domingo, 2 de diciembre de 2012

De fiesta con los Dalton.

Ayer fui a cenar con Jeny y luego de copas. Con la cena ya me tomé dos cubatas de vodka y ya iba con la lengua suelta. Tengo que ser horrible cuando hablo estando borracha porque no paro. Voy de un extremo a otro, o no hablo nada, o no callo ni un segundo. Entramos a cenar a eso de las nueve y media y para cuando nos dimos cuenta eran las 12 de la noche. ¡Qué rápido pasa el tiempo con un vodka en la mano!

Después fuimos de bares. No había mucha gente, y la música era una mierda. Ni reggaetón ni bacalao. Una puta mierda de las dos cosas mezcladas. Pero lo mismo da, entre cubata y cubata en el último bar que estuvimos se nos acercaron 3 tíos. Y lo de siempre cuando salgo con Jeny: 3 especímenes.

Uno era como un padre, camisa a cuadros dentro del vaquero, un ojo morado, el vaso en la mano y en su mundo, como no encajando en ese sitio. Otro era alto, como salido de una película del Oeste, con bigote... era como los Dalton, de Lucky Luke. Y el tercero era más pequeñito, calvo y con perilla, estaba mazas el cabrón, como de un cartel de "se busca". En serio, vaya personales. Conmigo empezó a hablar el calvo y me dio un pico. Yo flipando. Jeny estaba con el alto, que decía que era más pesado que una vaca en brazos y el otro estaba en su mundo.

Me eché unas risas con ellos la verdad, y me lo pasé bien. El mundo es un pañuelo, resulta que eran buenos amigos de la chica que me cuidaba de pequeña. Hay que ver...

1 comentario:

Seda dijo...

Jajajaj vale ahora entiendo lo que me estabas contando ayer... mamma mia con la fauna discotequera!