viernes, 19 de junio de 2009

Un paseito por las alturas...

Ayer a las 8:30 de la mañana ya estaban mi tío y mi prima en mi casa listos para ir al monte. El día amanecía nublado y con pintas de llover aunque habían anunciado sol. Lo bueno de subir hasta arriba es que puedes ver todo el valle, unas vistas excelentes...

Íbamos caminando hacia las campas que quedan debajo de la peña, a un par de horas de donde dejamos el coche. Todo cubierto de niebla, sin poder ver el paisaje... Pero poco a poco comenzó a salir el sol.

Cruzamos las campas y fuimos hacia donde comienza la subida. Menuda subida! Parábamos cada 15 minutos para descansar un poco y coger aire para seguir otro tramo... y en eso nos alcanzan dos señores con un niño de unos 10 años...

"Vamos Sil, que si ese enano sube tú no vas a ser menos... y esos carcas con dos mochilas, uno a la espalda y otro de barriga van para arriba...¿tú no vas a poder?Ja!! Como si tienes que subir a 4 patas y llegar con la lengua fuera!!! Tira ese trasero para arriba, leñe!!"


Y así llegamos hasta arriba. Y me dí cuenta de un pequeñísimo detalle que no tuve en cuenta: ¡Tengo vértigo! Solo de arrimarme a la esquina y mirar hacia abajo comenzaba a perder el equilibrio! Diosss!!!! Qué era aquello!!!! Pero era precioso...

Estábamos arriba, sí, pero teníamos que cruzar toda la cima para poder bajar por no hacer el mismo camino del revés. Para eso había que cruzar un trozo que no había imaginado ni en mis peores pesadillas. De ese trocito, apenas un par de metros de mal paso, no tengo ni fotos ni imágenes en mi mente: simplemente porque fui agarrada a las piedras hasta con los dientes... y de mirar abajo nada de nada.

"Vamos Sil, que ese niño con esos barrigones ya está pasando... Ahora te toca..."

Y ahí iba... Mis uñas y las rocas eran todo uno... Me agarraba a las piedras como si se tratara de David De María...

Y llegamos arriba del todo, con todas las letras: ARRIBA DEL TODO.

Acercarse a la esquina era un poco acojonante...

Pero la niebla solo había desaparecido de arriba y no pudimos ver el valle... solo una inmensa piscina de niebla que invitaba a saltar... parecía tan esponjosa y suave... Quedarse mirando más de un minuto seguido era pensar en saltar abajo...

Había gente arriba, y madre mía... un tipo sin camiseta, de toma pan y moja! Dios! ¿Un ángel caído del cielo? Bueno.... tampoco era para tanto...

Y seguimos nuestro camino, hacia el otro lado de la cima para comenzar la bajada.

"Sil, ahora que has subido tu trasero hasta aquí arriba, tienes que bajarlo... pero que no sea rodando que la piscina de nubes queda al otro lado de la montaña..."

Y bajamos abajo, sin rodar, claro. Sino no lo estaría contando.

5 comentarios:

Sweety Muflyta dijo...

Es precioso, ya veo que te costo un poco, pero no me digas que no mereció la pena pasarlo un poquito mal para luego ver esas maravillosas vistas.

Espero que en el hospi te vaya genial, yo empiezo el 1 en urg, que tengo ya unas ganitas

PrincessEmilly dijo...

q bonito q espectacullar una experiencia diferente tomaste unas fotos espectaculares q envidia de verdad. Aire fresco antes de comenzar una nueva etapa ojala te valla muy buen suerte
besos

Bip0larin dijo...

Bonitas fotos!!!

Un saludo

Secreta dijo...

qué hermosas imágenes!

paleprincess dijo...

enhorabuena por tu cumbre!!!