martes, 16 de abril de 2013

Mi semanita en Alicante PARTE V

VIERNES 5 DE ABRIL

Para estar el mayor tiempo posible conmigo pidió libre los días de entre semana y sólo le tocó trabajar de 13h a 16h el viernes y de 13h a 15:30h el sábado.

Amanecí sola en mi habitación a la espera de que dieran las 16h para ir a comer con él. Cogí la cámara y salí a dar un paseo por la ciudad, a sacar fotos de los lugares en los que había estado con él, a comprar un regalito a Jeny, Saray y Sam y a que me diera un rato el sol.

Pateé todo Alicante, me compré una camisita monísima a cuadros y una camiseta azul. Me aburrí de estar de tiendas, compré unos frutos secos y fui a un banco en el puerto a sentarme al sol. Estuve un buen rato allí, que casi me quedo dormida al calorcito... así que decidí irme al hotel a descansar un rato porque había quedado con Chico de Bolsillo en recogerle de su trabajo cuando saliera.

Me tumbé un rato a ver la tele y cuando eran las 15:55 abrí la puerta de la habitación para ir a su trabajo, se abrió el ascensor y salió Chico de Bolsillo de allí, que justo tenía su último pedido de pizza para llevar a mi hotel, había parado en mi piso porque intuía que en ese momento yo estaría saliendo de mi cuarto. Le acompañé al piso donde debía hacer la entrega, bajé con él y después nos vimos en su trabajo. ¡Qué casualidad! Abrir la puerta del cuarto al mismo tiempo que se abría la puerta del ascensor y encontrarme con él. Eso no sale así ni planeándolo.


Cuando se cambió, volvimos a mi hotel a dejar su maleta con las cosas que traía para quedarse conmigo y fuimos a comer al KFC. Nunca había comido allí. Gaizka siempre me hablaba de esos lugares, que estaría bien ir y bla bla bla pero donde yo vivo no hay ningún local de esos. Me acordé de él cuando estuvimos comiendo allí, le hubiera gustado estar, y pensé que tampoco era gran cosa, pollo empanado, sin más.

Chico de Bolsillo no se encontraba bien, andaba con dolor de tripas, frío, cansado... No sé, se encontraba raro. Pensamos que podía ser del monazo que llevaba encima de estar dejando de fumar, desde el miércoles que terminó sus dos últimos porros no había vuelto a fumar nada más. Comimos, vimos que el cielo estaba más negro que el sobaco de un grillo y nos fuimos al hotel antes de que empezara a jarrear.

Fue estar llegando y empezar a llover. Una tarde oscura, mucha lluvia y una grata compañía con quien pasar las horas.

Esa tarde ya sí que follamos. Al fin. Me había bajado la regla pero casi nada, me había dado tregua. Me duché, le saqué brillo al chichi y no manché nada, como si no lo tuviera. Al anochecer fue cuando empecé a tener algo de dolor de tripa, no cené para que no me diera más y por lo menos dentro de las gafadas, algo me salió medianamente bien.

El sexo en sí no fue lo mejor del mundo mundial. Estuve muy agusto con él, eso sí, pero que él no se encontrara demasiado bien, la preocupación de empezar a manchar y liarla y entre que estaba un pelín cortada pues es lo que pasa, pero de todas formas fue un momento muy agradable. Cómo me gusta este tío... en serio. Ahora que han pasado unos días desde que volví, pienso en él y me encanta cómo es...

Esa noche dormimos juntos y despertarme con un beso suyo y abrazarlo fue una sensación que no sé cómo describirlo... pero en una palabra puedo decir que fue GENIAL.

2 comentarios:

Alice dijo...

¡Me alegro por ese genial!
¿Volverás a verlo?
Un beso, guapa.

Michelle Grey dijo...

¡Qué bonito! Aunque siempre se espera de la primera vez (con alguien) algo espectacular... todos sabemos que no es así jajaja