Ayer fue un día
rarísimo en consulta. No había mucha gente, pero el médico que pasaba consulta ayer hace largos hasta los días en los que se debería terminar pronto. Haciendo esperar a todos.
Llega a las 8.00h, mira las historias de los pacientes que van a acudir a la consulta y los comenta con la residente. Van a tomar el café y vuelven como a las 9 o 9.30h. Ve a un paciente y llega a la consulta algún médico con el que se encierra a hablar media hora más. La sala de espera a punto de estallar. Todo el mundo
dándome la caca de que tienen que ir a ponerse el tratamiento (que puede durar desde una hora hasta siete horas, depende de la medicación) y a ver cuándo les toca, que su hora ya ha pasado. Bordes de
cojones. Si yo los entiendo, ir al hospital es un día perdido, mirando a las musarañas, para cinco minutos de consulta. Pero eso me lo dicen a mí.
"Pero qué pasa aquí, que no me llaman." "Hace rato que he entregado la tarjeta y tengo que ir a ponerme el tratamiento." (...)Lo que me toca los
cojones de eso es lo siguiente: Sales de la consulta
"Pepe, pasa..." "Caguenlamarsalá, ya era hora..."- con mala cara-. Entra a la consulta, cambia de cara y de tono, y le habla al médico como si nada. Alucinante. Como si la culpa de que la consulta vaya lento sea mía y el médico fuera Dios. No hay cosa que más me reviente! En serio, eso me toca muchísimo los
cojones.

Total, que entre una cosa y la otra le vuelven a llamar de no sé dónde, desaparece de la consulta (para mí que es mago) y viene la residente preguntando por él, que lo ha perdido y a ver si sé dónde está. Y me cuenta que a una
radióloga le acaban de trasladar a otro hospital, a
neurocirugía, que acaba de quedarse en coma en media hora con el cerebro hasta las cartolas de sangre. 41 años. Se me puso la piel de gallina. De estar bien a la hora del desayuno con los compañeros del curro, va la
tía, le da un
pataturrio y entra en coma.
El médico vuelve de vete a saber de dónde y pasa a la siguiente paciente después de comentar su caso con la residente: Una chica de 27 años,
linfoma de
Hodgkin desde los 15 ya recuperada ,con la madre con un
linfoma también que había sido paciente de esta consulta... Total, que entra la chica con su novio, y va el médico y le pregunta:
- ¿Y qué tal se encuentra tu madre?
- Murió hace dos meses.
-
Joder, lo siento, no lo sabía. No pensaba que estuviera tan mal...
- Sí, es que al final terminó con un
ACV.
Y le da la llorera. Y el novio la abraza. Y casi me da el
pataturrio a mí
(venga Sil, piensa en otra cosa... tengo que cortarme las uñas... tal vez me las pinto a la tarde...¿Qué tal negros? ¿O granate oscuros? Tengo que parar a echar gasolina al coche. Y de paso compraré el desodorante para la taquilla. ¡Ah! ¡Y las galletas de chocolate! (para seguir engordando). A la tarde tengo que grabar un par de cd´s para el coche, tengo pura basura...). Y se me pone carne de gallina. Y aprieto los dientes y me aguanto las ganas de llorar. Y la consulta parece eterna. Hasta que al fin se va. Y sólo quiero que no comenten nada de la chica, porque estoy a punto de caramelo. Y lo comentan...
(venga Sil, ¿falta algo por hacer? Tengo todas las historias para mañana, las analíticas sacadas...¡Ah! Si mañana viene el cansino ese! Tengo ganas de que venga, es un show, me entretiene ver lo gilipollas que es. Me da la risa, pobre imbécil)
Y el pobre imbécil llega la la consulta aun sin tener cita ese día. ¿Qué
cojones querrá? Total, que entra y nos echa a mí y al residente de la consulta porque le da la
venada de hablar a solas con el médico. Salimos a la sala de espera y nos ponemos a imaginar qué cuentos le va a contar, total, qué más dará que no nos deje estar si después vamos a cotillear con el médico. Os explico el tema:
El padre del pobre imbécil fue paciente de
hematología por algún tipo de
linfoma, pero ya está curado. Trajo a su hijo a la consulta por un tema que no tiene nada que ver con
hematología, simplemente porque tenía confianza con el médico que le había tratado.¡¡Y es
que estaban hasta los
cojones del pobre imbécil!!
El tema es que el pobre imbécil es
hipocondríaco, estaba histérico pensando que tenía el
VIH, hepatitis de todo el abecedario, y si os
descuidáis casi que nota que tiene
cáncer de útero! Le contó a su padre que estuvo con una chica, que le hizo una mamada con el condón puesto, que se rompió y que le hizo sangre
(¡madre mía! ¡qué le habría hecho! xD). Y él ya sentía que al orinar sentía cosas raras, que le salía un líquido de color blanco de su polla, que si notaba esto y lo otro... Y claro, el médico para quitárselo de encima (a órdenes del padre:
"hazle todas las pruebas posibles") le mandó a hacerse una analítica completa, un cultivo para micro etc. Lo cual dio todo negativo.
El día que tenía que venir a la consulta el médico imprime la analítica pensando en darle el alta y despacharle y zas!!!!! Vitamina b12 y
ac.
fólico bajo! Juró hasta en hebreo. Vuelta a volver a mandarle más analíticas para que se quedara contento. El pobre imbécil llorando con la analítica delante con las serologías del
VIH, hepatitis etc negativos y todavía seguía convencido de que estaba infectado. Le costó como media hora hacerle entender que no tenía ningún tipo de infección. Y otra media hora que lo del b12 nada tenía que ver con la mamada y que no era nada grave. Que se sacara otra analítica, que le había pedido más cosas por el tema del b12 y a ver qué salía. Que
volviera en dos semanas.
Total, que ese día tan fatídico vuelve sin cita, nos hecha a la residente y a mí de la consulta y le debió de contar al médico que había mentido, que lo había hecho sin condón con una africana (estoy segura de que era prostituta, porque con ese no va nadie voluntariamente o sin nada a cambio) y que no le dijera nada a su padre. Todavía convencido de lo del
VIH. ¡A ver si la chica tiene que tener
VIH por ser negra! ¡Nos han
jodido...!
Y total, no contentos con las analíticas le dice que le va a mandar a hacerse una
gastroscopia.
(- Anda,
mándale de paso una
colonoscopia, ya verás cómo no vuelve- le digo al médico)
Y a ver cómo termina el tema... yo creo que hasta dentro de medio año o así no se lo va a poder quitar de encima...
Y mientras estaban los dos en la consulta y yo con la residente en la sala de espera llega otra enfermera buscando al médico, que tenía que ir urgente a la
UCI, que unos familiares de un paciente de
hematología que está a punto de
cascarla la están liando (otra vez). Excusa perfecta para echar al pobre imbécil de la consulta. A meterse en otro marrón.
Y llegó la hora de
pirarme a casa... Ese día fue raro. A la tarde quedé con
Gaizka y en serio, cuando empezó a hablarme me sentí mierda. ¿Qué puedo ofrecerle a un tío tan bueno como él?

Un día raro. En serio.
Éstos últimos días son raros. Casi todo el rato me siento mierda. Sólo quiero estar con él, esos ratos en los que me abraza sin preguntar nada y pasan minutos y minutos...