SÁBADO 6 DE ABRIL
Despertar con él y quedarnos abrazados un largo rato. Besarlo suavemente, acariciarlo. Tenerlo para mí... Puedo decir que los mejores momentos de esa semana fueron esos en los que estuvimos tan cerca el uno del otro.
Aunque tuviera la regla tuvimos sexo igual. Como él mismo decía, la ducha está para algo, y me dio la suficiente confianza como para que no me importara demasiado, aunque en una ocasión tuvimos que dejarlo porque empecé a manchar demasiado y me dio mal rollo. Y aparte él seguía sin encontrarse bien, empezó con dolores fuertes de cabeza cada vez que hacía algún esfuerzo... Y entre que podía ser del mono, de alguna subida de tensión, era diabético super mal controlado (las broncas que se llevó para que siguiera bien el tratamiento, en serio, me jodía un huevo que no se cuidara. Ahora le recuerdo cada vez que le toca tomarse la pastilla y le intento convencer que no tiene que comer cosas con azúcar, que se tiene que cuidar... Me dice que desde que me conoce se cuida más y que está agradecido por ayudarle a llevar bien el tratamiento). El dolor de cabeza se le pasaba en un rato y volvía a estar medianamente bien, pero el malestar ese le duraba el día entero, decía que se encontraba raro. Que la anterior vez que intentó dejar de fumar que no se encontraba tan mal, que tenía que ser otra cosa.
A las 13h tenía que entrar a trabajar y cuando se le pasó el dolor de cabeza salimos a desayunar algo. Le encantan las tostadas con aceite y sal. Desayunaba eso, y una coca cola con hielos. Joder, en serio, no he conocido a nadie que desayune coca cola. Aparte, que si por él fuera, estaría bebiendo coca cola las 24 horas del día. Una bomba de azúcar, vaya. Y él diabético. Buena combinación...
Esa mañana al haber compartido la noche con él y al haber usado mis cosas nos dimos cuenta de que coincidíamos en algunas cosas: A mí me gustan los desodorantes de hombre y justo llevé dos y eran los dos que él usaba. Le dije que aparte de los desodorantes, también me gustaban los perfumes de hombre, y que aunque ya se me acabó, en una temporada usaba el de Jean Paul Gaultier. Él también, y en ese momento se le había gastado y estaba usando uno que le habían regalado. La comida favorita de ambos era el arroz. Daba igual si paella, arroz blanco con tomate... no importaba, viviríamos a base de arroz y tan contentos... Pequeñas coincidencias.
Después de desayunar fuimos a dar un paseo y después se fue a trabajar. Quedamos en que me prepararía una pizza que no tenían en la carta pero que a él le encantaba y que me la traería al hotel. Yo de mientras me fui a dar una vuelta y a comprar algo para picar con la pizza. Cuando volví al hotel, me puse el pijama, saqué la silla al balcón y me puse al sol a tostarme un rato. ¡¡Me hacía falta el sol!! Este invierno al norte de España se está haciendo larguísimo, estoy hasta las pelotas del mal tiempo...
Chico de Bolsillo llegó media hora antes de lo esperado, que le dieron permiso para salir porque no tenían muchos pedidos en ese momento.
Comimos y no me acuerdo ya si tuvimos sexo o no en ese momento, pero vaya, que desde que se quedó conmigo todo el tiempo en el hotel... la verdad que me lo pasé genial. Volví a casa sin telarañas.
Por la tarde, a lo lejos comenzaron a aparecer unos nubarrones tremendos. Yo quería aprovechar el sol y quería ir a la playa. Chico de Bolsillo me dijo que me llevaría, nos vestimos rápido, cogimos la moto y me llevó a la playa pero no llegamos a entrar a la arena porque le daba manía de entrar con ropa a pisar la arena. La verdad es que tiene manías un poco raras, es gracioso el hombre. Me prometió que si al día siguiente hacía buen tiempo que cogería un bañador y que me llevaría a una playa en San Juan y que metería los pies al agua. Yo más feliz que una perdiz. También me dijo que esa noche me llevaría de bares porque el día anterior llovió y como me prometió llevarme y no nos apeteció pues que esa noche me llevaba.
Fuimos a su casa a por el bañador y a por unos rotuladores y papel. Él quería que subiera para saludar a su madre y fui. No estaba en casa. El segundo intento de que nos conociéramos y me libraba de todas todas. Los rotuladores los cojimos para hacerme un dibujo en el hotel. De joven le gustaba hacer graffitis y de hecho le salen genial. Estuvo un buen rato en casa buscando las cosas y demás, con la coña de que estaba haciendo tiempo para que a su madre le diera tiempo de llegar (en plan con la coña para tocarme las pelotas, porque sabía que a mí eso de conocer a su madre me daba un poco de palo).
No llegó. Bajamos de su casa y nos montamos en el coche. Iba a arrancar y justo aparece su madre paseando con una vecina. Se estaban alejando de la casa y él fue corriendo hacia ella a saludarla y la trajo a donde estaba yo. Una señora encantadora, la verdad. Super adorable.
De su casa volvimos al hotel con todas las cosas y empezó a hacerme el dibujo. Estuvimos allí un rato y salimos a cenar. Nos echamos unas risas en la cena. Era un buffet libre y los postres la verdad... dejaron mucho que desear. En general todo dejó mucho que desear pero vaya... Él cogió helado, de esos que coges una taza, aprietas un botón y te sale el helado de la máquina. Como el de los fresisuis del badulaque de Apu, el de los Simpson. Se le ocurrió coger el de chocolate y la máquina hizo un ruido sospechoso antes de soltar un poco de helado medio derretido que más parecía... mierda. Me lo enseña, lo miro, me empiezo a partir el culo y le digo, "anda, para no destacar, el helado va a juego con lo que has dejado en el baño". Partiéndonos el culo a tope. Yo cogí un cacho de bizcocho que estaba cortado más fino que un folio. Casi transparente. Lo cogí con las manos de una esquina, se me rompió, y acabé haciendo una especie de malabarismos para coger todos los cachos en el aire antes de que tocaran suelo. Joder, risas a más no poder, nos lo pasamos genial.
Y de ahí nos fuimos a dar una vuelta a la zona de bares, pero en plan paseo, no fuimos de fiesta. Y después del paseo me esperaba otra noche con él. Cómo echo de menos dormir abrazada a él... lo que daría por otra noche así...
1 comentario:
Jajajajaj me pasa lo mismo con desodorantes y colonias, uso de hombre xD adoro black xs men :) mi novio encantado, nunca se lleva nada cuando nos vamos por ahí, ya se abastece con mis cosas.
Qué momentos tan bonitos... conectásteis muy bien :)
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