, de arrepentirse. "Sil, no sabes lo que es ver su cara antes de irme de su casa, por última vez". Y a mí sólo me venía a la mente mi Yaku en mis brazos. Claro que sé lo que es ver a alguien por última vez. Sólo podía escucharla pero no tenía nada que decir. Oírla me daba ganas de llorar; no por lo de su novio sino por Yaku. Sí, es así. Ella hacía tiempo que pensaba en dejarlo y normal que ahora esté jodida (se la veía demasiado bien, yo creo que todavía no había asimilado que ya no va a tenerlo). Y lo siento por ella. Pero yo no soy la mejor ayuda en estos momentos. No tengo ganas de entretener a nadie para que por lo menos pase un rato pensando en otras cosas. Y mis palabras de ánimo serían más adecuados para un funeral. No puedo.

Simplemente fuimos a un bar a tomar algo y después la llevé conmigo a comprar unas cosas que necesitaba para casa.

A la noche traje a Enano a cenar a la cocina. Estaba jugando con él y sin querer le llamé Yaku. Me quedé helada.

Me marcho a dormir. Me arden los ojos.

*** Por cierto, mil gracias a todas las que me habéis escrito. Esos comentarios han sido como los abrazos que no he tenido. Gracias. Me habéis hecho sentirme menos sola.