sábado, 13 de abril de 2013

Mi semanita en Alicante. PARTE I

LUNES 1 DE ABRIL

A las 3:30 de la madrugada me sonó el despertador, me duché para quitarme el sueño, me vestí y salí para Alicante. Estaba de los nervios, tenía que conducir 8 horas, iba a ver a Chico de Bolsillo esa misma tarde...En fin, cuando llevaba 4 horas conduciendo paré a llenar el depósito y seguí otras 4 horas... a las 12 del medio día ya estaba entrando en Alicante.

Yo para conducir soy como el culo, más que nada en ciudad, en autopista no me importa. Me equivoqué varias veces en algunas rotondas, sudé tinta pero al final encontré el hotel. Dejé las maletas en la habitación y el recepcionista me explicó cómo llegar al Parking de hotel, 3 calles más arriba. Le metí la dirección al gps porque tengo la orientación en el culo... y en una de estas que te dice "gire a la izquierda en no se cuantos metros..." Pues voy yo y me meto en dirección contraria, justo se pone verde el semáforo para esos coches y todos viniendo para donde yo estaba, pitando... vamos, una liada, que allá a donde vaya la tengo que montar gorda. Salí del percal aquel, llegué al parking de los huevos, me sequé el sudor de las cejas y del alma que ya de los nervios me lo tuve que escurrir y me metí en la bañera a relajarme.

Quedé con Chico de Bolsillo después de comer, así que me dio tiempo a descansar un poco. Me desperté de la siesta, cogí la mochila de la cámara y salí a dar una vuelta hacia el puerto, y cuando Chico de Bolsillo estuvo al llegar quedamos en la entrada de un hotel que me quedaba cerca.

Yo llegué antes que él y él llegó en moto...bajó, nos cruzamos las miradas, recé al altísimo para que no me pusiera roja y me dejara articular al menos un hola y se puso a aparcar la moto de espaldas a mí... Con esa ropita ancha, con el tiro de los baqueros tan bajo y la chaqueta con 3 tallas de más... parecía un muñequito!!!! Estaba monísimo...

Se quitó el casco, nos quedamos uno frente al otro sin decirnos nada en uno de esos silencios incómodos y me dio dos besos un tanto...raros. No sé, estaba como.. le doy dos besos, bastará con un hola... tal vez le de la mano?? Hasta que él me dio dos besos pero ninguno de los dos sabíamos qué hacer. No sé, un encuentro extraño, vaya.

                                          En el hotel Gran Sol nos vimos por primera vez

Empezamos a caminar sin rumbo, él hablaba de algunas cosas (no me preguntéis de qué, porque no me acuerdo, creo que en esos momentos estaba más en mi mundo que escuchándole) y terminamos entrando a un 24 horas a comprar una botella de vodka (por Dios! qué falta me hacía esa botella!!!) y fuimos a su local. Estuvimos los dos solos un rato bebiendo, él hablaba y yo pues en mi línea, no soy de muchas palabras, ya se lo había advertido, y hasta que el vodka me empezara a hacer efecto me tenía que sacar las palabras con sacacorchos. No sé porqué cojones me pasa eso, cómo me gustaría poder hablar de cualquier tema con quien sea y donde sea... en serio, porque me pongo a pensar que no digo nada, y busco algo que decir pero no me sale nada, en esos momentos tengo la mente en blanco, sin palabras, y me doy cuenta de que no digo nada, solo asiento, y que la otra persona se aburre, y me pongo a pensar qué cojones decir y no me sale nada... y así hasta el infinito, un círculo vicioso, lo cual hace que me bloquee y ya de ahí se me hace imposible salir. Imaginaros si eso me pasa con él, que llevaba un tiempo hablando por facebook todos los días... con alguien a quien no conozco cómo sería. Una odisea. Lo raro es que no siempre me pasa... Me pasó con los amigos de Chico de Bolsillo, pero otro día fui a otro sitio a visitar a otro amigo y con los de su local era diferente rollito... No sé, ya llegaré a eso.

Total, que estuvimos en su local bebiendo y hablando y cuando me empezó a subir un poco el vodka me llevó a un bar donde estaban sus amigos. Tomé otro vodka allí (sí, un lunes por la tarde, pero lo necesitaba, en serio) y volvimos todos al local. Yo ya casi no veía ni lo de delante y hablaba hasta por los codos. Me estuvieron explicando cómo se hacían las canciones (Chico de Bolsillo es Dj y sus amigos hacen letras y las cantan) al final de la noche terminé de nuevo a solas con Chico de Bolsillo en el local.

Ya del pedo que llevaba ni me acuerdo de muchas cosas, sé que estuvimos un buen rato tumbados y abrazados, pero no nos liamos ni nada y después me llevó en su moto al hotel, me metí en la bañera y me quedé frita hasta que me despertó un whatsapp de él diciéndome que ya estaba en casa y que a ver qué tal estaba. Me metí a la cama y caí en la inconsciencia.

3 comentarios:

Seda dijo...

Hija mia, el higado no se te va a inmutar mas porque fuera lunes que pq fuera sabado, eso de la excusa del finde xa emborracharse es una glipollez. Te hacia falta ese copazo y te lo tomaste, pues bueno!! es normal, creo que hasta una chica extrovertida se habria sentido rara en esa situacion. La cosa es que se te dio de puta madre la semanita y llegaste sana y salva a pesar de tus hablidades automovilisticas XDDD

Alice dijo...

Ooohhh!!! Yo quiero ya la segunda parte...
Dos cosas en las que coincidimos (¡lo siento por ti!): soy un desastre también conduciendo por ciudad, me pongo tan nerviosa que soy capaz de meterme en el carril de la izquierda y no darme ni cuenta; cuando conozco a alguien que me gusta/gustaba/puede gustarme se me aturulla la conexión cerebro-boca, o no digo nada en absoluto y comienzo a sudar en frío por no saber qué decir o suelto cada tontería... y encima el alcohol me hace llorar, así que ni al vodka puedo recurrir!
Bueno, la historia promete, no tardes mucho en contar el resto, ¿vale?, que nos dejas con la miel en los labios.
¡Un beso!

Michelle Grey dijo...

Jajajajaja qué bueno. A mí lo de la orientación también se me da fatal, pero nunca cometo infracciones. Es normal si es un lugar en el que nunca has estado... tómalo así. Eso sí, después de dar vueltas y vueltas y de conocerme la ciudad, logro llegar donde quería XDDDD hay que irse quedando con detalles.
Sobre lo de hablar a mí también me pasa; cuando estoy con alguien y no tenemos más en común que ir a la universidad, no sé de qué coño hablar... y veo a la demás gente que se cuentan sus historias personales, que tienen gustos en común (conciertos, fiestas...), que han hecho vida fuera de la uni... y me pregunto ¿cómo? yo aquí, con estas chicas, y no sé qué decir... pregunto qué tal el finde... tienes hermanos? pero la conversación no da más de sí.
Sin embargo con mi novio soy una cotorra, le cuento hasta el último detalle de lo que me pasa jajajaj lo analizo todo, critico, alabo... qué pesada. Supongo que es cuestión de coger confianza, sentirte cómoda. Y lo que hiciste, fue muy arriesgado!! Ya seguirás contando :)