lunes, 17 de mayo de 2010

Seré gilipollas, pero le creo.

El viernes Jeny y yo fuimos al pueblo de Gaizka, a las fiestas de un barrio. Él trabajaba de camarero y nosotras fuimos a emborracharnos. Le regalé otra estúpida tarjeta como el día anterior, con un poema chorra de Cálico Electrónico para echar unas risas. Le hacen gracia estas tonterías y a mí me encanta verlo sonreír. (¿Me estoy volviendo demasiado cutre o siempre lo he sido pero he evitado hacer este tipo de estupideces a la gente?). Cuando cerró el bar fuimos los 3 a dormir a su lonja y en unas horas Jeny se fue a la boda de una amiga. Yo me quedé más tiempo con él y después volví a casa para arreglarme y salir de nuevo.

Sábado noche: otra noche más para seguir bebiendo. Esta vez Jeny se fue antes a casa y yo me quedé en su lonja durmiendo esperando a que llegara del bar. Para terminar el tercer día también le hice otra tarjeta chorra (hasta el jefe miraba con ilusión cómo abría el lazo... hay que ver...).

A las 7 de la mañana volvió y se quedó dormido enseguida. Una semana antes de conocerme dejó de hablarse con la chica con la que quería estar: Ruth. Todos sus amigos le decían que estaba conmigo para olvidar a la anterior y a él le jodía que pensaran eso porque no era así. Sus amigos nunca me han dicho nada, pero él me ha contado lo que le decían. Y yo le creí a él: que no estaba conmigo para olvidar a Ruth, sino porque le gustaba estar conmigo. ¿Para qué iba a creer antes a sus amigos que a él?

En un rato me desperté y me moví para cambiar de postura.

- No te muevas así, Ruth.- Me dijo medio dormido aun. Obviamente escuchar que me llamaba Ruth hizo que pensara que lo que decían sus amigos era cierto: me utilizaba para olvidarla. Se dio cuenta de lo que había dicho, pero no me dijo nada.

Yo sólo tenía ganas de irme de allí y no volver a verlo más. Cuando se despertó se dio cuenta de que algo iba mal.
- ¿Sil, qué te pasa?
- Nada.
- Estás rayada, algo te pasa...
- No.
- ¿Te quieres ir de aquí?
- No.- No, joder. No me quería ir de allí. No quería que terminara todo.
- ¿Quieres estar conmigo?
- No.- Sí, sí quería.
- ¿Qué? En serio, dime qué pasa. ¿He hecho algo?
- Sí, has terminado dando la razón a tus amigos. Te creí a ti, pero tú solito te has delatado.

Os juro que en la vida he visto a nadie tan mal como a él. Se le escapó ese puto nombre en el peor momento. No quiere a Ruth y no quiere perderme.

Yo tampoco a él. Desde que lo conozco no he tenido un puto mal día, de esos pésimos me refiero. Me gusta estar con él. ¿Soy gilipollas? ¿Me utiliza para olvidar a otra persona y sigo con él? ¿Es así?

Pues sí, soy gilipollas, pero le creo. Él no quiere a Ruth. Además, ya ni se hablan (porque ella no quiere). ¿Por qué mierda le creo? No lo sé ni yo. Pero sé que nunca va a mentirme. Es la sensación que me da (y eso que siempre tiendo a pensar mal y cuando algo empieza a no ir bien o mi paranoica cabeza empieza a sacar conclusiones, corto por lo sano y asunto arreglado).

Necesito su sonrisa para que mi vida no sea tan gris.

viernes, 14 de mayo de 2010

Quédate.

Annabel Lee (Edgar Allan Poe)

Fue hace ya muchos, muchos años,
en un reino junto al mar,

habitaba una doncella a quien tal vez conozcan

por el nombre de
Annabel Lee;
y esta dama vivía sin otro deseo
que el de amarme, y de ser amada por mí.


Yo era un niño, y ella una niña

en aquel reino junto al mar;

Nos amamos con una pasión más grande que el amor,

Yo y mi
Annabel Lee;
con tal ternura, que los alados serafines

lloraban rencor desde las alturas.

Y por esta razón,
hace mucho, mucho tiempo,

en aquel reino junto al mar,

un viento sopló de una nube,

helando a mi hermosa
Annabel Lee;
sombríos ancestros llegaron de pronto,
y la arrastraron muy lejos de mi,

hasta encerrarla en un oscuro sepulcro,

en aquel reino junto al mar.


Los ángeles, a medias felices en el Cielo,

nos envidiaron, a Ella a mí.

Sí, esa fue la razón (como los hombres saben,

en aquel reino junto al mar),
de que el viento soplase desde las nocturnas nubes,
helando y matando a mi Annabel Lee.

Pero nuestro amor era más fuerte,
más intenso
que el de todos nuestros ancestros,
más grande que el de todos los sabios.
Y ningún ángel en su bóveda celeste,

ningún demonio debajo del océano,

podrá jamás separar mi alma

de mi hermosa
Annabel Lee.

Pues la luna nunca brilla sin traerme el sueño

de mi bella compañera.
Y las estrellas nunca se elevan sin evocar
sus radiantes ojos.
Aún hoy, cuando en la noche danza la marea,

me acuesto junto a mi querida,
a mi amada;
a mi vida y mi adorada,
en su sepulcro junto a las olas,
en su tumba junto al rugiente mar.


Una vez le mostré este poema a Gaizka; es mi favorito.

Hoy y el fin de semana entero son fiestas en un barrio de su pueblo y le cogieron para trabajar en un bar como camarero (ya lleva 9 años trabajando en ello entre otras cosas). Algo es algo, ya llevaba mucho tiempo en paro y tenía ganas de trabajar, aunque sólo sean 3 días.

El viernes y sábado iré con Jeny y nos quedaremos a dormir en su lonja: ¡borrachera y más borrachera! Le dije que hoy no iría, que nos veríamos mañana.

Después de salir del trabajo fui a comprar papelitos de colores, sobres pequeñitos y pegatinas de Hello Kitty (tiene su historia, ya lo contaré otro día).

Escribí el poema en un papel de color y lo terminé con una pregunta: ¿Algún día llegaremos a amarnos así?

Me preparé, cogí el coche y fui al bar donde trabajaba. Le dije a la primera chica que vi que le entregara el sobre y así lo hizo. Iba sin firmar pero llevaba pegatinas de Hello Kitty y el poema. Él con eso tenía que saber que yo estaba cerca.

Estuve en el bar hasta que le dieron una hora libre para cenar. ¿Por qué tiene que pasar el tiempo tan rápido? Me hubiera quedado la noche entera abrazada a él. Y sé que él se quedaría conmigo. Se me hace extraño no desconfiar. Confío tanto en él que jamás pensé que pudiera creer tanto en alguien. Pero aunque sé que no se irá, esa sensación sigue ahí. Cuando me separo de él siento que tal vez sea la última vez que lo vea, que no volverá, que lo perderé cuando menos me lo espere. Y sé que no será así, pero esa sensación que hasta me hace llorar es inevitable. No quiero que se vaya. Me da miedo perderlo.

Sólo ha pasado hora y media desde que me he despedido de él antes de que volviera a trabajar al bar y aun siento sus manos en mi cuerpo, su olor, siento su mirada... No quiero perder eso, a él.

Quédate.

martes, 11 de mayo de 2010

En Punta Cana

Hoy se me terminó el contrato. Me han dicho para ir el 13 al ambulatorio media mañana. ¿Qué pinto yo en un ambulatorio pasando consulta? Nunca he estado, pero me da exactamente igual. Sólo es un día, así que no me importa no saber qué tengo que hacer. Hoy y ahora por lo menos no.

La cosa es que mañana no madrugo y he pasado la tarde entera en casa haciendo el vago. Ya ni me acordaba cuándo pasé por última vez una tarde entera sin hacer nada. Lo único que hice fue sacar de paseo a la perra y jugar después con ella, nada más. El resto de la tarde delante del ordenador con cara de gilipollas como lo hacía todos los días hace ya casi dos meses.

Aprovecho para escribir algunas cosas de Punta Cana para que cuando mi memoria los olvide pueda leerlos de nuevo y traerlos de vuelta.

Llegamos al aeropuerto de Punta Cana ya hasta los cojones de pasar tantísimas horas de viaje. Nos metieron en un bus con bachata a todo volumen y nos llevaron al hotel. La primera noche fue un show. Definitivamente, Jeny está piradísima.

La puertecita del balcón y la ventana no se cerraban y estábamos en un bajo. La tonta de ella se acojonó y me hizo dormir toda la noche con la luz encendida. Al final le puse como a los niños: La luz del baño encendida con la puerta casi cerrada. A mí no me molesta la luz, pero ella no durmió en toda la noche. Se levantó a las 4 de la mañana y empezó a ordenar la ropa de la maleta mientras me daba el coñazo. No sé ni cómo no la asesiné en el acto.

El resto de los días de la semana nos pasamos en la piscina, en el bar dentro de la piscina, tumbadas en las amacas o en la playa. Ah, que me olvido: y en los buffet libres que teníamos a cada rato llenos de comida. Obviamente, cuando volví me pesé y para mi asombro sigo igual. En serio, asombroso. Nos poníamos moradas. Entre la barra libre con todos esos cócteles riquísimos y tantísima comida... pensé que había traído por lo menos 3kg más.

Algo que añadir: Los morenitos desde luego son un incordio. Lo peor de ese viaje fueron los tíos. Por Dios! Pero qué pesados!!! Esas miraditas viciosas al servir las copas, "te voy a dar lo que necesitas, guapa",... Arghhhh, sólo de recordarlo me pongo mala. Y es que era continuamente. Si no era uno, era otro. Venían hasta a la mesa donde estábamos comiendo a darnos la brasa. Hasta que un día estábamos en la piscina y le pedimos a uno que pasaba por allí que nos sacara una foto. El hombre, con muchísimo gusto nos la sacó, pero después todo pegajoso empezó a meter fichas. Le dije que estábamos de viaje celebrando que hacíamos 3 años juntas. Me salió. Y el hombre, descaradísimo, se dio la vuelta y se fue. ¿En la República Dominicana está mal visto la homosexualidad? Porque a todos los que nos venían a dar el coñazo les decía que Jeny era mi novia y que nos dejaran en paz y algunos hasta nos miraban mal. Dios, qué efectivo era aquello, cómo no lo descubrí antes! Y desde entonces Jeny es mi "Churriiiii". Vaya risas a costa de eso...

También visitamos Santo Domingo. Vaya calor! Un par de horas más allí y mis tetas hubieran terminado derretidas! El canalillo era un río y las cejas un arrozal lleno de agua. Igualito (echándole imaginación... cuela...)

Otro día fuimos a Isla Saona, típicas excursiones de turistas... No estuvieron mal, pero nada que ver con la vidorra del hotel: comer, dormir y beber.

Después de una semana de vagueo volvimos a Madrid. Teníamos pensado pasar allí el fin de semana: llegamos el sábado por la mañana y el bus de vuelta salía el domingo por la noche.

El hotel lo encontramos rápido. O por lo menos más rápido de lo esperado. Asombrosamente, durante toda la semana no nos pasó nada. La mala suerte también se tomó sus vacaciones (bueno, algunas cosas pasaron, pero nimiedades comparando con lo que esperaba que pasara con Jeny al lado). Lo que no encontrábamos era la entrada del hotel. Si es que íbamos a una y la puerta cerrada. Íbamos al restaurante del hotel y cerrado... las escaleras mecánicas no funcionaban y había que cargar con esos maletorros...y ya de tal mala hostia que teníamos pensamos adelantar el bus y volver antes a casa. No sé cómo pero al final entramos a aquel puto hotel de mierda.

En cuanto estuvimos en la habitación me despeloté en seguida del calor que tenía (por subir las maletas a pulso y de la mala hostia que me hervía la sangre) y llamé a mi madre para decir que estábamos vivas en Madrid.

Le llamé también a Gaizka. Después de una semana ya tenía ganas de escuchar su voz. Dormir todas las noches con su brújula bajo la almohada me hacía añorarlo aun más. Le contamos las batallitas de Punta Cana y le contamos lo catetas que fuimos sin poder encontrar la entrada del hotel (En serio, vaya hotel de mierda. ¿No puede tener la entrada en el suelo como todos?). Y hablando y hablando...
-¿Venis de cena?
Y tras una mirada cómplice...
-Ok. Míranos el teléfono de la compañía de buses para que adelantemos el billete.

Y el sábado por la noche ya estábamos de juerga y de cena en nuestro pueblo con Gaizka. La noche no fue del todo buena, paso de entrar en detalles. Pero con Gaizka genial. Esa noche dormí con él y al día siguiente fuimos de compras a comprar botellas para hacer los cócteles como los de Punta Cana (nos trajimos las recetas). Le salió un Banana Mama excelente!

Ya seguiré otro día, que aun me dura la vagueza de Punta Cana y no me apetece pensar qué más contar.

lunes, 3 de mayo de 2010

De viaje hacia Punta Cana.

Mientras iba a Punta Cana comencé a escribir las cosas más detenidamente en ese larguísimo vuelo. Pensé que durante la semana tendría tiempo suficiente de escribir tonterías en un cuaderno como si fuera el blog, relatar el día a día etc. ... Pues va a ser que sólo he traído de vuelta a casa lo que escribí en el vuelo de ida. Nada más. Nos hemos dedicado a vaguear, qué bien nos lo pasamos! Dejo el comienzo. Cuando tenga tiempo iré contando lo que hicimos allí. Me agobia no tener tiempo para estas tonterías que para mí son necesarias. Necesito escribir.

"Estoy en el avión hacia Punta Cana. Aprovecho a escribir ya que éstos días apenas he tenido tiempo y he andado cansada. 9 horas y media da de sí como para reescribir la Biblia completa.

Como expliqué en el post anterior, éstos días entre organizar el viaje con Jeny, trabajar y estar con Gaizka no he estado en el típico estado semicomatoso encerrada en mi habitación.

Hace como 3 semanas saliendo de fiesta conocí a Gaizka. Fue mi Rídallahg al comienzo, un sueño, una ilusión. Cuanto más tiempo paso con él más me gusta. Tengo que admitirlo. Hasta el punto en el que lo estoy extrañando.

La noche que lo conocí le mencioné la frase "Algo en la boca que lleve rosa". En el mismo instante me dijo que no le decía nada pero al día siguiente me envió un dibujo de un cuento de vampiros: un dibujo idéntico a él con una rosa en los labios. ¿Qué tendrá él que ver con esa frase? Y su parecido con el Loko en algunas cosas que dice... A raíz de eso le pregunté a ver cuándo había decidido ir aquel sábado a aquellos bares. ¿Había sido por alguna extraña razón el que nos hubiéramos conocido? Él tenía planeado ir al cine y yo también había planeado ir al cine ya que Jeny tenía que quedarse con su abuela. Y terminamos conociéndonos en un cambio de planes. No he averiguado nada más sobre el asunto. Ya iré viendo qué tipo de preguntas hacerle sin tener que contarle todo.

Hace dos sábados, antes de mi cumpleaños, quedé como otras muchas veces con él y fuimos a un centro comercial. Lo típico: comida, cine, tiendas... y me regaló un muñeco para mi cumple. Un día perfecto. Me da tanta paz...

Y otra coincidencia o casualidad (cosa que no existe; las cosas siempre pasan por algo): Le encantan los animales y el otro día fuimos con mi perrita Eki de paseo.Hubierais visto cómo jugaba con ella y cómo la manejaba. En una tarde ya se la ganó. La perra terminó agotada y se quedó dormida. ¿He contado que me está enseñando a pelear? " Ojalá que nunca tengas que usarlo, pero si algún día van a hacerte algo quiero que sepas defenderte. Tú puedes darle una paliza a un hombre de 2m machacado en gimnasio; es cuestión de saber dónde dar. Tu cuerpo es algo que tienes que entregarlo cuando tú quieras y a quien quieras y nadie va a arrebatártelo." Total, que pierdo de todas todas y termino debajo de él en alguna posición en la que no tengo nada que hacer. Pero poco a poco voy poniéndole las cosas más difíciles, o eso dice. Se deja, está claro.Pero desde luego, si algún hijo de su madre viene a hacerme algo se va a llevar unas cuantas hostias. Eso sí: estoy cosida a moratones.

A lo que iba... me he perdido. El día en el que estuvimos los 3, Eki, Gaizka y yo, me dijo que había comprobado que no era la sustituta de su ex. Que necesitaba estar conmigo aunque sólo nos pasáramos la tarde abrazados sin hacer nada. Estar, símplemente. Que hacía meses que no sonreía hasta la noche en el que nos conocimos (yo le llamo "Kutre", todo esto me suena a telenovela) Me dijo que quería presentarme a la gente como algo más que una amiga. Que cuando me lo pensara le dijera algo. Me quedé descolocada: porque no esperaba estar con nadie y porque no tenía claro qué era lo que me llamaba tantísimo la antención en él.

De vuelta a casa en mi coche tenía puesto un CD de música variada. Comenzó a sonar la siguiente canción; yo ni siquiera le prestaba atención a la letra. Cuando terminó, me miró, volvió a poner la canción y me pidió que la escuchara. "Es que no sé cómo decírtelo, que yo te quiero amor.." No me acuerdo más de la letra concretamente. Hablaba de una chica que le gustaba y quería que ella fuera de él, que él la quería como algo más que una amiga. Increíble. "Eso es lo que quiero decirte, pero no literalmente". Pero eso no es lo más asombroso: La canción estaba ubicada en la carpeta 6 del CD, pista número 18. El 18 de junio son sus cumples.

Éste hombre no es fruto de "la casualidad". Tiene algo para mí, no es coincidencia el habernos conocido.

Ahora que voy con destino a Punta Cana, tengo una semana para descansar lejos de todo y todos. No tengo móvil. No me conoce nadie a excepción de Jeny. Nadie va a molestarme. Y lo que hace unos días era un lío ahora no lo es tanto. Le estoy echando de menos. Con sólo pensar que estaré 10 días mínimo sin tenerlo cerca me mata. Lo necesito. Por fin algo bueno. Aunque tengo que confesar que estoy acojonada. Porque confío en él. Porque sé que él no va a fallarme. Y eso me da miedo; se sale de la rutina. Le creo. Me da confianza. Sé que nunca va a hacerme daño intencionalmente. Y eso me da miedo, porque ya no es una persona más que entra en mi vida para unos días, me jode y se va.

Estoy viendo su sonrisa en mi mente y simplemente me fascina. A ver cómo transcurren éstos días lejos de él.

Pasando al tema de la Juani: Me felicitó por mi cumple. La daba por perdida desde navidades, le felicité y ni siquiera me contestó. Antes de eso siempre evitaba quedar conmigo. Así que me dije que tenía que olvidarla para siempre. Pero qué cojones, me hizo ilusión su sms. Y hablando salió el tema de los sms no contestados: me había contestado. Me había escrito más sms. Me había hecho llamadas perdidas. Y yo en ningún momento recibí nada de ella. ¿Qué ha pasado? Me dijo que vio al Loko y que habló con él. ¿Tendrá algún mensaje para mí relacionado con esa puta frase? Quedé en llamarla después de volver de Punta Cana. Tengo que averiguar qué pasa.

Vaya, después de volver de Punta Cana ya tengo algunos temas que arreglar.

El sábado anterior fui con Jeny, Gaizka y sus amigos a celebrar mi cumple. Hacía años que no lo hacía, ni me acuerdo de cuándo he celebrado por última vez mi cumple saliendo de fiesta. Me lo pasé genial, toda la noche riéndome. Gaizka vino conmigo a casa y después de ducharme pasé todo el domingo con él. Dormimos en su lonja... Tampoco voy a contar los detalles.

Ayer por la tarde quedé con él para despedirme. Fue un día genial. No volví a casa hasta la 1.30h y había quedado con Jeny a las 5.30h para salir de viaje. Me hubiera quedado toda la noche con él. Me prestó una brújula para saber siempre dónde estaba mi casa, él, y que cuando volviera se la devolviera. Así me vería una vez más. Y eso es lo que me da miedo: hacerle daño. Porque sé que no dice querer estar conmigo por simple capricho pasajero; es real. Así lo siento."



Dejo la canción de la que hablo más arriba.

miércoles, 21 de abril de 2010

Sin tiempo.

Joder, no tengo tiempo y la necesidad de escribir me está matando. Necesito aclararme las ideas: La Juani (de nuevo), Gaizka, finde celebrando mi cumple, con Eki en el monte, la lonja y el vino...

El 15 fueron mis cumples, 23 tacos, ya en breves con el inserso a Benidorm y al parque a echar migas de pan a las palomas. Fui a currar y poco más. Los regalitos chorra de mi madre, una comida en plan guay en casita y a tocarme la seta.

El viernes quedé con Jeny y Gaizka y fuimos a la playa a sacar fotos y a echar unas risas. Cenamos una pizza en un parque y poco más. Me gustó ese día.

El sábado salí con Jeny a echar unos vodkas. Nos juntamos con Gaizka y un amigo de él. Íbamos a ir los 4 a cenar y después de bares... pero terminamos directo en los bares. ¿Resultado? Que terminé con más vodka que sangre en las venas. Me lo pasé genial. Las fotos que sacamos aquella noche son de las de no enseñar a la familia; vaya caras... Al volver a casa Gaizka vino con nosotras, dormimos un rato en mi coche y después de que se me pasara un poco el pedo me duché y le llevé a su casa.

Pasamos el día en su lonja medio dormidos y de resaca. Desde aquel día no he vuelto a ir. Nos pilló su padre. Hay que ver... me pasa de todo. ¿Pero a quién no le ha pasado eso alguna vez? Fuimos a comer al bar de un amigo suyo, dimos una vuelta y vine a casa a las 21.00h del domingo.

La Juani, mi compañera de clase en la universidad, me envió un sms de felicitación. Me sorprendió. Era la última persona que me esperaba. La di por perdida hace unos meses... quedamos en que la llamaría a la vuelta de mi viaje para quedar a echar un trago. Dijo que sí, pero no me lo acabo de creer... Algo habrá. Tengo ganas de verla.

El lunes fui con Jeny a comprar las últimas cosas para el viaje. El viaje de los cojones. Hay que ver... Tengo ganas de ir, pero me agobia el pensar que voy con ella. Es como ir sola y encima a cargo de una niña de 5 años. No se entera de nada y tiene malísima suerte. Y encima siempre me pone a cargo de todo. Lo de hoy fue lo que hizo que me agobiara. Habíamos quedado en mi casa para meter las cosas de ambas en las dos maletas. Hacía años que no había venido (son 5 minutos en coche). Total, que llega a mi casa, sale del coche y dice:

- Ay Sil, que con los nervios de encontrar tu casa me he dejado la maleta en la mía.

No he podido parar de reírme en los siguientes 10 minutos. Y es así siempre. Una despistada. A ver si llegamos a nuestro destino, que lo veo difícil. Me agobia ir con ella.

Iba a hablar de Gaizka pero se me ha hecho tarde. Estoy hasta los cojones de no tener tiempo. Aburrirme como antes. Me gusta la soledad. Mañana lo volveré a ver. Ya quiero que llegue la hora.

El viernes por la mañana salimos de viaje. No vuelvo a casa hasta el 2 por la madrugada. Tendré esos días para pensar un poco y aclararme las ideas. A la vuelta me espera alguien y quiere una respuesta.

martes, 13 de abril de 2010

Una más: Eki.

El viernes pasado fui a casa de mi tía a por el nuevo miembro de la familia: Eki. Una perrita de un mes y medio, qué cabrona es! Me echo unas risas con ella, lo tendríais que ver cómo corre y cómo va aprendiendo cosillas...

4 meses sin Yaku. Aun no he ido a visitar el lugar donde lo enterré. No sé por qué no lo hago. Debería presentarle a Eki, va a ser su hermanita. Es increíble, pero todos los días lo pienso; todos los días me hace falta. Nadie va a ser jamás como él.

Os dejo unas fotitos del bicho:

lunes, 12 de abril de 2010

¿Qué tengo que hacer contigo si haga lo que haga voy a hacerte daño?

La semana pasada me habló mi ex por msn: "Elimíname de tu msn que sino no puedo eliminarte yo" (¿Es eso verdad?). Me dijo que para que no le hablara prefería no tenerme. Así que hice lo que me pidió. Me llamó ayer (¿?) para quedar; "Quiero hablar contigo y así me invitas a un café" (Sí que le echa morro). Me apetecía una mierda salir, pero fui a ver qué quería.

Fuimos a un bar a "hablar". Mejor dicho, a discutir. Le dije que pasaba de tener a alguien que me controlara tanto, que no quería nadie así. Que la amistad que había se fue a la mierda hace tiempo y que ya sólo quedaban las cenizas. Discutir. Discutir. Discutir. Silencio. Estuvimos una hora. Su cara desmejorada, sus ojos y esa mirada me hicieron mierda.

Cuando salimos del bar fui para el coche para llevarle hasta donde había dejado el suyo e irme a casa. Me dijo que no quería venir, que iría andando hasta allí. Que no quería venir. Que no. No le insistí más. Se fue y me fui.¿Para qué cojones me llama? ¿Para discutir y largarse? 3 metros para llegar a mi coche. Y aparece por detrás corriendo: "¿Todavía me llevas?". ¿A qué cojones estamos jugando? ¿Ahora no y después sí?

Le llevé a su coche y me dijo que nos fuéramos al cementerio para hablar (siempre íbamos allí a estar solos). Me preguntó qué era de mi vida, que ya no sabía nada de mí. Si seguía trabajando en el mismo lugar, si salía con Jeny, si me había liado con alguno... (¿para qué pregunta cosas que no quiere saber?) Le hablé de Gaizka. No tenía que haberlo hecho. Le pregunté qué era de él, si tenía pareja... Me dijo que sí, que le gustaba una. Me alegró un montón: por una parte porque ya era hora de verlo feliz con alguien y por otra para no tenerlo encima todo el rato. "La que me gusta eres tú, has sido la primera; la única". Y eso ya terminó de matarme: ¿Por qué no me pegas un tiro y terminamos antes? Coño, que no tengo ganas de verlo hecho mierda. Que paso de hacerle más daño. Que lo mejor es cortar por lo sano de una vez y que se olvide de mí. Y se lo dije así: Que lo único que le hacía era joderle, que pasaba de verlo mal, que me jodía. Que hiciera su vida, que buscara a alguien que le hiciera reír. Que si quería alguna vez llamarme para un café que iría, pero que estar viéndonos de contínuo no le iba a hacer bien. Que decidiera él. Y decidió que cada uno siguiera con su vida. Un adiós.Llegué a casa y ya estaba llamándome. ¿Y ahora qué? Pues más de lo mismo. Que no se había despedido bien. Que era mejor alejarse de mí. Que alguna vez me llamaría para ir a la playa... Y ahí quedó todo. Me dejó hecha polvo. Su puta mirada. En serio que en aquel bar de mierda casi me da por llorar cada vez que le miraba a la cara. No podía. Me daba pena verle así, como un trapo viejo tirado en el suelo y pisoteado. Y soy yo la que le hace sentirse tan mal. Soy de lo peor.

Éstos días seguí quedando con Gaizka. El sábado después de trabajar quedé con él y fuimos al centro comercial. Comimos y fuimos al cine a ver una peli chorra. Pronto son mis cumples y me regaló un monigote. Me da mal rollo que me regalen cosas, en serio. No me gusta. Me siento rara. Me dijo que éste año celebraría mi cumple (se me hace raro, nunca tenía con quién celebrarlo excepto la típica cena con mi ex). Así que le dije que le invitaba a cenar, a él y a Jeny. Cena, juerga y más juerga. Hace años que no salgo de juerga para celebrar mi cumple. Me hace ilusión. Dice Jeny que invite a Sarai (a la que hay que suplicar para que salga y después nos hace esperar una hora en la parada del tren porque está cansada ¬¬) Le dije a Jeny que le diría el plan y que si quiere que venga, pero paso de insistir. La verdad que me la sopla si viene o no. Con tal de que estén Gaizka y Jeny ya estoy contenta. No quiero escuchar a alguien quejándose del IRPF en la cena de mi cumple. Que haga lo que le de la gana.

Kutre, así se llama el bicho que me regaló Gaizka. Nuestras tonterías... Chorradas.

Jeny es una de esas personas que te lo cuenta todo, y si ves que esconde algo enseguida se lo sacas. Me la encontré ayer en el msn y sin preguntarme nada me dijo que Gaizka le había dicho que pensaba organizarme una fiesta con sus amigos, el Dj etc y que le preguntó a ver si le ayudaba. Obviamente le dije que no hicieran nada. Leches, que no quiero nada, me conformo con que estén los dos en una cenita y ya, qué ganas de complicarse. Si es que les doy más trabajo... Ya voy contenta con el monigote que me regaló Gaizka el otro día. No me hace falta nada más.

Seguiré escribiendo en otro momento, ahora me voy a dormir que es tarde y mañana seguramente será mi último día de trabajo. A ver qué me dicen. Quier quedarme un poco más. A ver si la zorra a la que estoy sustituyendo se cae por unas escaleras y le escayolan ambos brazos. Que le jodan.

miércoles, 7 de abril de 2010

Caí.

Había quedado con Jeny en que el sábado saldríamos de fiesta pero me llamó por la mañana diciéndome que había ido con su abuela a urgencias y que tenía que quedarse con ella; que ya sandríamos en otro momento. A la tarde ya me había vuelto a llamar que su prima se quedaba con la abuela y que nos íbamos de fiesta.

Fuimos a cenar y seguido a los bares: vodka y 43 cola. Bailar, beber, conocer gente... En uno de los bares vi al chico pesado de la camiseta rosa que había insistido en querer conocerme hasta el cansancio, al cual no agregué al msn. Me vio, se puso un metro detrás de mí mientras sus amigos se fueron al fondo del bar pero no me dijo nada. Menos mal. El segurata del bar, un moreno cachas y unos amigos de él empezaron a invitarnos a chupitos. Era el mejor bar de la zona, donde ponían la mejor música, pero como no los podíamos quitar de encima nos fuimos a otros bares. Aburridas de la mierda de música volvimos al mismo bar, pero nos fuimos al fondo para no juntarnos con el segurata. Unos tíos empezaron a sacar fotos a Jeny y terminamos haciéndonos amigos de ellos. Eran el jefe del bar, camareros, gente que trabajaba allí, amigos de ellos... Y uno de esos amigos era Gaizka. Me fijé en él. Era Rídallagh. Empezamos a hablar. Su mirada, su físico, sus palabras... Era Rídallahg. Y tenía un aire al Loko en sus frases.

La sonrisa de Gaizka, la misma que hace que me quede mirándolo tanto tiempo...

Pasamos con ellos el resto de la noche y fuimos a coger el tren de las 4h. Rídallahg nos acompañó. Perdimos el tren. No había taxis. Los bares estaban cerrados. Esperamos al tren de las 6h. Y en ese rato Rídallahg pasó a ser Gaizka. Tienen muchas similitudes en la manera de ser. Físicamente son muy parecidos. Pero Gaizka destaca sobre Rídallahg.

Bajamos del tren y fuimos a la parada de autobuses para ir a casa. Jeny se bajó en su pueblo. Yo seguí para adelante para acompañar a Gaizka a su parada de autobús porque vivía aun más lejos y ni siquiera sabía si podría ir. Yo tenía coche, pero no podía conducir para llevarlo (30 minutos). Dimos un paseo, fuimos andando hasta el pueblo de Jeny (unos 3km para atrás de nuevo), compré el pan y el periódico y me lo llevé a casa. Me duché y lo llevé al suyo. Pasé el día con él en su garaje.

Nunca nadie me abrazó como él lo hizo. Seguro que más de una mente pensó que pasamos el día dale y dale, yo también lo pensaría. Pero no pasó nada. Me respetó en eso. No soy capaz de desnudarme ante alguien con quien no tengo confianza; así que pasaba de follarme al primero que encontrara. Llegué a casa a las 21.00h del domingo.

A la mañana siguiente salí de paseo por mi barrio y me envió un sms para ver qué hacía por la tarde. Terminé de nuevo en su pueblo. Pensé en volver pronto a casa porque al día siguiente me tocaba ir a trabajar. Las horas se me pasaron volando. Sus ojos pueden conmigo y su sonrisa me fascina. Me encanta que me abrace. Y sus besos... Hasta que me avisó que eran las diez de la noche pasadas y que aunque le jodiera decírmelo no veía justo no decírmelo porque se dio cuenta de que no me había enterado de la hora que era. Así que me fui. Me hubiera quedado toda la noche en aquel bar, en aquella mesa escuchando su voz y su risa...

Fui a trabajar con un sueño horroroso. "Si quieres cocinaré para ti".

Vino a mi casa y cocinó para mí. Pasó la tarde entera conmigo. Le dejé un libro, así que volveré a verlo aunque sea una vez más.

Me da confianza. Me gusta estar con él. Me gustan sus palabras.... Y eso no es bueno. Porque no es que me caiga bien como otro cualquiera. Es alguien de quien me podría volver loca y con cara de gilipollas cuando desaparezca como lo hace todo el mundo. Me da miedo. Pero no soy capaz de decirle que no quiero volver a verlo. Porque quiero volver a verlo. Y tampoco quiero hacerle daño a él. Es lo último.

lunes, 5 de abril de 2010

Mi Rídallahg.

Me da miedo.

Tengo sueño, son las 23.45 y mañana me levanto a las 6h para ir al trabajo. Ya se me terminan mis días libres de Semana Santa. Habíamos planeado salir de fiesta el sábado; Jeny y yo. Al final me envió un sms diciendo que no podía, que había ido con su abuela a urgencias y que prefería no salir.

Pero Jeny es Jeny y terminó llamándome para que saliéramos. Fuimos al pueblo de uno de los Homo Horrendus y el cansino de camiseta rosa (Que por cierto, me crucé con él, me vio, se puso en la barra un metro detrás de mí y no me saludó. Ya le costó marcharse, menos mal que no vino...).

Me quiero ir a dormir, sólo necesitaba escribir un poco pero no quiero quedarme hasta tarde. Ya lo escribiré. Conocí a mi Rídallahg. Y al Loko. En una persona. Físicamente igual que Rídallahg, hablaba igual que él, esa mirada firme, sus frases, su cuerpo, su cara... Igual. La manera de ser igual que Rídallahg. Y muy parecido al Loko. Desde que le conocí la noche del sábado en un bar como a otros tantos he pasado casi todo el tiempo con él. Llegué a casa a las 21.00h del domingo, estuve en su casa. Hoy quedé con él (sin estar borracha, raro en mí quedar con un casi desconocido). Pensaba volver temprano, sobre las 20.00h, quería ver una película y estar tranquila actualizando el blog y pasándome por los vuestros...

- Me jode decírtelo, pero ya son las 22:00h pasadas.

Se me pasó la tarde volando. Y en realidad no quería que acabara. No quería volver a casa. Ahora mismo volvería a su pueblo, a aquel bar, con una coca cola y mirarlo. Me da paz. Estoy cómoda con él. Me gusta cómo es. Y eso me da miedo. No debería ser así. Nadie ha llamado tanto la atención en mí como lo ha hecho Gaizka. Desde el principio me dio confianza. ¿Porque me recordaba a Rídallahg? ¿Porque el alcohol que llevaba encima me hacía pensar que el que tenía delante era Rídallahg? ¿Rídallahg? Mierda. Pero no, ya no siento que esté con él. No es él. Es Gaizka y no Rídallahg. Y me siento bien con Gaizka...

Y me da miedo. Mañana vendrá a casa a comer.

Actualizaré como quería hacerlo; espero. Buenas noches.

P.D: Estoy contenta.