Tengo mal genio. Es todo.
, la materia ni se crea ni se destruye, se transforma.
¿Pero qué es el mal genio? ¿Se puede considerar materia? ¿Energía? Porque comprobado está, que esa teoría a veces me funciona. ¿Y la mayoría de veces qué pasa?
Hará cosa de un par de meses tuve un día de perros. TODO me salía mal. Eran cosas insignificantes, que al juntarlos todos mi mal genio estalló. Se me quitaron las ganas de hacer cosas, cogí el coche y me fui a casa mientras me salía humo de las orejas.
Y me dije, qué
cojones, ya que me han salido mal las cosas, vamos a
joder a otros. Y bien sabido es lo odiados que son los camioneros, tractores, ancianos al volante y todo ser lento en la carretera. Fui a 60km/h en un tramo permitido a 80km/h (pero que normalmente la gente va a 90 o 100). Cuantas más veces me daba las largas el coche de atrás menos cabreada estaba. Y al revés, más cabreado estaba él viendo que seguía a la misma velocidad y que su insistencia no funcionaba. Por lo tanto, el cabreo no desaparece, pasa a ser de otro. Y yo se lo regalé por completo a aquel señor que tras desviarse por un camino paralelo al mío me dio un
bocinazo, me miró con las venas del cuello
hinchadísimas y me sacó el dedo medio. Ahí puedo decir que ya no quedaba ni pizca del cabreo que me dominaba. Ahora era suyo.

Pero no siempre se encuentra tan fácilmente alguien a quien hacerle tal regalo. Y otra cosa, ¿Quién me lo pasa a mí?
Hay cosas que enseguida me ponen de mal genio. Como los ruidos fuertes. Y eso incluye el ruido que hacen los niños, unos padres
porculeros que les permiten todo y encima añadimos globos al asunto.
Ayer fui con
Gaizka a cenar a una
pizzería. Desgraciadamente allí había diabólicos niños haciendo esos sonidos estridentes, padres con voz de pito
gritando y encima, haciéndoles
globitos. Hay que
joderse. Deberían prohibir los globos.
Y yo cada vez estaba más roja de la rabia cuando esas niñas del Averno pasaban por al lado de mi mesa corriendo y gritando.
Cuando
esplotó un globo fue cuando los ojos se me inyectaron en sangre y por encima de aquel bullicio de ruidos se escuchó un desgarrador grito. El mío, claro. El demonio que llevo dentro, que no aguantaba más a esos desgraciados de mierda que me estaban haciendo dolor de cabeza.
Yo estaba de espaldas a la mesa de ellos, pero
Gaizka me dijo que me miraron como si de una loca se tratara. Pues sí, estoy
pirada, y si por mí fuera hubiera quemado a esas niñas asquerosas y a esos padres amorfos en la hoguera para que dejaran de hacer tantísimo ruido.
Parece ser que cayeron en la cuenta de que estaban haciendo ruido y mandaron a callar a los niños. Por un momento dejó de haber tanto ruido, pero ¿qué se puede esperar de unos seres del Averno como esos?

A veces pienso que estoy realmente
pirada, pero me quedé la mar de bien después de aquel grito ensordecedor.
Cada vez que esas niñas se acercaban a nuestra mesa con sus
globitos de las pelotas enseguida se oía la llamada de los padres para que fueran donde ellos. Se estaban acercando demasiado a la zona peligrosa.
Para que se me pasara del todo el mal genio me compré un libro, qué
cojones.
Entonces, en ese caso, ¿el cabreo a donde quién fue? ¿Se transformó en grito y libro? No me suena demasiado bien.
¿No os pasa que tenéis ganas de hacer algo, veis algo
decepcionante, y se os quitan las ganas?
Y juro que intento que no me pase, pero no puedo evitarlo.
Siempre que llamo a
Gaizka, da igual la hora que sea, siempre le pillo en la cama. ¿Cómo puede ser eso? Le llamo a las 11h, está en la cama. Bueno, tampoco está tan mal, sólo son las 11h. Le llamo a las 13h y está en la cama.
Joder, que es medio día. Le llamo a las 15.30h y en la cama. Esto ya es el colmo.
Hoy iba a ir a su casa a ver unas
pelis, pero le he llamado a las 15.30h y lo pillo en la cama.
Directamente ya se me quitan las ganas de ir. Y no sé por qué. Pero esa imagen de vago no lo soporto.
Vago y desordenado. No tiene horarios. No hace las cosas como los hace la mayoría de la gente. Se salta las cosas, lo hace todo al revés... y el desorden me puede. No me gusta. Es superior a mí. Yo después de levantarme tengo que desayunar, sino no tengo buen día. Es como si me faltara algo. Y al medio día como y a la noche ceno. Pero eso de despertarme a las 13h, no desayunar, comer a las 15h, y volver a tirarse a la cama... no sé, pero no puedo. Admito que algún día lo he hecho, pero él lo hace siempre. Y no me gusta.
¿Pero porqué
cojones me importa lo que haga con su tiempo? Si yo me he pasado la mañana
tranquilamente leyendo un libro de Dan
Brown,
cojonudo por cierto, y él lo ha pasado durmiendo. Pues bien. ¿Y qué?
Pues que no soporto ese desorden horario. Me altera. Y se me quitan las ganas de verle.
¿Por qué?