jueves, 18 de abril de 2013

Mi semanita en Alicante PARTE VII

DOMINGO 7 DE ABRIL

Fue despertarme, ver el sol, ponernos el bañador y salir pitando para la playa.La temperatura no llegaría a 20 grados, pero nos pusimos en la arena con el bañador. Corría un vientecillo frío de la hostia y Chico de Bolsillo el pobre estaba sufriendo. Nos echamos unas risas del frío que estábamos pasando, pero como me había prometido ir a la playa allí que fuimos. Así tengo carne de gallina en la foto... ¡madre mía! Ya lo de meterse al agua si es que no llovía no lo cumplimos... demasiado frío con el vientecillo de los cojones. Así que allí nos quedamos, tumbados en la arena y abrazados hasta que con sus besos la temperatura empezó a subir...

No aguantamos demasiado tiempo allí, así que nos fuimos a desayunar gofres con chocolate y crepes con nata. De muerte.

Nos pusimos hasta el culo de guarrerías así que terminamos en el hotel descansando antes de volver a salir a comer. El domingo fue el día de comer hasta reventar.

Comimos en un chino, nos pusimos hasta el culo de nuevo y volvimos otra vez al hotel. Básicamente a terminar lo que no terminamos en la playa... Bufff... sólo de recordar esos momentos con Chico de Bolsillo se me va la pelota... Me encanta este hombre...

Ya era mi último día en Alicante y sólo de pensar que no volvería a tenerlo más me daba el bajón. Estuvimos gran parte de la tarde abrazados, con la tele puesta y con la mente en otra parte. ¿Por qué cojones la gente que quiero tiene que estar tan lejos? Lo necesitaba... Había llegado a un punto sin retorno, a ese en el que al darte cuenta de que al día siguiente a esas horas estaría volviendo a la soledad de mi casa hacía que me doliera el pecho, como algo que oprime. Ya no podría besarlo, ni abrazarlo, ni tocarlo, ni echarle agua caliente por la espalda en la bañera, ni ir con él a pasear, ni tumbarnos en un banco del parque al sol, ni verlo sonreír...

Se terminaban esos días tan bonitos que pasé junto a él. Todo se acabaría en unas horas. Y a partir del día siguiente sólo me quedarían los recuerdos. Unos recuerdos que en la soledad de mi habitación recordaría una y otra vez. Echándolo tanto de menos...

Salimos a dar una vuelta por Alicante, el último, y fuimos a la heladería que me llevó a comienzos de semana. Recorrí esas calles por última vez.

Ya de nuevo en el hotel terminó de hacerme el dibujo mientras yo hacía las maletas. Nos fuimos pronto a dormir para aprovechar el día siguiente ya que al medio día saldría para casa.

Daría cualquier cosa por volver a dormir en sus brazos. Lo extraño tanto...

LUNES 8 DE ABRIL

Nos despertamos pronto y aprovechamos para poder estar juntos por última vez.  Estuvimos hasta las 10 en la habitación, salimos a desayunar y después saqué las maletas del hotel. Fuimos a comer a su casa, su madre nos hizo una paella que estaba riquísima y después salí con él por su barrio. Me quedaba algo más de una hora antes de volver a casa. Anduvimos un poco y nos sentamos en un banco. El resto de la hora lo pasé encima de él, abrazándome fuerte y al final no pude evitar que me salieran un par de lágrimas cuando me dijo que me echaría de menos. Juro que intenté no llorar, y por lo menos no me puse allí llorando como una loca, pero vaya... que terminamos los dos con llorera.

Vaya par... Yo llorando y después él...

Me acompañó al coche, me dio un último abrazo y se despidió con un "te quiero".

3 comentarios:

Bittersweet Vermillion dijo...

Tu semana no podría haber estado mejor. Y el relato tampoco: me ha gustado mucho, y me alegra que Chico de Bolsillo haya colmado tus expectativas. ¿Cuándo lo vuelves a ver?

Un abrazo.

Alice dijo...

¡Mira que a mí esto del amor y semejantes me suelen dar dentera, pero esta historia es muy bonita!
Y la separación triste, no me extraña que soltaseis unas lágrimas!
¿Cómo va ahora, en la distancia? ¿Seguís en contacto todos los días, como antes? Espero que sí.
Cuando comentaste que lo habías quitado del Facebook, a mí me pareció bien, creía que te estabas enganchando demasiado a alguien que no sabías ni si existía, pero menos mal que lo volviste a agregar. En serio, viste algo en él aún en la distancia y tenías toda la razón.
Me alegro un montón por ti, muchísimo, y espero que os podáis volver a ver pronto.
Un besazo, cuídate mucho.

Michelle Grey dijo...

Qué duro... es como un sueño, y luego debes despertar. Ojalá lo vuestro sea posible.