miércoles, 1 de septiembre de 2010

Una de curro.

Me aterra qué será de mí en unos días. Es mi última semana en hematología, un lugar seguro, pasando consulta haciendo labores de secretaria. Como mucho sacar sangre; el resto del tiempo me dedico en localizar historias, dar citas, atender el teléfono, buscar analíticas y lo que vaya saliendo. Me aterra volver a planta. Sinceramente, si me llaman para ir ahí, tal vez diga que no. Cada día ansío más que llegue el curso que viene. Quiero ir a estudiar y dejar para siempre el trabajo de sanidad.

Lo sé, no es para tanto. Sólo es cuestión de aprender cómo funcionan las cosas, cagarte en los pantalones cada cinco minutos en la primera semana, cada hora en las siguientes dos y un par de apretones los siguientes meses.

Ayer fue un día rarísimo en consulta. No había mucha gente, pero el médico que pasaba consulta ayer hace largos hasta los días en los que se debería terminar pronto. Haciendo esperar a todos.

Llega a las 8.00h, mira las historias de los pacientes que van a acudir a la consulta y los comenta con la residente. Van a tomar el café y vuelven como a las 9 o 9.30h. Ve a un paciente y llega a la consulta algún médico con el que se encierra a hablar media hora más. La sala de espera a punto de estallar. Todo el mundo dándome la caca de que tienen que ir a ponerse el tratamiento (que puede durar desde una hora hasta siete horas, depende de la medicación) y a ver cuándo les toca, que su hora ya ha pasado. Bordes de cojones. Si yo los entiendo, ir al hospital es un día perdido, mirando a las musarañas, para cinco minutos de consulta. Pero eso me lo dicen a mí. "Pero qué pasa aquí, que no me llaman." "Hace rato que he entregado la tarjeta y tengo que ir a ponerme el tratamiento." (...)

Lo que me toca los cojones de eso es lo siguiente: Sales de la consulta "Pepe, pasa..." "Caguenlamarsalá, ya era hora..."- con mala cara-. Entra a la consulta, cambia de cara y de tono, y le habla al médico como si nada. Alucinante. Como si la culpa de que la consulta vaya lento sea mía y el médico fuera Dios. No hay cosa que más me reviente! En serio, eso me toca muchísimo los cojones.


Total, que entre una cosa y la otra le vuelven a llamar de no sé dónde, desaparece de la consulta (para mí que es mago) y viene la residente preguntando por él, que lo ha perdido y a ver si sé dónde está. Y me cuenta que a una radióloga le acaban de trasladar a otro hospital, a neurocirugía, que acaba de quedarse en coma en media hora con el cerebro hasta las cartolas de sangre. 41 años. Se me puso la piel de gallina. De estar bien a la hora del desayuno con los compañeros del curro, va la tía, le da un pataturrio y entra en coma.

El médico vuelve de vete a saber de dónde y pasa a la siguiente paciente después de comentar su caso con la residente: Una chica de 27 años, linfoma de Hodgkin desde los 15 ya recuperada ,con la madre con un linfoma también que había sido paciente de esta consulta... Total, que entra la chica con su novio, y va el médico y le pregunta:
- ¿Y qué tal se encuentra tu madre?
- Murió hace dos meses.
- Joder, lo siento, no lo sabía. No pensaba que estuviera tan mal...
- Sí, es que al final terminó con un ACV.

Y le da la llorera. Y el novio la abraza. Y casi me da el pataturrio a mí (venga Sil, piensa en otra cosa... tengo que cortarme las uñas... tal vez me las pinto a la tarde...¿Qué tal negros? ¿O granate oscuros? Tengo que parar a echar gasolina al coche. Y de paso compraré el desodorante para la taquilla. ¡Ah! ¡Y las galletas de chocolate! (para seguir engordando). A la tarde tengo que grabar un par de cd´s para el coche, tengo pura basura...). Y se me pone carne de gallina. Y aprieto los dientes y me aguanto las ganas de llorar. Y la consulta parece eterna. Hasta que al fin se va. Y sólo quiero que no comenten nada de la chica, porque estoy a punto de caramelo. Y lo comentan... (venga Sil, ¿falta algo por hacer? Tengo todas las historias para mañana, las analíticas sacadas...¡Ah! Si mañana viene el cansino ese! Tengo ganas de que venga, es un show, me entretiene ver lo gilipollas que es. Me da la risa, pobre imbécil)

Y el pobre imbécil llega la la consulta aun sin tener cita ese día. ¿Qué cojones querrá? Total, que entra y nos echa a mí y al residente de la consulta porque le da la venada de hablar a solas con el médico. Salimos a la sala de espera y nos ponemos a imaginar qué cuentos le va a contar, total, qué más dará que no nos deje estar si después vamos a cotillear con el médico. Os explico el tema:

El padre del pobre imbécil fue paciente de hematología por algún tipo de linfoma, pero ya está curado. Trajo a su hijo a la consulta por un tema que no tiene nada que ver con hematología, simplemente porque tenía confianza con el médico que le había tratado.¡¡Y es que estaban hasta los cojones del pobre imbécil!!

El tema es que el pobre imbécil es hipocondríaco, estaba histérico pensando que tenía el VIH, hepatitis de todo el abecedario, y si os descuidáis casi que nota que tiene cáncer de útero! Le contó a su padre que estuvo con una chica, que le hizo una mamada con el condón puesto, que se rompió y que le hizo sangre (¡madre mía! ¡qué le habría hecho! xD). Y él ya sentía que al orinar sentía cosas raras, que le salía un líquido de color blanco de su polla, que si notaba esto y lo otro... Y claro, el médico para quitárselo de encima (a órdenes del padre: "hazle todas las pruebas posibles") le mandó a hacerse una analítica completa, un cultivo para micro etc. Lo cual dio todo negativo.

El día que tenía que venir a la consulta el médico imprime la analítica pensando en darle el alta y despacharle y zas!!!!! Vitamina b12 y ac. fólico bajo! Juró hasta en hebreo. Vuelta a volver a mandarle más analíticas para que se quedara contento. El pobre imbécil llorando con la analítica delante con las serologías del VIH, hepatitis etc negativos y todavía seguía convencido de que estaba infectado. Le costó como media hora hacerle entender que no tenía ningún tipo de infección. Y otra media hora que lo del b12 nada tenía que ver con la mamada y que no era nada grave. Que se sacara otra analítica, que le había pedido más cosas por el tema del b12 y a ver qué salía. Que volviera en dos semanas.

Total, que ese día tan fatídico vuelve sin cita, nos hecha a la residente y a mí de la consulta y le debió de contar al médico que había mentido, que lo había hecho sin condón con una africana (estoy segura de que era prostituta, porque con ese no va nadie voluntariamente o sin nada a cambio) y que no le dijera nada a su padre. Todavía convencido de lo del VIH. ¡A ver si la chica tiene que tener VIH por ser negra! ¡Nos han jodido...!

Y total, no contentos con las analíticas le dice que le va a mandar a hacerse una gastroscopia.
(- Anda, mándale de paso una colonoscopia, ya verás cómo no vuelve- le digo al médico)

Y a ver cómo termina el tema... yo creo que hasta dentro de medio año o así no se lo va a poder quitar de encima...

Y mientras estaban los dos en la consulta y yo con la residente en la sala de espera llega otra enfermera buscando al médico, que tenía que ir urgente a la UCI, que unos familiares de un paciente de hematología que está a punto de cascarla la están liando (otra vez). Excusa perfecta para echar al pobre imbécil de la consulta. A meterse en otro marrón.

Y llegó la hora de pirarme a casa... Ese día fue raro. A la tarde quedé con Gaizka y en serio, cuando empezó a hablarme me sentí mierda. ¿Qué puedo ofrecerle a un tío tan bueno como él?

Un día raro. En serio.

Éstos últimos días son raros. Casi todo el rato me siento mierda. Sólo quiero estar con él, esos ratos en los que me abraza sin preguntar nada y pasan minutos y minutos...

6 comentarios:

Oscura Paranoia dijo...

Es q los médicos tienen unos cojones q se los pisan!!!! Q rabia me da!! Una vez fui a urgencias (pq no podía más con mi alma pq yo no voy nunca al médico), llegué a las 5 de la mañana y me dijeron q hasta las 7 u 8 el médico no atendía!!!!!!!!! Entonces para q coño lo llaman urgencias?????? Y mientras tanto yo con cólicos en un baño q no tenía cerradura y todo el mundo entraba y me pillaba!!! Un horror!

En fin, q tu día tp está tan mal entre cotilleos, pacientes pirados y casos extremos, es como tu propio Hospital Central...jajajaja...

Gaizka??? Si lo q te apetece es estar con él, pues haz eso! Aprovexa q él tb kiere lo mismo! :D

◊ dissident ◊ dijo...

Hacía mazo tiempo que no reía tanto con una de tus entradas xDDDD

¡La historia del tío dando la brasa es genial! xDDD

Espero que te vaya bien si sigues currando.

¿Qué vas a estudiar este curso?

Un saludo

Len0re dijo...

Al final te echarás para adelante con la fotografía?

Me he reido muxo y es que la sanidad tiene eso, que es un coñazo pero te ries muxo. Un día cuento en el blog mi noche de guardia de hoy...

Besos

*Nyu* dijo...

YO no podria tener un trabajo como el tuyo, mi primo es medico y mi mejor amigo enfermero cada vez que cuentan alguna anecdota o algo solo de imaginarmelo me quiero morir, yo no valdria para tratar con gente, te admiro

Alice dijo...

Lo que me río contigo, Sil, eso no lo paga nada.
En cuanto a lo de los días raros: besos, besos y más besos de ese Gaizka tuyo, tómatelo como una receta de aquí la Dra. Alice.
¿Mucho cariño y toneladas de ánimo!!!!

*Cristalito* dijo...

Sil :) os eche de menos, he vuelto oooootra vez (perdi la cuenta de las veces que me fui y desapareci!!)

Dia raro si, pero piensa que en hematologia queda poquito, despues seran dias nuevos, para aprender cosas nuevas, y quien sabe, quizás tambien haya "rarezas" nuevas ;)

Mucha suerte, y mucho animo :)

Pd: Yo mataría por un abrazo