Otra vez viernes, una semana menos, un par de días para descansar. De nuevo discusiones con Gaizka. O bueno, en realidad no discutí con él. No me enfadé, sólo me decepcioné. Estoy muy cansada de todo. Ha llegado a un punto en el que no sé si creerle o no.
No lo hace queriendo, pero estoy cansada. Es un puto bocas. ¿Para qué se inventa las cosas? Joder, siempre es lo mismo. Y yo voy y le creo para luego llevarme el chasco. Todos los días igual. Lo exagera todo, le suenan las cosas de algo y lo adorna con su imaginación. Y ya no sé cuánto es verdad y cuánto se ha inventado. No sé si puedo fiarme de lo que dice o me está mintiendo. No lo sé.
Y no me gusta no poder fiarme de la persona con la que estoy. Porque... ¿si no puedo fiarme de él en quién voy a confiar? Y me agota que me diga mil cosas, creerle y que después no haya nada de lo que dice.
Hoy quería quedar de nuevo. De hecho teníamos pensado ir a llevar el vestido de la boda a arreglar el bajo y los tirantes porque no coincidimos mucho y a este paso no me dará tiempo de arreglarlo para el día de la boda. Pero no tenía ganas de verle. Ayer ya terminó por cansarme. Le dije que hoy no quería verle porque pasaba de discutir. Porque si hoy discutía con él, esto se termina.

1 comentario:
¿Pero qué gana exagerando las cosas? ¿Acaso no ve q no es uno de esos defectos adorables? Aaagh, tíos! Siempre intentando hacerse los guays. Pero tb tienes q pensar q es sólo una cosa q te enerva en contraposición a otras muxas q te gustan... ¿O ya no es así?
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