domingo, 29 de agosto de 2010

Mi enorme cajita del olvido.

¿Por qué en esta puta casa siempre hay alguien? Estoy a punto de estallar de todo lo que acabo de embutirme: un bocadillo, chocolatinas, caramelos, salchichón, una ensalada de tomate, ensaladilla rusa, una manzana... ¡¡Quiero vomitar y no puedo!! ¡¡Cómo odio no estar sola en casa!! Doy tanto asco... siempre dando un paso atrás, jamás hacia adelante. Cada vez más gorda. Si sigo en este camino pronto podré dar un salto y se rompería el hilo que sujeta a la Tierra en el Espacio y todos caeríamos a un agujero negro para dejar de existir.

Ayer desde hacía ya mucho tiempo tuve ganas de llorar, pero no pude permitírmelo porque estaba rodeada de gente. Tuve que tragarme cada una de las lágrimas que peleaban por salir. Pienso que en este estúpido momento en el que quiero llorar y no puedo es cuando empiezo a comer sin poder parar. Hasta estar a punto de estallar.

Ayer vi cómo Gaizka se alejaba de mí y se perdía entre aquel gentío que invadía las calles. Lo perdí de vista, desapareció. Por mi culpa, obviamente. Soy una imbécil. Siempre hago que la gente se sienta mal. Tal vez por eso sea que no quiera tener a nadie cerca. Y cuando eso ocurre siempre llego a la misma conclusión: "Déjalo ir, vuelve a la soledad de tu habitación. Aquel es tu lugar, siempre lo ha sido." Y pienso que definitivamente todo se ha terminado. Que jamás tengo que volver a caer en el error de conocer a alguien más de lo debido. Intercambiar demasiadas palabras (para mí, aunque otros digan que apenas hablo). Es inútil tratar de mantener cualquier tipo de relación, siempre fracasan. Siempre fracaso.

Pero él, como siempre, vuelve. Y yo, gilipollas, no tengo lo que hay que tener para decirle adiós para siempre. De algún modo, lo necesito. Lo quiero a mi lado. Y realmente creo que aunque suene absurdo cada vez que pienso en ello, si me fuera de su lado le haría daño. En verdad lo pienso; y no debería ser así. Y siento que comienzo a quererlo. Hasta el punto en el que si algún día me faltara sería capaz de hacer cualquiero locura. ¡Ja! Locura...

Una vez escuché a un señor que decía lo siguiente: Que el cerebro estaba dividido en cajas y que en cada caja se guardaban las cosas ordenadamente (La caja del fútbol, la caja de la cerveza, la caja del trabajo, la caja del sexo...). Y hacía diferencia de cómo están organizadas esas cajas en hombres y en mujeres, lo cual no viene a cuento y no me apetece explicar. Y porque no sabría explicarlo de aquella forma tan graciosa como en la que él lo contaba.

La caja más grande que yo tengo es la caja del olvido. Creo que ya no hay sitio para nadie más. Ahí guardo personas que fueron un simple capricho pero que su recuerdo terminó haciéndome daño y personas que aun en algunas noches su nombre sale de esa cajita para llegar a mi memoria, para traer recuerdos y simplemente para seguir dañándome.

Y últimamente había metido a una persona más en esa cajita, una persona a la que tuve mucho aprecio. Pero no me decidía a echar la llave. Después de casi un año sin que diera señales de vida después de escribirle yo, me parecían razones suficientes para meterla en la cajita del olvido. Porque los recuerdos duelen. La espera termina apuñalando la esperanza que cada vez se va debilitando más. Hasta que esa puñalada la mata y se decide echar la llave a la cajita del olvido. Y después de todo este tiempo justamente hoy, cuando andaba pensando en ella, recibo unas palabras: Cómo le iba, qué tal estaba yo y que le contara cómo me iba a mí. Así de sencillo. Después de todo este tiempo decide volver cuando yo decido meterla en la cajita del olvido.

Aun no he clasificado el sentimiento que me ha causado ver sus letras en la pantalla. No sé si es bueno o no. Si me puso contenta saber de ella o no. Lo que sí me ha quedado claro es que no tuve esas ganas locas de hablarle, de responderle seguido, de comenzar a escribir un eterno mail contándole todo. Porque eso era ella: alguien con la que hablaba de todo, sin esconderme. Definitivamente, no me dieron ganas.

El tiempo y la ausencia llaman al olvido. Porque de un día para otro desaparece y después de casi un año pretende volver. Como si ese año no hubiera pasado.
Y eso termina dañando. Mucho.


Hubo momentos en los que la necesité. Y ya se había marchado.

¿Por qué la gente se marcha sin decir nada y después pretenden volver sin pedir permiso? Cuando había decidido olvidarla. Cuando había decidido echar la llave a la cajita del olvido.

7 comentarios:

*Cristal* dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
*Cristal* dijo...

Perdón.

Siempre había sido yo quien pusiera a la gente en mi cajita de los recuerdos, no era yo quien entraba en una d ellas.

El tiempo pasa, t doy la razón en eso. Pero yo guardo mis sentimientos junto con la persona dentro de la caja, por eso quedan igual. Ahora no me da tanto miedo como antes sentir, y sé q me equivoqué y no lo puedo enmendar, pero q tú estás dentro de las personas importantes de mi vida.

Qué puedo decirte...? No creo q basta con q diga "estuve enferma, en tratamiento, emocionalmente casi muerta al punto de no poder relacionarme y sin permiso d habar con gente y mucho menos con aquella q me movilizaba", xq no creo q consigas entender esa realidad desde allá tan lejos. Y eso q estuviste muy cerca.

Creo q la amistad tiene un significado para mí q para tí. Creo q tb estoy cometiendo un error, uno d tantos más.

Debía haberte enviado el regalo q t hice con mis manos en diciembre. Debí haber roto las normas y hablarte? Sí, quizás.

Así suelo ser, al parecer: una vez q tengo a una persona maravillosa a mi costado q me demuestra su amistad en todos los sentidos, yo la menosprecio. Porque en el fondo no me creo merecedora de su cariño. Porque q alguien me tenga aprecio y se preocupe por mí es demasiado bueno para mí. Por eso prefiero hacer como si no existiera. Lo confirmé con Annie, lo confirmo contigo.

Soy inmadura. Pero tp creo q no tengo derecho a ser siempre una buena amiga. Tb puedo fallar. Tb puedo equivocarme con las personas y darles a quienes no lo merecen y olvidarme de quienes sí.

La Cris d antes era una mentira, Sil. En muchos aspectos lo era. era un personaje creado para complacer, agradar y ser aceptada por los demás. Pero la gente cambia. Yo he cambiado. Tú tb.

La gente va, la gente viene, pero los recuerdos quedan, y no tienen por qué doler. No a menos q una así lo desee, y eso implica perdonar y entender. Evitándolos y encerrándolos en una cajita quedan doliendo exactamente igual, y se acumulan.

Si realmente te quieres olvidar d mí, perdóname y déjame ir, no me encierres en una cajita del olvido, porque tal cosa no existe. Y lo demuestra el hecho de q t duele pensar en lo q fui y ahora no soy, por X razones.

No va a haber nadie q dure hasta la muerte. Me he tenido q convencer de ello. La gente va y viene. Pero puedo sentir mientras están, y en vez d resentirme, agradecer porque me hicieron vivir, me hicieron sentir, aprender cosas y tener experiencias. El precio por sentir es arriesgarse. ¿Por qué no mejor agradecer q se sintió, en vez d pensar en lo q no pasó?

Cristina Q, de Lima- Perú. Tienes x ahí mi enlace y mi msn, por si quieres volver a contactarme. Yo seguiré igual acordándome de tí, narrando mentalmente, y con suerte si encuentro a alguien q viaje a España, te mandaré la agenda q te pinté. Es negra, con arañitas de colores, y no t la mandé antes x vergüenza xq no creí q t gustaran las frases q le había puesto y xq no tenía plata para enviarla hasta allá.

Sigues viva. Sigues caminando. Dejas pueblos atrás, dejas gente atrás.
Avanza.

*Nyu* dijo...

Malos momentos los tenemos todas por eso no te rayes, tienes mucha suerte, muchisima suerte de tener a tu chico porque por lo que cuentas en las entradas es un sol que te quiere y siempre esta ahi pendiente ojala yo tuviera la suerte de encontrar a alguien asi. Como odio esa gente que decide desaparecer y luego cuando le sale de los cojones vuelve, un dia desaparecen dejandote con cara de pringada sin saber porque y un dia vuelven de guays pretendiendo ser coleguitas y que todo este olvidado, en fin tu decides si te merece la pena meterla en esa caja o no,pero siempre piensa en lo que mas feliz te haga a ti, muchos besitos y abrazos

Alice dijo...

Quizás lo que te voy a decir sea contraproducente y no te haga sentir mejor, pero yo suelo ser una de esas personas que desaparecen.
He perdido a un montón de gente, la mayoría nunca pasaron de ser conocidos y no me duelen; otras, especialmente tres de ellas, sí, aún me acuerdo de sus cumpleaños, números de tfno, muchas conversaciones o situaciones me las recuerdan... pero las eché de mi lado por no estar a su lado.
Me sentía mal, quería desaparecer del mundo, así que si me llamaban para salir, ponía una excusa. Y no devolvía sus llamadas. Y no iba a sitios en donde pudiera conocer a alguien y tener que mantener una conversación, porque me quería morir y eso, y que no se me notara, era lo único en lo que podía pensar.
Lo lamento casi cada día y muchas veces he pensado en intentar encontrarlas y saber algo de ellas.
No digo que ésa sea tu situación en particular, pero a veces la gente se pierde porque no puede hacer otra cosa: es injusto, es egoísta pero también es la receta perfecta para ser infeliz.
Hagas lo que hagas al respecto, busca ser feliz ahora.
¡Resulta tan ridículo decir esto desde mi posición! Pero yo creo que ya estoy demasiado dañada para conseguirlo, así que intento que las personas que me importan no lleguen a ese punto. Tú aún puedes, haz aquello que te haga feliz.
Y llorar es un lujo, si lo sabré yo, pero a veces hay que hacerlo, aunque tengas público.
Un besazo y cuídate mucho!

◊ dissident ◊ dijo...

No creo que sea una caja del olvido, porque si dentro siguen existiendo personas -todavía con nombre-, que regresan de tanto en tanto, es porque no las has olvidado.

Cuídate, que la vida son dos días, encanto.

animich dijo...

Mi locusa querida n_n!!! u_u si vomitas.... tendre que hacerte compañia xDDD.....

Anda loca que me he leido la parte del mail de tú em... bueno ya sabes como le digo =X.... aaaaaa que lindo u_u te quiere, lo quiereeeeeees... que esperas para invitarme a la boda?

Locusa n_n te quiero!!! n_n =*** xD hasta que pude abrir tu coso de dejar comentarios .-.!

Oscura Paranoia dijo...

Todos tenemos una caja del olvido, tía, en mi caso no sé q haría sin ella! Lo q importa es q nosotros decidimos quién está dentro y quién está fuera. Si te interesa q esa persona salga de la caja, ábrela, q no, exa la llave. No tiene derexo a reclamarte nada...

(¿Sabes q hace meses q no bebo vodka? Me va a dar algo...)