lunes, 29 de diciembre de 2008

Que se pudra la navidad!

Ya han pasado 2 de las 4 odiosas reuniones familiares. La primera en casa de mi tía: la cena del 24. Lo mismo de todos los años, son unas aburridas... comer, comer, comer, responder a las típicas preguntas, las cuales tuve que parar ( ya se que soy borde, pero no aguantaba más ) y comer. Seguir comiendo, ir a casa y dormir. Así de divertido. En las películas montan un fiestón de puta madre, todos abrazándose, bebiendo... yo en la vida lo he vivido así. Cómo odio las navidades.

Al día siguiente comida en casa de mis tías, de nuevo. No fui. Conseguí convencer a mi madre que me quedaba en casa y que se fueran ellos... así que me libré. Genial. Sola en casa... me encanta. Me la pasé con la radio a tope, cantando como loca ( me encanta cantar, eso sí, como el culo... ), comí en la excelente compañía del perro y los gatos y seguí con mis apuntes de médico. Aunque al final del día tuve que salir a buscar a mis padres, que se quedaron tirados en la carretera... con el coche estropeado. Los días así me encantan. Absolutamente sola, sin nadie al rededor, para hacer lo que me da la gana. Lo adoro. Ya, después me quejo de que siempre estoy sola, pero es que me encanta. Será que me he acostumbrado. Lo disfruto.

Y al siguiente día quedé con mi ex. Fuimos al cine ( cine del mal, siempre haciendo lo mismo), vimos una peli de Jim Carrey, un payaso de hombre, qué gracioso es el jodio! Y después fuimos a su casa, que no había nadie, y ahí me dio mi regalo: Un bañito de espuma de coco, entre otras cosas. Y claro, él también se bañó conmigo. Qué menos. Después vimos otra peli. Yo en breves podría dedicarme a esto del cine... mi padre siempre me lo dice, que me paso el día viendo pelis. Que ya me sé todas las series de memoria.

Y aun me queda lo peor: el temido 31. Preferiría dos cenas del 24 que uno del 31. Daría lo que fuera por librarme de esa cena, y de la comida del día siguiente. Los odio. No me gusta nada cenar con esa parte de la familia. Porque aparte de tías y tíos también vendrán mis primos. Y odio que me pregunten a dónde voy a ir, porque no voy a salir ( tanta soledad no es buena, Sil, éstas son las consecuencias, que no se puede ir en año nuevo por ahí con una botella de vodka y la compañía de tu sombra ). Lo odio, ya lo dije, no?

Me deprimen éstas fechas. Si por mí fuera las eliminaba del calendario. No quiero cenas con la familia. No quiero regalos. No quiero que me digan las odiosas frases de "feliz navidad" y "feliz año nuevo". No quiero nada. Solamente quiero estar sola, en mi casa, con la radio a tope sonando canciones tristes. Me encantan.

Soy rara, lo sé.

5 comentarios:

LocAna dijo...

Hola!

En algo estoy muy de acuerdo, odio las reuniones familiares, no se parecen en nada a las de la tele. Porque las cosas ya no son como cuando eramos niños todos mis primos, y habian regalos y la comida era riquisima y jugabamos y bailabamos. no ya no es asi.

Lo bueno es q ya no hacemos esas reuniones muy a menudo, y cuando las hacen muchas veces me niego rotundamente a ir y ni quienm me haga hacerlo. jajaja que bueno que creci!

Pues a sobrevivir, esas cosas solo son una vez al año. A enfocarse en lo que pasara en año nuevo y dejar atras reuniones tan odiosas!

besos y cuidate mucho eh!

Dulces princesas dijo...

Hola amiga Ke fome de as reuniones familiare spero ya pasaran xD!!

kUIDATH Muchoo Princessita
Bye nos vemos

me gustoo Mucho tu blog

te agrege en el miooo espero que nos sigamos firmando
Bye Besiitos.. y Kuidat

Unknown dijo...

No sabía que bañarse con el ex era un ritual de fin de año :)...
Feliz 2009!
ya sé, no te gusta esas cosas...
pero igual, se que será feliz...
besos!

Unknown dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Kri dijo...

yo te acompaño

dios la cena del 31 es en mi casa y esto va a estar del asco imaginate